{"id":152,"date":"2023-01-17T17:56:00","date_gmt":"2023-01-17T17:56:00","guid":{"rendered":"https:\/\/micaias.org\/?p=152"},"modified":"2023-01-17T18:19:03","modified_gmt":"2023-01-17T18:19:03","slug":"calvinismo-moderado-moderno","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/micaias.org\/?p=152","title":{"rendered":"Calvinismo moderado moderno"},"content":{"rendered":"\n<p>CALVINISMO MODERADO MODERNO: Una exposici\u00f3n del libro &#8220;La oferta libre del evangelio&#8221; por el profesor Murray y Stonehouse como una modificaci\u00f3n amiraldiana de la doctrina de los decretos.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Prefacio<\/h2>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">Un resumen de los principios involucrados<\/h3>\n\n\n\n<p>Aceptemos primeramente que los hombres sinceros y buenos se equivocan gravemente con respecto a la verdad, incluso hombres de gran talento, habilidad y erudici\u00f3n, sin embargo, no los difamamos ni pretendemos faltarles el respeto al oponernos a ellos, ni debemos rehuir la exposici\u00f3n y el rechazo de sus errores.<\/p>\n\n\n\n<p>La Escritura nos ha exhortado a que contendamos &#8220;ardientemente por la fe que ha sido una vez dada a los santos&#8221; (Judas 3). Tal es la garant\u00eda y el prop\u00f3sito de esta exposici\u00f3n, que es demostrar la diferencia entre el calvinismo ortodoxo y lo que se denomina con precisi\u00f3n calvinismo modificado o moderado. Durante los \u00faltimos ciento cincuenta a\u00f1os tambi\u00e9n ha sido llamado calvinismo moderno, incluso por algunos de sus defensores.<\/p>\n\n\n\n<p>El calvinismo modificado o moderado, como el t\u00e9rmino implica, busca modificar los t\u00e9rminos del calvinismo de los reformadores y puritanos, mientras que al mismo tiempo intenta mantenerse, hasta que sea expuesto, dentro de las filas de aquellos que se suscriben a las confesiones ortodoxas de la Iglesia, como la Confesi\u00f3n de Westminster. De esto el art\u00edculo de los profesores Murray y Stonehouse es un ejemplo cl\u00e1sico. Su principio fundamental es tan claro que puede pasarse por alto en toda la controversia y el debate que surge de \u00e9l. Es simplemente la afirmaci\u00f3n de que hay dos deseos y voluntades en Dios. La siguiente es una declaraci\u00f3n clara hecha por los profesores: &#8220;Hemos encontrado que Dios mismo expresa un ardiente deseo por el cumplimiento de ciertas cosas que \u00c9l no ha decretado que sucedan en Su inescrutable consejo. Esto significa que hay una voluntad para la realizaci\u00f3n de lo que \u00c9l no ha querido decretativamente, un placer hacia lo que \u00c9l no ha querido decretar&#8221;. Nadie puede negar, ni siquiera los profesores, que esta es una declaraci\u00f3n clara de que hay una duplicidad de deseo y voluntad en Dios. En el mismo p\u00e1rrafo, los profesores escriben: &#8220;Sin embargo, no debemos tener ning\u00fan prejuicio contra la noci\u00f3n de que Dios desea o que se complace en el logro de lo que no quiere decretivamente&#8221;. Por la estratagema de correr hacia un misterio, se aferran al primero y avanzan su doctrina sobre una duplicidad de deseo y voluntad en Dios.<\/p>\n\n\n\n<p>Ahora admitimos que hay muchos casos en los que la voluntad de Dios debido a nuestra debilidad parece ser m\u00faltiple (varias). Para nosotros hay una aparente contradicci\u00f3n o paradoja. En este caso es que Dios preceptivamente hace una oferta libre a todos en el evangelio, mientras que de acuerdo con Su prop\u00f3sito eterno \u00c9l no ha deseado ni decretado salvar a todos. Los profesores, al asumir que una oferta a todos es una oferta para salvar a todos, han profundizado injustificadamente la contradicci\u00f3n al decir que Dios desea y quiere salvar a todos, mientras que \u00c9l desea y quiere salvar solo a algunos. Cabe se\u00f1alar que Dios nunca ha ofrecido salvar a todos, porque en su providencia el evangelio nunca ha sido predicado a todos. Aunque la teolog\u00eda sistem\u00e1tica trata y reconoce paradojas en las Escrituras, no se basa en ellas. Por lo tanto, es una locura a\u00fan mayor construir una doctrina sobre una paradoja que se extiende m\u00e1s all\u00e1 de sus l\u00edmites. El calvinista debe permanecer fiel en su predicaci\u00f3n a la doctrina de los decretos sobre los cuales se construye su sistema. Cuando predica la doctrina de la elecci\u00f3n, o de acuerdo con cualquiera de sus doctrinas aliadas, no predica que Dios desea y quiere salvar a todos. La atribuci\u00f3n de un deseo y voluntad reales a Dios en Sus preceptos no hace m\u00e1s que hacerlos internos a la mente de Dios, y crear una duplicidad en Su deseo, prop\u00f3sito, voluntad y decreto.<\/p>\n\n\n\n<p>Calvino en sus Institutos de la Religi\u00f3n Cristiana refuta claramente la idea de una duplicidad de voluntades en Dios como base para la doctrina, as\u00ed lo hace John Owen, a quien citamos de la siguiente manera:<\/p>\n\n\n\n<p>&#8220;Debemos distinguir exactamente entre el deber del hombre y el prop\u00f3sito de Dios, no habiendo conexi\u00f3n entre ellos. El prop\u00f3sito y decreto de Dios no es la regla de nuestro deber; tampoco es el cumplimiento de nuestro deber al hacer lo que se nos ordena ninguna declaraci\u00f3n de lo que es el prop\u00f3sito de Dios hacer, o Su decreto de que debe hacerse. Especialmente esto debe ser visto y considerado en el deber de los ministros del evangelio, en la dispensaci\u00f3n de la palabra, en exhortaciones, invitaciones, preceptos y amenazas, cometidos a ellos; todo lo cual es declarativo perpetuo de nuestro deber, y manifiesta la aprobaci\u00f3n de la cosa exhortada e invitada a, con la verdad de la conexi\u00f3n entre una cosa y otra, pero no del consejo y prop\u00f3sito de Dios, con respecto a personas individuales, en el ministerio de la palabra&#8230; Ellos mandan e invitan a todos a arrepentirse y creer; pero no saben en particular a qui\u00e9n otorgar\u00e1 Dios arrepentimiento para salvaci\u00f3n, ni en qui\u00e9n efectuar\u00e1 la obra de fe con poder. Y cuando ellos hacen ofertas y proposiciones en el nombre de Dios a todos, no dicen a todos: &#8220;Es el prop\u00f3sito y la intenci\u00f3n de Dios que crean&#8221; (\u00bfqui\u00e9n les dio tal poder?) sino que es Su mandato, lo que hace que sea su deber hacer lo que se requiere de ellos; y ellos no declaran lo que est\u00e1 en la mente de \u00c9l, lo que \u00c9l mismo en particular har\u00e1. La oferta externa es tal como cada hombre puede concluir su propio deber; nada, es el prop\u00f3sito de Dios, que a\u00fan puede ser conocido en el desempe\u00f1o de su deber. La objeci\u00f3n de ellos, quienes afirman que Dios ha dado a Cristo por todos aquellos a quienes \u00c9l ofrece a Cristo en la predicaci\u00f3n del Evangelio, entonces, es vana; porque su oferta en la predicaci\u00f3n del evangelio no es declarativa para nadie en particular, ni de lo que Dios ha hecho ni de lo que har\u00e1 en referencia a \u00e9l, sino de lo que \u00e9l debe hacer, si fuera aprobado por Dios y obtuviera las cosas buenas prometidas&#8221;.<a href=\"#_ftn1\" id=\"_ftnref1\">[1]<\/a> (La muerte de la muerte, Libro 4, Cap. 1, p\u00e1rr. 3).&#8221;<\/p>\n\n\n\n<p>En el cap\u00edtulo 2 del mismo libro de ese tratado, Owen refuta absolutamente que en el env\u00edo de Cristo al mundo est\u00e1 contenida cualquier noci\u00f3n de afecto natural y propensi\u00f3n en Dios por el bien de la criatura, perdida bajo el pecado, en general. A tal bien el atribuye tres fines, 1) la salvaci\u00f3n de los elegidos, 2) la mayor condenaci\u00f3n de los r\u00e9probos, y 3) la manifestaci\u00f3n de su propia gloria por medio de la misericordia templada con justicia. \u00bfDe d\u00f3nde viene entonces este deseo y voluntad en Dios de salvar a todos en la oferta libre del evangelio?<\/p>\n\n\n\n<p>Cabe se\u00f1alar que, en la voluntad preceptiva, los profesores colocan tanto la voluntad como el deseo. Este deseo que afirman no es una actitud aparente de Dios, sino que contiene una actitud real, una disposici\u00f3n real de bondad amorosa. En esta misericordia hay un verdadero y elevado sentido de benevolencia en el coraz\u00f3n de Dios. Sin embargo, evitan atribuir la naturaleza de un decreto absoluto a esta llamada voluntad preceptiva, porque como admiten implicar\u00eda una contradicci\u00f3n impl\u00edcita. Sin embargo, es una voluntad, con un coraz\u00f3n que contiene deseo, bondad amorosa, y benevolencia para cada hijo ca\u00eddo de Ad\u00e1n. El intento de evitar la naturaleza de un decreto no puede llevarse a cabo con tal contenido, porque en el momento en que el amor de Dios es inoperante, se vuelve decretivo. Nadie dir\u00e1 que el amor de Dios es inoperante, porque este hizo que \u00c9l enviara a Su Hijo al mundo, y lo hizo hacer una oferta de salvaci\u00f3n a todos en el evangelio.<\/p>\n\n\n\n<p>Donde hay voluntad y deseo, bondad amorosa y benevolencia los cuales se traduce en acci\u00f3n, hay prop\u00f3sito y decreto. Dondequiera que haya operaci\u00f3n y acci\u00f3n, debe haber prop\u00f3sito y decreto. La operaci\u00f3n y la acci\u00f3n sin prop\u00f3sito y decreto pertenecen solo a aquellos que han perdido su raz\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>La vinculaci\u00f3n de la pasi\u00f3n del deseo en Dios con la voluntad preceptiva es falsa y complica la cuesti\u00f3n. Dios no desea, anhela, ni espera el logro de nada, porque \u00c9l ha preordenado todo lo que sucede. Calvino demuestra que donde Dios nos habla en la Escritura de s\u00ed mismo en t\u00e9rminos de afectos humanos, lo hace para acomodarse a nuestra debilidad. Esto de ninguna manera indica una duplicidad de voluntad y deseo en Dios, por lo que Calvino invita a sus objetores: &#8220;\u00bfPero por qu\u00e9 no prestan atenci\u00f3n a los muchos pasajes en los que Dios se viste con afectos humanos y desciende bajo su majestad apropiada?&#8221; Los defensores de un deseo sincero y voluntad en Dios para la salvaci\u00f3n de todos no hacen nada para ayudar a su caso coloc\u00e1ndolo en un aspecto externo, a saber, la voluntad preceptiva o revelada. Inmediatamente el deseo y la voluntad con misericordia y benevolencia son atribuidos a ello, por lo que se vuelve interno a la mente de Dios, con la implicaci\u00f3n directa de prop\u00f3sito y decreto.<\/p>\n\n\n\n<p>Por el contrario, si la voluntad de Dios propuesta por los Profesores no contiene prop\u00f3sito y decreto, no puede ser operativa. Si no es operativa, no puede contener una actitud y disposici\u00f3n reales de bondad amorosa en la que haya un verdadero y alto sentido de benevolencia. Si esto es as\u00ed, entonces el deseo de salvar a todos, que se dice que est\u00e1 contenido en esta voluntad, no puede tener referencia alguna a la operaci\u00f3n y acci\u00f3n de Dios, al hacer una oferta libre a todos en el evangelio. El argumento de que no hay ning\u00fan prop\u00f3sito o decreto en una voluntad que desea sinceramente salvar a todos, no s\u00f3lo es rid\u00edculo, sino redundante al argumento.<\/p>\n\n\n\n<p>Ahora bien, si los defensores de esta duplicidad de deseo y voluntad en Dios, sostienen tambi\u00e9n una doctrina de decretos, el \u00fanico orden de decretos adecuado es el que coloca el decreto de redenci\u00f3n antes del decreto de elecci\u00f3n, lo cual est\u00e1 de acuerdo con el sistema amiraldiano. Recuerden que en el sistema de ellos, por un lado, Dios desea y quiere salvar a todos, mientras que por el otro, \u00c9l finalmente desea y quiere salvar solo a algunos. Los Arminianos son m\u00e1s consistentes en su intento de descansar un lado de la paradoja en el libre albedr\u00edo del hombre.&nbsp; As\u00ed vemos que esta noci\u00f3n de duplicidad en Dios es la ra\u00edz y el fundamento del amiraldianismo. La manera en que la doctrina del art\u00edculo de los profesores sigue necesariamente el sistema amiraldiano se demuestra en la exposici\u00f3n a continuaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Ninguna declaraci\u00f3n de doctrina que no est\u00e9 de acuerdo con un principio puede considerarse racional (es decir, una declaraci\u00f3n l\u00f3gica de pensamiento). Ahora bien, si concedemos que todas las afirmaciones de los hombres de la m\u00e9dula [Marrow men<a href=\"#_ftn2\" id=\"_ftnref2\">[2]<\/a>] son racionales, debemos concluir que al menos para algunos de ellos, el principio de duplicidad subyace a su sistema. Esto se muestra claramente en la siguiente declaraci\u00f3n que Louis Berkhof hace con respecto a ellos en su Teolog\u00eda sistem\u00e1tica, p\u00e1gina 394. (Banner of Truth) Berkhof parece admitir lo mismo en la p\u00e1gina 462,<\/p>\n\n\n\n<p>&#8220;Los hombres de m\u00e9dula de Escocia eran perfectamente ortodoxos al sostener que Cristo muri\u00f3 con el prop\u00f3sito de salvar solo a los elegidos, aunque algunos de ellos usaron expresiones que tambi\u00e9n apuntaban a una referencia m\u00e1s general de la expiaci\u00f3n. Dijeron que Cristo no muri\u00f3 por todos los hombres, sino que \u00c9l est\u00e1 muerto, es decir, \u00e9l est\u00e1 disponible para todos. El amor generoso de Dios, que es universal, lo lleva a hacer una obra de don y concesi\u00f3n a todos los hombres; Y este es el fundamento de la oferta universal de salvaci\u00f3n. Su amor elector, sin embargo, que es especial, resulta en la salvaci\u00f3n de los elegidos solamente&#8221;.<\/p>\n\n\n\n<p>A la luz de una duplicidad de deseo y voluntad en Dios, ser\u00eda realmente dif\u00edcil evitar que la doctrina de estos hombres de m\u00e9dula corriera hacia el amiraldianismo. Parece que al menos allanaron el camino, para los amiraldianos que m\u00e1s tarde surgieron de sus filas.<\/p>\n\n\n\n<p>Es la creencia del escritor de esta exposici\u00f3n, que una noci\u00f3n de duplicidad de deseo y voluntad en Dios debe conducir inevitablemente al ate\u00edsmo. \u00bfDe qu\u00e9 otra manera pudieron haber surgido hombres como paso en la Iglesia Libre de Escocia, que abrazaron el racionalismo y el escepticismo que casi destruyeron la Iglesia escocesa en la \u00faltima parte del siglo pasado?<\/p>\n\n\n\n<p>Aferrarse a esta noci\u00f3n de duplicidad en Dios, bajo el concepto de que hay una voluntad y un deseo en Dios para la salvaci\u00f3n de todos en la oferta libre del evangelio, es hacer que toda doctrina y predicaci\u00f3n sea de doble \u00e1nimo en su revelaci\u00f3n de Dios. Todo lo que se ense\u00f1a y se sostiene est\u00e1 siempre en arena movediza; Nada puede ser totalmente claro o definido. Un d\u00eda, se representa a Dios como teniendo un deseo y voluntad, al siguiente se dice que tiene otro. Muchos errores no pueden ser expuestos o tratados porque son similares o no son m\u00e1s que el otro lado de la misma doctrina. &#8220;Porque cu\u00e1l es su pensamiento en su coraz\u00f3n, tal es \u00e9l &#8220;. El resultado de la noci\u00f3n de duplicidad s\u00f3lo puede producir hombres como su propio principio, porque un hombre de doble \u00e1nimo es inestable en todos sus caminos. La doble mentalidad es uno de los grandes pecados de nuestra \u00e9poca. De hecho, ser\u00eda algo terrible si permiti\u00e9ramos que la noci\u00f3n aqu\u00ed expuesta derroque las mismas doctrinas y normas que apreciamos. Tal ser\u00e1 el final inevitable si no se presta atenci\u00f3n a la advertencia que aqu\u00ed se pretende.<\/p>\n\n\n\n<p>John Owen resume nuestro argumento contra la doctrina de los profesores en las p\u00e1ginas 209 y 210 de la impresi\u00f3n Banner of Truth de su tratado La muerte de la muerte. Afirma que no hay afecto natural, inclinaci\u00f3n y propensi\u00f3n en Dios al bien de la criatura perdida bajo el pecado en general, sino que todo amor por parte de Dios es un acto de Su voluntad. Por lo tanto, es intencional y decretivo. &#8220;De modo que, sin menoscabar la infinita bienaventuranza del siempre bendito Dios, no se le puede atribuir afecto natural a nada que nunca se lograr\u00e1, como se supone que debe ser este amor general a todos&#8221;.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Introducci\u00f3n<\/h2>\n\n\n\n<p>La aplicaci\u00f3n y el fruto de los principios utilizados por los profesores Murray y Stonehouse en su art\u00edculo, La oferta gratuita del Evangelio.<\/p>\n\n\n\n<p>Habiendo esbozado los principios involucrados en el prefacio, necesariamente habr\u00e1 alguna recapitulaci\u00f3n del argumento en la demostraci\u00f3n de sus frutos consecuentes, a medida que avance la exposici\u00f3n. Tambi\u00e9n est\u00e1 la cuesti\u00f3n del m\u00e9todo de acercamiento a los est\u00e1ndares teol\u00f3gicos del calvinismo.<\/p>\n\n\n\n<p>El profesor Murray en su folleto, El Pacto de Gracia, p\u00e1ginas 4-5 habla de una necesidad en la teolog\u00eda del pacto para, &#8220;Correcci\u00f3n, modificaci\u00f3n y expansi\u00f3n\u201d. \u00c9l dice: \u201cLa teolog\u00eda siempre debe estar en proceso de reforma\u201d, y necesita una &#8220;refundici\u00f3n&#8221; de una generaci\u00f3n o grupo de generaciones a otra. Es aparentemente sobre esta base que introduce lo que es para \u00e9l, una reconstrucci\u00f3n, cuando expone la naturaleza unilateral de los pactos de Dios. Robert Shaw en su Exposici\u00f3n de la Confesi\u00f3n de Fe, p\u00e1ginas 89-92, demuestra que los te\u00f3logos de Westminster sostuvieron esta unilateralidad, cuando ense\u00f1aron en relaci\u00f3n con el pacto de gracia, que la fe era una condici\u00f3n de orden o conexi\u00f3n, un instrumento para obtener un inter\u00e9s en la salvaci\u00f3n ofrecida en el evangelio, y no era en ning\u00fan sentido una causa o condici\u00f3n procuradora del pacto mismo. Si bien admitimos que el hombre siempre debe esforzarse por mejorar su exposici\u00f3n de las Escrituras, nos oponemos a la noci\u00f3n de que nuestra teolog\u00eda necesita reforma o refundici\u00f3n. Si esto se permitiera, significar\u00eda el derrocamiento de las normas tan completa y h\u00e1bilmente declaradas por los te\u00f3logos de Westminster. La misma inquietud con las viejas expresiones de la teolog\u00eda parece subyacer en el art\u00edculo que es el tema de esta exposici\u00f3n. Se puede decir que sus oponentes y partidarios tienen al menos un punto de acuerdo, y es que los profesores por incapacidad o dise\u00f1o han encontrado que la oferta libre del evangelio no puede ser comprendida dentro de la doctrina de los decretos.<\/p>\n\n\n\n<p>Como ya se ha indicado claramente, su doctrina constituye una moderaci\u00f3n o modificaci\u00f3n del sistema del calvinismo, y parece ser un intento de eliminar la ofensa que ese sistema siempre ha presentado a la mente natural. Su modificaci\u00f3n se logra divorciando la revelaci\u00f3n de Dios concerniente a la oferta libre, tanto en cuanto a su sustancia como a su oferta abierta, junto con un ferviente deseo y voluntad por la salvaci\u00f3n de todos, que se dice que est\u00e1 contenido en ella, de Su voluntad decretiva. Se dice que la voluntad preceptiva y revelada contiene un deseo sincero y placer por la salvaci\u00f3n de todos, mientras que la voluntad decretiva contiene un deseo y un prop\u00f3sito de salvar solo a algunos. Esta duplicidad de deseo y voluntad en Dios, como se ha demostrado en el prefacio, exige el orden de decretos amiraldianos. Queda ahora por mostrar el fruto de este orden, al que la doctrina de los profesores debe estar de acuerdo.<\/p>\n\n\n\n<p>Los siguientes son los puntos del amiraldianismo enumerados por Charles Hodge en su teolog\u00eda sistem\u00e1tica:<\/p>\n\n\n\n<ol class=\"wp-block-list\" type=\"1\">\n<li>El motivo que impulsaba a Dios a redimir a los hombres era la benevolencia, o el amor a los hombres en general.<\/li>\n\n\n\n<li>Por este motivo envi\u00f3 a su Hijo para hacer posible la salvaci\u00f3n de todos los hombres.<\/li>\n\n\n\n<li>Dios, en virtud de un decreto hipot\u00e9tico universal, ofrece salvaci\u00f3n a todos los hombres si creen en Cristo.<\/li>\n\n\n\n<li>Todos los hombres tienen una habilidad natural para arrepentirse y creer.<\/li>\n\n\n\n<li>Pero como esta habilidad natural fue contrarrestada por una incapacidad moral, Dios determin\u00f3 dar su gracia eficaz a un cierto n\u00famero de la raza humana, y as\u00ed asegurar su salvaci\u00f3n.<\/li>\n<\/ol>\n\n\n\n<p>Nota: &#8220;Hipot\u00e9tico&#8221; significa, fundada en una suposici\u00f3n; condicional; asumidas sin prueba a efectos de razonamiento y deducci\u00f3n de pruebas; conjetural, (Webster).<\/p>\n\n\n\n<p>El deseo y la voluntad propuestos por los profesores son mucho m\u00e1s sustanciales en cuanto a su contenido de prop\u00f3sito de lo que requerir\u00eda esta definici\u00f3n de hipot\u00e9tica. Por lo tanto, su doctrina est\u00e1 muy por encima de las fronteras del amiraldianismo.<\/p>\n\n\n\n<p>Tres hechos vinculan irrevocablemente la doctrina de los profesores a los tres primeros puntos enumerados anteriormente.<\/p>\n\n\n\n<ol class=\"wp-block-list\">\n<li>Se dice que un ardiente deseo y voluntad en Dios est\u00e1 conectado con la oferta gratuita del evangelio, es decir, para la salvaci\u00f3n de todos.<\/li>\n\n\n\n<li>La duplicidad de deseo, prop\u00f3sito, voluntad y decreto involucrado en tal afirmaci\u00f3n.<\/li>\n\n\n\n<li>El orden amiraldiano de los decretos, el decreto de redenci\u00f3n antes del decreto de elecci\u00f3n es el \u00fanico orden posible para aplicar a tal noci\u00f3n.<\/li>\n<\/ol>\n\n\n\n<p>Estos factores son ahora evidentes por s\u00ed mismos y dejan la doctrina de los profesores inextricablemente involucrada en el sistema amiraldiano. Los puntos cuarto y quinto de ese sistema deben aplicarse por inferencia directa y consecuencia en raz\u00f3n de su calvinismo inconsistente como se muestra a continuaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Modificar cualquier principio del calvinismo es condicionar todo el sistema. Ahora que hemos descubierto los principios de su modificaci\u00f3n, debemos interpretar a continuaci\u00f3n todo lo que los profesores escriben a la luz de sus principios. Del mismo modo, debemos interpretar la doctrina y la predicaci\u00f3n de todos aquellos que apoyan los mismos principios. Ralph Wardlaw, un te\u00f3logo independiente que propag\u00f3 puntos de vista similares en Inglaterra y Escocia durante la primera mitad del siglo pasado, escribi\u00f3 que hay &#8220;puntos de vista calvinistas bajo tres modificaciones: 1) hipercalvinismo; 2) El calvinismo como lo sostienen m\u00e1s generalmente los ortodoxos; 3) Moderado, o lo que puede denominarse calvinismo moderno, como lo sostuvo y dilucid\u00f3 h\u00e1bilmente el difunto Andrew Fuller, el Dr. Edward Williams, y ahora es adoptado por una proporci\u00f3n creciente de ministros calvinistas y cristianos profesantes.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Sobre los motivos de oposici\u00f3n establecidos<\/h2>\n\n\n\n<p>Los profesores comienzan su art\u00edculo con la afirmaci\u00f3n de que &#8220;el verdadero punto en disputa en relaci\u00f3n con la oferta gratuita del evangelio es si se puede decir correctamente que Dios desea la salvaci\u00f3n de todos los hombres&#8221;. El prop\u00f3sito y el fondo de su art\u00edculo demuestran una respuesta afirmativa a esta pregunta. Los profesores tratan de convencer a sus lectores de que la base sobre la cual Dios hace la oferta gratuita del evangelio, es que \u00c9l tiene un deseo ferviente de la salvaci\u00f3n de todos los hombres. Este &#8220;deseo&#8221;, se afirma, contiene &#8220;una disposici\u00f3n real de bondad amorosa&#8221; para todos.<\/p>\n\n\n\n<p>Tal afirmaci\u00f3n es al menos sorprendente para aquellos que son de persuasi\u00f3n calvinista, ya que debe preguntarse inmediatamente, entre otras cosas, c\u00f3mo vamos a mantener una diferencia entre los principios de nuestro sistema con los de la persuasi\u00f3n arminiana.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfC\u00f3mo, por ejemplo, podemos afirmar que Dios, aunque tiene un car\u00e1cter de bondad amorosa para con todos, y desea salvar a todos, no ha enviado a Su Hijo al mundo para morir por todos? \u00bfY c\u00f3mo podemos afirmar que, aunque este deseo y misericordia hacia todos permanece, Cristo en Su gran obra de intercesi\u00f3n no intercede por todos? \u00bfC\u00f3mo podemos decirle a la gente racional que adoramos a un Dios Soberano que tiene un anhelo y un deseo que se opone a Su voluntad y prop\u00f3sito? Estas preguntas no pueden ser descartadas como un misterio, de lo contrario nos quedamos con la situaci\u00f3n de que la diferencia entre el calvinismo y el arminianismo tambi\u00e9n es un misterio, y despu\u00e9s de todo, tanto el calvinismo como el arminianismo son simplemente aspectos de la verdad de la Palabra de Dios. En otras palabras, la diferencia entre los dos sistemas no es m\u00e1s que verdad en grado, y cualquier l\u00ednea de demarcaci\u00f3n es borrada. La doctrina de los profesores siendo una posici\u00f3n intermedia, se convierte en el verdadero calvinismo a los ojos de la mayor\u00eda, porque satisface f\u00e1cilmente a los calvinistas moderados y arminianos por igual.<\/p>\n\n\n\n<p>Para muchos de nosotros, la idea de que Dios tiene una misericordia hacia todos, y un deseo de salvar a todos, fue el mayor obst\u00e1culo para abrazar la fe reformada. Si los profesores hubieran escrito que el verdadero punto en disputa entre calvinistas y arminianos en relaci\u00f3n con la oferta gratuita del evangelio es si se puede decir que Dios desea la salvaci\u00f3n de todos los hombres, deber\u00edamos haber estado de acuerdo con ellos.<\/p>\n\n\n\n<p>Por lo tanto, nos oponemos al art\u00edculo por los siguientes motivos:<\/p>\n\n\n\n<ol class=\"wp-block-list\">\n<li>Que dicho punto en disputa es uno dentro del marco del sistema del calvinismo.<\/li>\n\n\n\n<li>Que la respuesta dada es destructiva de todo el sistema del calvinismo.<\/li>\n<\/ol>\n\n\n\n<p>Si tales objeciones pueden sostenerse a la luz de la Palabra de Dios, cuyos principios se expresan en el sistema de fe calvinista y reformado, entonces no podemos permitir que la opini\u00f3n en cuesti\u00f3n sea una cuesti\u00f3n de interpretaci\u00f3n privada, sin reconocer que se opone a los est\u00e1ndares doctrinales de todas las Iglesias Reformadas.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">El falso confinamiento del deseo, la oferta abierta y su sustancia a la voluntad revelada y preceptiva de Dios<\/h2>\n\n\n\n<p>Pasemos a la prueba de nuestra primera objeci\u00f3n. Los te\u00f3logos de Westminster han declarado en The Practical Use of Saving Knowledge, Warrants to Believe [El Uso Practico del Conocimiento Salv\u00edfico, Bases para creer], que, &#8220;el Se\u00f1or hace una oferta abierta de Cristo y Su gracia por la proclamaci\u00f3n de un mercado misericordioso de justicia y salvaci\u00f3n, que cada alma a trav\u00e9s de Cristo la tenga sin excepci\u00f3n, la cual verdaderamente desea ser salvada del pecado y la ira&#8221;.<\/p>\n\n\n\n<p>Debido a que hay un mercado, hay bienes que ofrecer, y hay una manera de su disposici\u00f3n. Por lo tanto, hay que observar una distinci\u00f3n entre la &#8220;oferta abierta&#8221; y la &#8220;sustancia&#8221; de la oferta, que, si los profesores hubieran tenido en cuenta, nunca habr\u00edan presentado las pruebas de su afirmaci\u00f3n, y todav\u00eda llamarse a s\u00ed mismos calvinistas. Parece que s\u00f3lo se han preocupado por la oferta en s\u00ed.<\/p>\n\n\n\n<p>Ahora bien, es obvio que el deseo de Dios al ofrecer el evangelio no puede divorciarse de su esencia, es decir, Cristo y su gracia. Si decimos que un deseo en Dios se relaciona s\u00f3lo con la &#8220;oferta abierta&#8221; del evangelio, y no con su sustancia, divorciamos el deseo de Dios de lo que lo hace posible, es decir, los m\u00e9ritos y la obra del Redentor. En tal caso, el deseo de Dios y la satisfacci\u00f3n de Cristo no pueden tener ninguna referencia en la oferta a lo que la obra de redenci\u00f3n realiz\u00f3. Esto vac\u00eda de su significado el grito del Salvador: &#8220;consumado es&#8221;. El deseo y el prop\u00f3sito no pueden tener nada en com\u00fan, ni \u00c9l podr\u00eda haber visto la aflicci\u00f3n de Su alma y quedar satisfecho. Por lo tanto, podemos ver que es una locura absoluta referir el deseo de Dios a la oferta a todos, y no a su sustancia. (Ser\u00eda una oferta sin sustancia).<\/p>\n\n\n\n<p>Sin embargo, si el deseo de salvar a todos est\u00e1 relacionado con la sustancia del evangelio, es decir, Cristo y su gracia, no somos calvinistas. En tal caso, tenemos el deseo de Dios identificado con la obra de un Redentor dise\u00f1ado en su prop\u00f3sito de salvar a todos. Si no lo hace, Dios ha fallado en proveer un Salvador suficiente, y Sus deseos y prop\u00f3sitos se ven frustrados. En otras palabras, tal noci\u00f3n es arminiana.<\/p>\n\n\n\n<p>Los profesores en el primer p\u00e1rrafo de su art\u00edculo han escrito: &#8220;la oferta gratuita del evangelio a todos sin distinci\u00f3n&#8230; respeta, no la voluntad decretiva de Dios, sino la voluntad revelada&#8221;. Tambi\u00e9n afirman en el mismo p\u00e1rrafo que no hay fundamento para la suposici\u00f3n de que el deseo de Dios de salvar a todos se refiere a la voluntad decretiva. Admiten que tal deseo, si se relaciona con la voluntad decretiva, significar\u00eda una contradicci\u00f3n; Dios deseando salvar a los r\u00e9probos, mientras que al mismo tiempo los condena.<\/p>\n\n\n\n<p>En este punto podemos aplicar el &#8220;golpe de gracia&#8221; al argumento de los Profesores.<\/p>\n\n\n\n<p>En su propio argumento, a) La oferta a todos, junto con el deseo de Dios se relaciona s\u00f3lo con Su Voluntad revelada. Pero hemos demostrado, b) que el deseo de Dios relacionado s\u00f3lo con la oferta a todos, sin respetar la sustancia de la oferta es una locura absoluta. c) Tambi\u00e9n hemos demostrado que el deseo de salvar todo lo relacionado con la sustancia de la oferta, pertenece a la teolog\u00eda del arminianismo.<\/p>\n\n\n\n<p>El invento de relacionar tanto un deseo en Dios de salvar a todos, como la oferta abierta a todos, a la voluntad revelada solamente, no hace m\u00e1s que aislar la sustancia de la oferta de la voluntad secreta y decretiva de Dios, y es un absurdo teol\u00f3gico.<\/p>\n\n\n\n<p>Los profesores quedan as\u00ed en el siguiente dilema:<\/p>\n\n\n\n<ol class=\"wp-block-list\">\n<li>Deben separar la oferta abierta de su sustancia, que es una completa y absoluta locura, o,<\/li>\n\n\n\n<li>Deben relacionar tanto la oferta abierta como su sustancia, es decir, Cristo y su gracia, con el deseo de Dios de salvar a todos, en cuyo caso los profesores se han pasado al campo de los arminianos.<\/li>\n<\/ol>\n\n\n\n<p>La contradicci\u00f3n obvia que surge del confinamiento del deseo, la sustancia y la oferta abierta a la voluntad revelada, y el prop\u00f3sito, a la voluntad secreta, no se resuelve declarando: &#8220;esto es realmente misterioso, y por qu\u00e9 \u00c9l no ha llevado a cabo, en el ejercicio de Su poder y gracia omnipotentes, lo que es Su ardiente benepl\u00e1cito yace oculto en el consejo soberano de Su voluntad&#8221;. M\u00e1s bien no es un misterio, sino una nube teol\u00f3gica creada por los profesores que nubla el verdadero problema para sus lectores. En el siguiente p\u00e1rrafo declaran una contradicci\u00f3n de su propia propuesta: &#8220;Sin embargo, no debemos albergar ning\u00fan prejuicio contra la noci\u00f3n de que Dios desea o tiene placer en el logro de lo que \u00c9l no quiere decretivamente&#8221;. De hecho, es un extra\u00f1o invento tra\u00eddo al marco del calvinismo que se afirma una proposici\u00f3n, y luego se admite su contradicci\u00f3n. La afirmaci\u00f3n de nuestra Confesi\u00f3n con respecto a la regla infalible de interpretaci\u00f3n se deja de lado. &#8220;La regla infalible de interpretaci\u00f3n de la Escritura es la Escritura misma; y por lo tanto, cuando hay una pregunta sobre el verdadero y pleno sentido de cualquier escritura (que no es m\u00faltiple, sino una), debe ser escudri\u00f1ada y conocida por otros lugares que hablan m\u00e1s claramente, (W.C.F., 1:9).<\/p>\n\n\n\n<p>Ahora hemos sostenido nuestra primera objeci\u00f3n, y podemos afirmar que la proposici\u00f3n del art\u00edculo en cuesti\u00f3n de que, &#8220;en relaci\u00f3n con la oferta gratuita del evangelio, Dios desea la salvaci\u00f3n de todos los hombres&#8221;, no puede ser llevada dentro del marco del sistema calvinista. Si bien debemos permitir a los hombres libertad de opini\u00f3n y conciencia, no podemos permitir que tal opini\u00f3n pueda sostenerse como una cuesti\u00f3n de interpretaci\u00f3n privada, sin reconocer que se opone a los Est\u00e1ndares de Westminster.<\/p>\n\n\n\n<h1 class=\"wp-block-heading\">Objeci\u00f3n # 2<\/h1>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">La destrucci\u00f3n del sistema del calvinismo<\/h2>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">La doctrina de los decretos<\/h3>\n\n\n\n<p>En la segunda conclusi\u00f3n de ellos, p\u00e1gina 14 de ese documento, los profesores escriben:<\/p>\n\n\n\n<p>&#8220;Hemos encontrado que Dios mismo expresa un ardiente deseo que se cumplan ciertas cosas que \u00c9l no ha decretado en su inescrutable consejo. Esto significa que hay una voluntad para la realizaci\u00f3n de lo que \u00c9l no ha querido decretivamente, un benepl\u00e1cito hacia lo que \u00c9l no se ha complacido en decretar&#8221;.<\/p>\n\n\n\n<p>Tal vez no se podr\u00eda escribir una negaci\u00f3n m\u00e1s completa de la doctrina de la Confesi\u00f3n de Westminster, el cap\u00edtulo 3 del &#8220;Decreto Eterno de Dios&#8221; y el cap\u00edtulo 5 &#8220;De la Providencia&#8221;. Sin embargo, es el fin l\u00f3gico de una doctrina que divorcia la sustancia y la oferta abierta del evangelio de la voluntad decretiva de Dios, (ya sea en su totalidad o en parte) y los confina en su voluntad revelada junto con un ardiente deseo y placer hacia la salvaci\u00f3n de todos.<\/p>\n\n\n\n<p>Si Dios desea ardientemente la salvaci\u00f3n de todos, y tiene un placer hacia lo que no ha querido decretivamente, y ni el deseo ni el placer se realizan con respecto a todos, otro dilema enfrenta a los profesores, si no admiten el&nbsp; orden de decretos amiraldianos:<\/p>\n\n\n\n<ol class=\"wp-block-list\">\n<li>\u00bfDecret\u00f3 Dios la salvaci\u00f3n de algunos, y dej\u00f3 el resto a su propia voluntad, convirtiendo as\u00ed el decreto, el deseo y el placer en injusticia? Algunos necesitaban tener un decreto para salvarlos, el resto est\u00e1n condenados por no ejercer el libre albedr\u00edo. Algunos son salvos porque no hab\u00eda nada bueno previsto en ellos, y el resto son condenados porque Dios previ\u00f3 que pose\u00edan alg\u00fan bien, es decir, libre albedr\u00edo, o &#8230;<\/li>\n\n\n\n<li>Por lo tanto, consistentemente, tales afirmaciones con respecto a la relaci\u00f3n del decreto de Dios con su deseo y placer no pueden tener ninguna referencia a la salvaci\u00f3n de ninguno. La oferta del evangelio entonces debe ser para aquellos que poseen libre albedr\u00edo.<\/li>\n<\/ol>\n\n\n\n<p>El art\u00edculo en cuesti\u00f3n afirma claramente que, en relaci\u00f3n con la oferta gratuita del evangelio, Dios desea la salvaci\u00f3n de todos los hombres. Por lo tanto, Dios debe haber dise\u00f1ado un medio adecuado a su deseo y benepl\u00e1cito, es decir, la salvaci\u00f3n de todos.<\/p>\n\n\n\n<p>As\u00ed, la segunda afirmaci\u00f3n del amiraldianismo y la teor\u00eda gubernamental pertenece propiamente por implicaci\u00f3n directa a la doctrina de los profesores, es decir, Dios, por su misericordia hacia todos deseando la salvaci\u00f3n de todos, envi\u00f3 a su Hijo al mundo para hacer posible la salvaci\u00f3n de todos los hombres. Si esto no es as\u00ed, el deseo de salvaci\u00f3n de todos es una contradicci\u00f3n absoluta.<\/p>\n\n\n\n<p>La tercera afirmaci\u00f3n de un decreto hipot\u00e9tico universal que ofrece salvaci\u00f3n a todos los hombres si creen en Cristo, es necesaria para la doctrina de los profesores si se quiere retener cualquier apariencia de calvinismo en absoluto.<\/p>\n\n\n\n<p>Las afirmaciones cuarta y quinta deben seguir por inferencia y consecuencia directas.<\/p>\n\n\n\n<p>Con referencia al deseo y placer de Dios en la oferta gratuita del evangelio, la Escritura afirma: &#8221; De manera que de quien quiere, tiene misericordia (Romanos 9:18), &#8220;que anuncio lo por venir desde el principio, y desde la antig\u00fcedad lo que a\u00fan no era hecho; que digo: Mi consejo permanecer\u00e1, y har\u00e9 todo lo que quiero&#8221; (Isa\u00edas 46:10).<\/p>\n\n\n\n<p>Sabemos que Dios lleva a cabo aquellas cosas que parecen contrarias a lo que \u00c9l quiere que los hombres hagan en justicia, por ejemplo.<\/p>\n\n\n\n<p>&#8220;Herodes y Poncio Pilato \u2018conspiraron para hacer cuanto tu mano y tu consejo hab\u00edan antes determinado que sucediera&#8217;\u201d (Hechos 4:28). Y en verdad, si Cristo no fue crucificado por la voluntad de Dios, \u00bfd\u00f3nde est\u00e1 nuestra redenci\u00f3n? Sin embargo, la voluntad de Dios no est\u00e1 en desacuerdo consigo misma. No sufre ning\u00fan cambio. \u00c9l no pretende no querer lo que quiere, pero mientras que en s\u00ed mismo la voluntad es una e indivisa, para nosotros parece m\u00faltiple, porque por la debilidad de nuestro intelecto, no podemos comprender c\u00f3mo, aunque de una manera diferente, \u00e9l quiere y no quiere lo mismo&#8221;. (Institutos de Calvino, Libro 1, Cap. 18 p\u00e1rr. 3).<\/p>\n\n\n\n<p>Dios, al ordenar a todos los hombres en todas partes que se arrepientan y mantener demandas sobre ellos, es as\u00ed consistente con su propia naturaleza, mientras que tambi\u00e9n es capaz de hacer la ira del hombre, por su propia ordenaci\u00f3n, para alabarlo. Sin embargo, esto no da fundamento a la noci\u00f3n de que hay una voluntad o placer en Dios hacia lo que no se ha complacido en decretar. La providencia de Dios es el gobierno de todas sus criaturas y todas las acciones de los hombres, aunque Dios no puede ser acusado de la pecaminosidad de esas acciones.<\/p>\n\n\n\n<p>Por lo tanto, la noci\u00f3n de &#8220;que Dios desea o tiene placer en el cumplimiento de lo que no quiere decretivamente &#8221; es una extra\u00f1a inversi\u00f3n de la naturaleza de Dios, y nada menos que una blasfemia.<\/p>\n\n\n\n<p>Este sistema tiene a Dios afligido por cumplir lo que ha decretado, ya que ha decretado la muerte de los r\u00e9probos, y al mismo tiempo se dice que los ama. Es psicol\u00f3gicamente imposible y, de hecho, acusar\u00eda a Dios de ser un ser irracional, teniendo su voluntad y prop\u00f3sito opuestos al anhelo y al deseo. D\u00edgale esta extra\u00f1a noci\u00f3n a un ser racional y concluir\u00e1 que Dios se odia a s\u00ed mismo. Por lo tanto, tenemos este art\u00edculo destruyendo completamente la doctrina de los decretos.<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">El amor de Dios profanado<\/h3>\n\n\n\n<p>El art\u00edculo identifica la gracia por la cual Dios hace el bien a todas sus criaturas con su gracia especial y salvadora. Esto no hace m\u00e1s que afirmar que hay afectos naturales en Dios.<\/p>\n\n\n\n<p>En su prueba, los profesores usan Mateo 5: 44-48, donde se nos ordena amar a nuestros enemigos en vista del hecho de que Dios hace que el sol brille sobre buenos y malos y env\u00eda lluvia sobre los justos e injustos por igual. Esto es aducido por los profesores para significar que esta bondad de Dios para con todos en las cosas temporales es indicativa de una gracia especial y salvadora en Dios en la que \u00c9l desea fervientemente la salvaci\u00f3n de todos los hombres. Esto se muestra claramente en la primera conclusi\u00f3n de la p\u00e1gina 14 del art\u00edculo, donde leemos:<\/p>\n\n\n\n<p>&#8220;Hemos encontrado que la gracia de Dios otorgada en su providencia ordinaria expresa el amor de Dios, y que este amor de Dios es la fuente de los dones otorgados y disfrutados tanto por los imp\u00edos como por los piadosos. Debemos esperar que aqu\u00ed se nos revele un principio que se aplica a todas las manifestaciones de la gracia divina, a saber, que la gracia otorgada expresa la bondad amorosa en el coraz\u00f3n de Dios y que los dones otorgados son en su respectiva variedad muestras de una riqueza o multiplicidad correspondiente en la bondad divina de la cual son la expresi\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>De esta confusi\u00f3n de gracia com\u00fan y gracia especial como un afecto natural en Dios, John Owen escribi\u00f3 lo siguiente:<\/p>\n\n\n\n<p>&#8220;Desde la entrada del pecado, no hay aprehensi\u00f3n, quiero decir para los pecadores, de una bondad, amor y bondad en Dios, como fluyendo de sus propiedades naturales, sino sobre una cuenta de la interposici\u00f3n de su voluntad y placer soberanos. Es muy falso lo que algunos dicen: que la gracia especial fluye de lo que ellos llaman gracia general y la misericordia especial de la misericordia general. Hay todo un nido de errores en esa concepci\u00f3n&#8221; (Owen&#8217;s Works (Obras Owen), Vol. IX, p\u00e1gina 44).<\/p>\n\n\n\n<p>Y de nuevo:<\/p>\n\n\n\n<p>&#8220;Por &#8216;amor&#8217;, todos nuestros adversarios est\u00e1n de acuerdo en que se pretende un afecto natural y una propensi\u00f3n en Dios al bien de la criatura, perdida bajo el pecado, en general, que lo movi\u00f3 a tomar alg\u00fan camino por el cual podr\u00eda ser remediado. Nosotros, por el contrario, decimos que por amor aqu\u00ed no se entiende una inclinaci\u00f3n o propensi\u00f3n de su naturaleza, sino un acto de su voluntad (donde nosotros concebimos que su amor descansa), y el prop\u00f3sito eterno de hacer el bien al hombre, siendo el acto m\u00e1s trascendente y eminente del amor de Dios a la criatura &#8220;(John Owen, Muerte de la muerte, p\u00e1gina 209. Banner of Truth).<\/p>\n\n\n\n<p>Si el lector se toma la molestia de leer a John Owen sobre este tema, encontrar\u00e1 la concepci\u00f3n del art\u00edculo s\u00f3lidamente refutada, ya que nos dejar\u00eda en la posici\u00f3n de que no hay gracia de Dios que no sea una gracia salvadora en su deseo, objeto e intenci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Con la confusi\u00f3n de la gracia com\u00fan y salvadora, los profesores confunden f\u00e1cilmente las naturalezas humana y divina en Cristo.<\/p>\n\n\n\n<p>Con respecto al lamento del Se\u00f1or Jes\u00fas sobre Jerusal\u00e9n, escriben: &#8220;Jes\u00fas dice que a menudo deseaba que ocurriera algo que no suced\u00eda y, por lo tanto, deseaba (o ten\u00eda la voluntad de que) que ocurriera lo que Dios no hab\u00eda querido secreta o decretivamente (Mateo 23:37)&#8221;. Luego afirman que este es Cristo ejerciendo el oficio y la prerrogativa que le pertenecen como el &#8220;Dios-hombre Mes\u00edas y Salvador&#8221; y declaran: &#8220;Es seguramente, por lo tanto, una revelaci\u00f3n para nosotros de la voluntad divina as\u00ed como de la humana&#8221;. \u00bfNo es esto una confusi\u00f3n de los actos de la naturaleza de Cristo? En la uni\u00f3n hipost\u00e1tica de las dos naturalezas en Cristo es esencial que los actos de cada naturaleza pertenezcan a esa naturaleza, y no deben confundirse como un acto de la otra, sino que siempre deben entenderse como actos de la \u00fanica Persona en quien habitan las dos naturalezas. Refi\u00e9rase a John Owen en The Glory of Christ in the constitution of His Person [La Gloria de Cristo en la constituci\u00f3n de Su Persona].<\/p>\n\n\n\n<p>Si aceptamos la doctrina de los profesores, simplemente significa que Cristo no es eternamente bendecido en su naturaleza divina. Si afirmamos que este es s\u00f3lo un estado temporal en la naturaleza divina de Cristo, hacemos que esa naturaleza sea cambiante, y concluimos que Dios no es infinito en todos Sus atributos. Si Cristo llor\u00f3 y se lament\u00f3 en su naturaleza divina, significar\u00eda que no era suficiente y feliz en s\u00ed mismo, y que su felicidad depende del estado de la criatura.<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">La falsa representaci\u00f3n de que la opini\u00f3n descansa en la diferencia entre Supra e Infralapsarianismo<\/h3>\n\n\n\n<p>La diferencia entre estas dos posiciones gira en torno al orden de los decretos, a saber:<\/p>\n\n\n\n<p>Supra-lapsarianismo, Dios decret\u00f3 salvar antes de decretar permitir la ca\u00edda.<\/p>\n\n\n\n<p>Infra-lapsarianismo, Dios decret\u00f3 permitir la ca\u00edda antes de decretar salvar.<\/p>\n\n\n\n<p>No nos interesan aqu\u00ed los m\u00e9ritos relativos de estos dos puntos de vista, sino que demostraremos que el deseo de salvar a todos en una oferta gratuita del evangelio es bastante extra\u00f1o a ambas posiciones.<\/p>\n\n\n\n<p>Agust\u00edn escribi\u00f3:<\/p>\n\n\n\n<p>&#8220;Incomprensible e inmutable es el amor de Dios. Porque no fue despu\u00e9s de que nos reconciliamos con \u00c9l por la sangre de Su Hijo que \u00c9l comenz\u00f3 a amarnos, sino que nos am\u00f3 antes de la fundaci\u00f3n del mundo&#8230; Nuestro ser reconciliados por la muerte de Cristo no debe entenderse como si el Hijo nos reconciliara, para que el Padre que odiaba, pudiera comenzar a amarnos, sino que ya est\u00e1bamos reconciliados con \u00e9l, amando, aunque en enemistad con nosotros a causa del pecado&#8221;.<\/p>\n\n\n\n<p>En otras palabras, Cristo no muri\u00f3 para hacer que el Padre nos amara, sino que Cristo muri\u00f3 porque el Padre nos am\u00f3.<\/p>\n\n\n\n<p>Sin embargo, esto no da ninguna prueba a nuestros oponentes de que Dios ama a todos los hombres dentro o fuera de Cristo en el tiempo. Contra tal noci\u00f3n respondemos:<\/p>\n\n\n\n<ol class=\"wp-block-list\">\n<li>No sabemos por qu\u00e9 Dios am\u00f3 a nadie en absoluto.<\/li>\n\n\n\n<li>No hay nada que indique que Dios am\u00f3 a alguien que \u00c9l no escogi\u00f3, ni contempl\u00f3 nunca la salvaci\u00f3n de nadie fuera de Cristo, porque \u00c9l nos escogi\u00f3 en \u00c9l antes de la fundaci\u00f3n del mundo.<\/li>\n\n\n\n<li>No hay ninguna indicaci\u00f3n en las Escrituras de que alguien a quien Dios am\u00f3 antes de la fundaci\u00f3n del mundo perecer\u00e1.<\/li>\n\n\n\n<li>La objeci\u00f3n de nuestros oponentes es una innovaci\u00f3n que sirve para dividir un decreto sin ning\u00fan prop\u00f3sito.<\/li>\n\n\n\n<li>El argumento es en s\u00ed mismo inconsistente con las afirmaciones de los profesores. Si se relaciona con infra o supra-lapsarianismo, entonces la oferta gratuita del evangelio y el deseo contenido en \u00e9l, respeta la voluntad decretiva. Esto se niega en el primer p\u00e1rrafo del art\u00edculo.<\/li>\n<\/ol>\n\n\n\n<p>No es m\u00e1s que la misericordia de Dios por la cual no hemos sido consumidos. Hemos demostrado que el amor de Dios hacia las criaturas ca\u00eddas es un acto de Su voluntad. Por lo tanto, Su amor cuando se extiende hacia las criaturas ca\u00eddas no puede divorciarse, sino que debe ser comprendido dentro de Su voluntad decretiva.<\/p>\n\n\n\n<p>Con respecto a los puntos de vista infra y supra-lapsariano, existe el siguiente acuerdo:<\/p>\n\n\n\n<p>1. Ambos afirman que el amor y la misericordia de Dios hacia las criaturas ca\u00eddas es totalmente una cuesti\u00f3n de Su voluntad decretiva, (los profesores niegan esto).<\/p>\n\n\n\n<p>2. Ambos est\u00e1n de acuerdo con Agust\u00edn en que Dios no am\u00f3 a Sus elegidos porque Cristo muri\u00f3 por ellos, sino que los am\u00f3 y los eligi\u00f3 en Cristo. La muerte de Cristo no fue una satisfacci\u00f3n del amor de Dios, sino una satisfacci\u00f3n de la justicia divina.<\/p>\n\n\n\n<p>No hay un vestigio de evidencia que sugiera que un deseo en Dios de salvar a todos surge de la diferencia entre estas dos posiciones, sino que la evidencia demuestra que tal noci\u00f3n es ajena a ambas.<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">La falsa noci\u00f3n de que el deseo de salvar a todos en Dios surge de la relaci\u00f3n de todos los hombres con Dios ya que \u00c9l es su Creador y gobernador moral<\/h3>\n\n\n\n<p>Charles Hodge afirma que el llamado universal e indiscriminado del evangelio se deriva necesariamente de su naturaleza:<\/p>\n\n\n\n<p>&#8220;Siendo una proclamaci\u00f3n de los t\u00e9rminos en los que Dios est\u00e1 dispuesto a salvar a los pecadores, y una exhibici\u00f3n del deber de los hombres ca\u00eddos en relaci\u00f3n con ese plan, necesariamente obliga a todos aquellos que est\u00e1n en la condici\u00f3n que el plan contempla. Es en este sentido an\u00e1logo a la ley moral. Esa ley es una revelaci\u00f3n de los deberes que vinculan a todos los hombres en virtud de su relaci\u00f3n con Dios como su Creador y Gobernador moral. Promete el favor divino a los obedientes y amenaza con ira a los desobedientes. Por lo tanto, se aplica necesariamente a todos los que sostienen la relaci\u00f3n de las criaturas racionales y morales con Dios. As\u00ed tambi\u00e9n el evangelio, siendo una revelaci\u00f3n de la relaci\u00f3n de los hombres ca\u00eddos con Dios como reconciliando al mundo consigo mismo, viene a todos los que pertenecen a la clase de los hombres ca\u00eddos&#8221;.<\/p>\n\n\n\n<p>Afirmar que esto es una base para la noci\u00f3n de que hay en Dios un deseo de salvar a todos, s\u00f3lo conduce a un mayor error. Atanasio en su tratado sobre la encarnaci\u00f3n, junto con otros padres de la iglesia primitiva, estableci\u00f3 una benevolencia en Dios hacia una humanidad ca\u00edda sobre la base de que Dios ve\u00eda todo lo que hab\u00eda hecho y lo contemplaba como muy bueno. Llegaron a la conclusi\u00f3n de que Dios estaba obligado a mirar hacia abajo con piedad, y buscar una recuperaci\u00f3n, o de otra manera admitir la derrota ante Satan\u00e1s. Este punto de vista pierde de vista la justicia de Dios, y el castigo advertido e incurrido como resultado del pecado.<\/p>\n\n\n\n<p>La objeci\u00f3n de nuestros oponentes es igualmente falsa cuando afirman que fue porque el hombre fue creado a semejanza e imagen de Dios, y aunque cay\u00f3 en pecado, Dios por lo tanto tiene el deseo de salvar a todos. Contra esta noci\u00f3n respondemos:<\/p>\n\n\n\n<ol class=\"wp-block-list\">\n<li>Mart\u00edn Lutero escribi\u00f3: &#8220;la \u00fanica preparaci\u00f3n para la gracia es la elecci\u00f3n eterna y la predestinaci\u00f3n de Dios&#8221;. La \u00fanica preparaci\u00f3n para la gracia seg\u00fan la doctrina de los profesores es un deseo en Dios de salvar a todos.<\/li>\n\n\n\n<li>La noci\u00f3n como la de Atanasio, olvida la justicia de Dios y la idoneidad de la pena, la recompensa del pecado. Dios dijo en el principio que el alma que peca morir\u00e1, es la naturaleza de Dios que \u00c9l es siempre fiel a este pronunciamiento.<\/li>\n\n\n\n<li>Nuestros oponentes deben afirmar que, dado que la imagen moral se perdi\u00f3 en la ca\u00edda, una de dos falsedades: a) que Dios debe amar solo la imagen natural, lo cual es un absurdo, porque el estado de moralidad no puede divorciarse de la personalidad, o b) que Dios, en el tiempo, amando a los hombres en Cristo, debe tener afectos naturales hacia las criaturas malvadas. Tal noci\u00f3n es blasfema porque acusa a Dios de poseer malas pasiones y deseos.<\/li>\n\n\n\n<li>La proposici\u00f3n no hace m\u00e1s que apoyar la falsa noci\u00f3n de que hay algo deseable para Dios en el r\u00e9probo, y que los hombres son salvos por su propia voluntad, y en \u00faltima instancia s\u00f3lo pierden el favor de Dios por no tomar una decisi\u00f3n correcta. Al igual que el evangelicalismo moderno, hace que el problema &#8220;no sea la cuesti\u00f3n del pecado, sino la cuesti\u00f3n de Jes\u00fas&#8221;.<\/li>\n<\/ol>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">La destrucci\u00f3n de los cinco puntos del calvinismo<\/h2>\n\n\n\n<p>Tan claramente como los profesores destruyen la doctrina de los decretos, confunden las naturalezas humana y divina en Cristo, y tan claramente como nuestros oponentes intentan adjuntar su falsa opini\u00f3n a una distinci\u00f3n que no existe en el orden de los decretos, y a la relaci\u00f3n de los hombres con Dios como \u00c9l es su Creador y Gobernador moral, tambi\u00e9n destruyen los cinco puntos del calvinismo.<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">Depravaci\u00f3n total<\/h3>\n\n\n\n<p>Ya que se dice que Dios tiene una misericordia hacia todos los hombres, siempre hay algo deseable para Dios en la criatura ca\u00edda.&nbsp; Esto coloca a los proponentes del art\u00edculo en el dilema del arminianismo en este punto. Ellos deben afirmar que Dios ama al pecador y no sus pecados porque no ha ca\u00eddo del todo, o deben afirmar que, si el hombre est\u00e1 completamente ca\u00eddo, hay injusticia con Dios al amar lo que es malo, sin una satisfacci\u00f3n de Su justicia y santidad. As\u00ed es derrocada la doctrina de la depravaci\u00f3n total.<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">Expiaci\u00f3n limitada<\/h3>\n\n\n\n<p>Una oferta gratuita que contiene un deseo genuino de salvar a todos, debe contener ese motivo, y por su propia naturaleza requiere una expiaci\u00f3n universal. Una expiaci\u00f3n que incluso sus proponentes deben admitir no logra su fin. El punto no est\u00e1 cubierto por una apelaci\u00f3n a un aspecto suficiente para todos, que se convierte inmediatamente en una expiaci\u00f3n universal, si se afirma un deseo y un motivo para salvar a todos. El decreto de salvar no puede divorciarse del deseo que movi\u00f3 a Dios a instituir los medios.<\/p>\n\n\n\n<p>Adem\u00e1s, si Dios tiene una misericordia hacia todos los hombres, como afirma el art\u00edculo, nos enfrentamos a las posiciones de que Dios debe amar a los hombres sin la necesidad de Cristo, en el tiempo, o debe amarlos en Cristo. Si Dios ama a los hombres en la dispensaci\u00f3n de Su gracia, sin Cristo, entonces \u00c9l no los ama en virtud de la Persona y obra de un Redentor.<\/p>\n\n\n\n<p>Esa es una blasfemia que no debe ser entretenida. Reconocemos el aspecto de que Dios, en virtud de la muerte de Cristo, ha detenido el d\u00eda de su ira, sin embargo, si afirmamos que Dios ama a todos los hombres en Cristo, debe amarlos en virtud de la muerte de Cristo. Dios por esa revelaci\u00f3n estar\u00eda consistentemente obligado a salvar a todos los hombres. Inconsistentemente, su salvaci\u00f3n debe depender de un acto de su propia voluntad. As\u00ed, el art\u00edculo tiene \u00e9xito en el derrocamiento de la doctrina de la expiaci\u00f3n limitada.<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">Elecci\u00f3n incondicional<\/h3>\n\n\n\n<p>La misma afirmaci\u00f3n de que Dios tiene una misericordia para todos en la oferta gratuita del evangelio niega la \u00fanica base del amor de Dios por los pecadores ca\u00eddos, es decir, que \u00c9l los eligi\u00f3 y los am\u00f3 en Cristo desde antes de la fundaci\u00f3n del mundo. Tambi\u00e9n afirma que hay otras criaturas a quienes Dios ama, pero a quienes \u00c9l ha ordenado al infierno. Esto sugiere cualquiera de dos cosas, a) que hay un dualismo en la naturaleza de Dios, un lado oscuro y un lado malo, la doctrina de los maniqueos, o, b) que hay un l\u00edmite a la presciencia y preordenaci\u00f3n de Dios en que puede haber, ya que Dios desea fervientemente la salvaci\u00f3n de todos, ciertos que, por una habilidad de sus propios corazones, se arrepentir\u00edan y creer\u00edan bajo una oferta gratuita del evangelio, pero que no fueron escogidos en Cristo. As\u00ed es la doctrina de la elecci\u00f3n completamente derrocada.<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">Gracia irresistible<\/h3>\n\n\n\n<p>Si Dios tiene un deseo ardiente y una voluntad hacia lo que \u00c9l no ha querido decretivamente, se deduce que Su gracia no es irresistible.<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">Perseverancia de los santos<\/h3>\n\n\n\n<p>Donde la gracia de Dios no es irresistible, se deduce que no puede haber cierta perseverancia de los santos. Adem\u00e1s, si puede perecer uno a quien la Escritura supuestamente dice que Dios ama y desea ardientemente su salvaci\u00f3n, \u00bfqu\u00e9 seguridad puede tener cualquier hombre que descanse su alma en la gracia, la misericordia y el amor de Dios? Si el amor de Dios por uno puede fallar, \u00bfqui\u00e9n puede estar seguro de que no fallar\u00e1 para todos?<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Edificar y plantar<\/h2>\n\n\n\n<p>&#8220;Y as\u00ed como tuve cuidado de ellos para arrancar y derribar, y trastornar y perder y afligir, tendr\u00e9 cuidado de ellos para edificar y plantar, dice Jehov\u00e1&#8221;. (Jerem\u00edas 31:28)<\/p>\n\n\n\n<p>Si bien no debemos intentar sembrar entre espinas, y es nuestro deber en la doctrina arrancar, romper y destruir lo que es falso, tambi\u00e9n es nuestro deber construir y plantar con la verdad de la Palabra de Dios. Por lo tanto, consideremos en contraste las verdades del evangelio eterno.<\/p>\n\n\n\n<p>El motivo si es falso tiene un medio dise\u00f1ado para su propio fin. Si el fundamento es falso, tambi\u00e9n lo es el evangelio que lo contiene. Por lo tanto, el falso evangelio aqu\u00ed expuesto presenta ideas sentimentales acerca de Dios, en las que \u00c9l es visto como el amante de toda la raza ca\u00edda de la humanidad, que \u00c9l desea fervientemente salvar en una oferta gratuita, que \u00c9l sabe que no puede lograr su fin. Esto es a pesar del hecho de que en la providencia de Dios el evangelio nunca ha sido predicado a toda criatura. Hemos demostrado que el amor de Dios hacia las criaturas ca\u00eddas es totalmente un acto de Su voluntad. Por lo tanto, Su amor cuando se extiende hacia las criaturas ca\u00eddas es una ejecuci\u00f3n de Su prop\u00f3sito, y por lo tanto no puede divorciarse, sino que se comprende dentro de Su voluntad decretiva. Es esta verdad b\u00e1sica la que los profesores niegan, y que se opone a toda la incredulidad modernista que ha infectado a muchas de las iglesias de nuestros d\u00edas.<\/p>\n\n\n\n<p>Por lo tanto, aferr\u00e9monos a las &#8220;sendas antiguas&#8221; en los que no se supone que a los no regenerados se les debe decir que Dios los ama, como tampoco se les debe decir que Cristo muri\u00f3 por ellos. Esto simplemente significa que, aunque muchos sean llamados y pocos escogidos, perecer\u00e1n muchos a quienes en vida se les dijo que Dios los amaba, y Cristo muri\u00f3 por ellos. M\u00e1s bien, afirmemos que Dios se deleita en el arrepentimiento, y complacido solo con aquellos que por una vista y sentido de sus pecados creen sin fingir el evangelio.<\/p>\n\n\n\n<p>La palabra evangelio simplemente significa las buenas nuevas. La oferta gratuita de Cristo en el evangelio simplemente significa que \u00c9l es Aquel en quien aquellos cansados y enfermos de sus pecados pueden encontrar descanso para sus almas. Cristo mismo no es el evangelio, sino la sustancia ofrecida en \u00e9l. Los evang\u00e9licos modernos han empujado a la posici\u00f3n, &#8220;no tengamos doctrina, sino que tengamos a Jes\u00fas&#8221;. La doctrina del Evangelio es el consejo de Dios al respecto. Es porque el hombre natural no discierne las cosas del Esp\u00edritu de Dios, que estas buenas nuevas constan de dos partes.<\/p>\n\n\n\n<ol class=\"wp-block-list\">\n<li>Una demostraci\u00f3n al pecador del estado y la maldad de su coraz\u00f3n, y<\/li>\n\n\n\n<li>el remedio para esta condici\u00f3n.<\/li>\n<\/ol>\n\n\n\n<p>Tanto la necesidad como el remedio deben ser proclamados en todo momento; se hace el debido hincapi\u00e9 en la medida en que la situaci\u00f3n lo exija. Uno nunca puede estar ausente del otro en el coraz\u00f3n y la mente del hombre, si la predicaci\u00f3n del evangelio ha de ser para \u00e9l, un medio de gracia en su salvaci\u00f3n. Ning\u00fan hombre puede ser salvo por la predicaci\u00f3n del evangelio, que no obtiene de \u00e9l, una aprehensi\u00f3n de su culpabilidad y recompensa ante Dios, por un lado, y la suficiencia de Cristo para salvar por el otro. En este d\u00eda en que las ideas sentimentales de Dios han prevalecido en la mayor\u00eda de los p\u00falpitos, tanto calvinistas como arminianos, hay poca concepci\u00f3n del gran Dios con quien tenemos que lidiar. Necesitamos recordar que hay un Dios que &#8220;est\u00e1 tamizando los corazones de los hombres ante Su tribunal&#8221;. Juan el Bautista no dej\u00f3 a sus oyentes ninguna duda en cuanto a la misi\u00f3n del Salvador, cuando habl\u00f3 de \u00c9l como Aquel cuyo &#8220;aventador est\u00e1 en su mano, y limpiar\u00e1 su era; y recoger\u00e1 su trigo en el granero, y quemar\u00e1 la paja en fuego que nunca se apagar\u00e1&#8221; (Mateo 3:12). Un ministerio infiel siempre bajar\u00e1 el tono u ocultar\u00e1 estas verdades de su gente.<\/p>\n\n\n\n<p>Donde no hay necesidad, no hay necesidad de un remedio. Esto es lo que el Salvador afirm\u00f3 cuando dijo: &#8221; Porque no he venido a llamar a justos, sino a pecadores, al arrepentimiento&#8221; (Mateo 9:13). Si nuestro fundamento para predicar el evangelio es decirles a los hombres que Dios los ama y desea su salvaci\u00f3n, no aprender\u00e1n que la oferta de Cristo en el evangelio es un acto de la misericordia y gracia de Dios. El pecador en tal caso no ser\u00e1 presentado con un Dios cuya ira es contra el pecado y el pecador. El amor de Dios y no Su temor se convierte en el principio de la sabidur\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p>En el Uso pr\u00e1ctico del conocimiento salvador anexo a la Confesi\u00f3n de Westminster se nos instruye:<\/p>\n\n\n\n<p>&#8220;El principal uso general de la doctrina cristiana es convencer a un hombre de pecado y de justicia y de juicio, por dos medios, 1. en parte por la ley o pacto de obras para que pueda ser humillado y volverse arrepentido, y 2. en parte por el evangelio o pacto de gracia, para que llegue a ser un creyente sincero en Jesucristo&#8221;.<\/p>\n\n\n\n<p>Nota: la funci\u00f3n del evangelio contenida en el t\u00edtulo del p\u00e1rrafo 4, &#8220;Para convencer a un hombre de pecado, justicia y juicio, por el evangelio&#8221;, porque hay quienes no entienden o admiten esto como una funci\u00f3n del evangelio.<\/p>\n\n\n\n<p>Por lo tanto, no hay gracia o amor de Dios mostrado en el evangelio aparte de la misericordia de Dios. Para los r\u00e9probos, el d\u00eda de la gracia, mientras que un beneficio comprado por la muerte de Cristo, principalmente por el bien de los elegidos, no es m\u00e1s que un detenimiento de la mano de Dios, hasta el d\u00eda de su ira. Todo esto los profesores niegan con su afirmaci\u00f3n de que el deseo de Dios en la oferta gratuita no respeta la voluntad decretiva, sino la voluntad revelada.<\/p>\n\n\n\n<p>Calvino en sus Institutos (Vol. 2, Libro 3, cap. 24, p\u00e1rrafo 15) en referencia a Ezequiel 18:23, \u00bfQuiero yo la muerte del imp\u00edo? dice Jehov\u00e1 el Se\u00f1or. \u00bfNo vivir\u00e1, si se apartare de sus caminos?&#8221;, dispone de cualquier idea de que hay un deseo y placer en Dios aparte de Su voluntad decretiva, cuando escribe: &#8220;el pasaje es arrebatado violentamente, si la voluntad de Dios que el profeta menciona se opone a Su consejo eterno, por el cual separ\u00f3 a los elegidos de los r\u00e9probos&#8221;.<\/p>\n\n\n\n<p>Es relevante hablar aqu\u00ed sobre el alcance de la compasi\u00f3n de Dios manifestada en la oferta gratuita del evangelio.<\/p>\n\n\n\n<p>Al principio afirmamos que el alcance de la compasi\u00f3n real de Dios en la oferta gratuita del evangelio no se revela m\u00e1s en las Escrituras que Su elecci\u00f3n eterna y predestinaci\u00f3n. La ira de Dios contra los elegidos cuando no est\u00e1n en estado de gracia es real, de lo contrario no se podr\u00eda decir que \u00c9l ha puesto sobre \u00c9l la iniquidad de todos nosotros, o que vio el sufrimiento de Su alma y qued\u00f3 satisfecho. Por otro lado, la ira de Dios contra el r\u00e9probo es real y sin remisi\u00f3n. En el d\u00eda de la gracia, cuando Dios ha detenido el d\u00eda de Su ira principalmente por el bien de los elegidos, \u00c9l hace una oferta de gracia a todos, que siempre est\u00e1 calificada en las Escrituras como un llamado manifiesto a todos los hombres al arrepentimiento o hacia aquellos que se arrepienten. Puesto que Dios no ha dado a Cristo a todos, no se puede decir que Dios tiene una verdadera compasi\u00f3n hacia los r\u00e9probos que son conocidos por \u00c9l. La objeci\u00f3n de que hagamos una voluntad preceptiva desnuda no puede ser llevada, porque Dios siempre anexa una bendici\u00f3n a ella, e incluso da exhortaci\u00f3n. Adem\u00e1s, es Su voluntad preceptiva la que \u00c9l ha encomendado a Sus ministros como la palabra de reconciliaci\u00f3n. Como son embajadores de Dios, as\u00ed suplican a todos a quienes predican, sin embargo, solo Dios habla interiormente y llama a aquellos a quienes es Su intenci\u00f3n dar a Cristo. Aunque hay una oferta de misericordia para todos en el evangelio, sigue siendo parte de la voluntad revelada de Dios, que \u00c9l tendr\u00e1 misericordia de quien tendr\u00e1 misericordia. Por lo tanto, los calvinistas no predican que Dios desea salvar a todos, como tampoco lo sostienen como parte de su doctrina.<\/p>\n\n\n\n<p>Si ha de haber una oferta gratuita del evangelio, que se haga por el uso correcto de los medios, como lo establecen los te\u00f3logos de Westminster y se enumeran brevemente en los n\u00fameros 1 y 2 anteriores. Que haya una oferta gratuita de Cristo en el evangelio, s\u00ed, pero que se haga saber claramente que la oferta es para los que trabajan y est\u00e1n cargados, como lo hizo el Salvador cuando dijo: &#8220;Venid a m\u00ed todos los que est\u00e1is trabajados y cargados, y yo os har\u00e9 descansar&#8221; (Mateo 11:28). Que nuestros ministros hagan una ofrenda gratuita del evangelio como lo hizo el profeta Isa\u00edas (cap\u00edtulo 55) a los que tienen hambre y sed, cuando clam\u00f3: \u201cA todos los sedientos: Venid a las aguas; y los que no tienen dinero, venid, comprad y comed. Venid, comprad sin dinero y sin precio, vino y leche\u201d. No objetemos nuestros oponentes que esta no es una oferta libre y abierta sin discriminaci\u00f3n, y que nos obligar\u00eda a hacer una oferta abierta solo a aquellos que manifiestamente trabajan y est\u00e1n cargados, o a aquellos que tienen hambre y sed. Tal fue el error de los bautistas particulares, que deseaban un evangelio adecuado a su ordenanza y su idea de una iglesia pura, que no hicieron la oferta del evangelio a los manifiestamente no regenerados. Robert Shaw tambi\u00e9n se\u00f1ala que fue el error de los neonomistas:<\/p>\n\n\n\n<p>&#8220;Esta oferta no est\u00e1 restringida, como alegan los baxterianos, a los pecadores sensatos, o a aquellos que est\u00e1n convencidos de su pecado y de su necesidad de un Salvador; porque est\u00e1 dirigido a personas hundidas en total insensibilidad en cuanto a sus propias miserias y necesidades (Apocalipsis 3:17, 18). Esta oferta se hace tan realmente a aquellos que eventualmente la rechazan, como a aquellos que eventualmente la reciben; porque si este no fuera el caso, la primera clase de oyentes del evangelio no podr\u00eda ser condenada por su incredulidad&#8221; (Juan 3:18, 19).<\/p>\n\n\n\n<p>El sentido com\u00fan exige que debe haber un llamado externo a los hombres no regenerados y sin discernimiento, para que haya un llamado interno. Son los ministros de Dios los que deben hacer un llamado abierto y abierto a los pecadores sin distinci\u00f3n, pero incluso en el sentido de que deben hacer sus invitaciones a los que trabajan y est\u00e1n cargados, y a los que tienen hambre y sed. Es la obra del Esp\u00edritu hacer el llamado interno, mediante el cual \u00c9l nos convence de nuestro pecado y miseria, ilumina nuestras mentes en el conocimiento de Cristo, y renovando nuestras voluntades, \u00c9l nos persuade y nos capacita para abrazar a Jesucristo que se nos ofrece gratuitamente en el evangelio. As\u00ed, el llamado externo y la oferta gratuita de Cristo en el evangelio se hacen a todos indiscriminadamente, y aunque este llamado consiste en una invitaci\u00f3n a los que tienen hambre y sed, es en el llamado interno del Esp\u00edritu, que las invitaciones y la oferta se aplican y se hacen efectivas. Con el fin de llamar eficazmente a algunos, Dios est\u00e1 llamando externamente a todos a quienes se predica el evangelio.<\/p>\n\n\n\n<p>Por lo tanto, vemos que la noci\u00f3n de que Dios desea la salvaci\u00f3n de todos es bastante innecesaria para una oferta gratuita del evangelio, e incluso es destructiva y ajena a ella. Por lo tanto, acabemos con la noci\u00f3n de los Profesores y volvamos a las sendas antiguas, porque &#8221; As\u00ed dijo Jehov\u00e1: Paraos en los caminos, y mirad, y preguntad por las sendas antiguas, cu\u00e1l sea el buen camino, y andad por \u00e9l, y hallar\u00e9is descanso para vuestra alma. Mas dijeron: No andaremos.&#8221; (Jerem\u00edas 6:16). No nos desanimemos cuando hombres eminentes en erudici\u00f3n y habilidad nos responden: &#8220;No caminaremos all\u00ed&#8221;.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Otra objeci\u00f3n examinada<\/h2>\n\n\n\n<p>Se objeta que Dios am\u00f3 a los hombres en Cristo antes de elegirlos.<\/p>\n\n\n\n<p>Tal noci\u00f3n no puede sostenerse para probar que Dios ama a los hombres en Cristo en el tiempo. En primer lugar, est\u00e1 plagado de las dificultades que acompa\u00f1an a la divisi\u00f3n u ordenaci\u00f3n de los decretos.<\/p>\n\n\n\n<p>En la omnisciencia de Dios, nunca hubo un momento en que \u00c9l no supiera todas las cosas, y nunca hubo un momento en la eternidad en el que fuera necesario que Dios ordenara Sus pensamientos o decretos. Es s\u00f3lo debido a nuestra debilidad que nuestra teolog\u00eda cae, o tiende a caer en las posiciones infra o supra-lapsarianas. Algunos en diferentes puntos de su teolog\u00eda parecen pertenecer a ambos. En realidad, no hay con Dios una pluralidad u orden de decretos, hay un solo decreto.<\/p>\n\n\n\n<p>Una cosa conocida de antemano es una cosa predestinada. Dios conoc\u00eda el fin desde el principio, por lo tanto, el pecado fue preordenado. No afirmamos que Dios simplemente preorden\u00f3 que los hombres pecaran, sino que Dios preorden\u00f3 que el hombre pecara por su propio acto libre. Por lo tanto, en la omnisciencia de Dios debemos sostener que Dios contempl\u00f3 a los hombres como pecadores al amarlos y elegirlos. Que Dios alguna vez contempl\u00f3 a todos los hombres en perfecci\u00f3n, cuando fue conocido y preordenado que todos se convertir\u00edan en pecadores es una cuesti\u00f3n de pura especulaci\u00f3n y conjetura. La Escritura simplemente afirma que Dios escogi\u00f3 un cierto n\u00famero de todos aquellos que merecen perecer. No hay fundamento alguno para la noci\u00f3n de que Dios am\u00f3 a los hombres en Cristo antes de elegirlos, porque en la elecci\u00f3n de los hombres por parte de Dios no se puede decir que el amor precedi\u00f3 a la elecci\u00f3n; El acto de amor que contemplaba a los hombres como pecadores era en s\u00ed mismo una elecci\u00f3n. El amor y la elecci\u00f3n no son m\u00e1s que un solo acto de la voluntad de Dios. Si Dios ama a los hombres, los ama en Cristo, porque no puede haber divisi\u00f3n de amor en la Trinidad. Los atributos de Dios no son divisibles, ni tampoco los actos de Su voluntad. De modo que cuando Dios am\u00f3 a Ad\u00e1n, incluso en Su estado de perfecci\u00f3n, lo am\u00f3 en Cristo. Tal es el caso de todos los elegidos, porque el Se\u00f1or Jes\u00fas dijo de ellos: &#8220;y todo lo m\u00edo es tuyo, y lo tuyo m\u00edo; y he sido glorificado en ellos&#8221;. Es porque los elegidos eran de Cristo que \u00c9l dio Su vida en rescate por ellos.<\/p>\n\n\n\n<p>No afirmamos que era necesario que Dios amara y eligiera a los hombres como pecadores, simplemente declaramos que la Escritura revela que \u00c9l lo hizo en todos los casos. Si es as\u00ed, ciertamente salvar\u00e1 a todos aquellos sobre quienes ha puesto Su amor.<\/p>\n\n\n\n<p>Este art\u00edculo fue traducido de la p\u00e1gina web de la Iglesia Presbiteriana de Australia. \u00a0<a href=\"https:\/\/epc.org.au\/book-review-modern-moderate-calvinism\/\">https:\/\/epc.org.au\/book-review-modern-moderate-calvinism\/<\/a>.<\/p>\n\n\n\n<p>Para m\u00e1s art\u00edculos y recursos en espa\u00f1ol, visita la p\u00e1gina <a href=\"http:\/\/www.micaias.org\">www.micaias.org<\/a>. Esta p\u00e1gina est\u00e1 agregando nuevos art\u00edculos cada semana.<\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-alpha-channel-opacity\"\/>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref1\" id=\"_ftn1\">[1]<\/a> The Death of Death, Book 4, Chapt. 1, para 3 [La muerte de la muerte, Libro 4, Cap. 1, p\u00e1rr. 3].<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref2\" id=\"_ftn2\">[2]<\/a> Los hombres de la medula o Marrow men fueron aquellos que \u2026.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>CALVINISMO MODERADO MODERNO: Una exposici\u00f3n del libro &#8220;La oferta libre del evangelio&#8221; por el profesor Murray y Stonehouse como una modificaci\u00f3n amiraldiana de la doctrina de los decretos. Prefacio Un resumen de los principios involucrados Aceptemos primeramente que los hombres sinceros y buenos se equivocan gravemente con respecto a la verdad, incluso hombres de gran &hellip; <\/p>\n<p class=\"link-more\"><a href=\"https:\/\/micaias.org\/?p=152\" class=\"more-link\">Leer m\u00e1s<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abCalvinismo moderado moderno\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[3],"tags":[14,17,30,31,29,18,33,32],"class_list":["post-152","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-gracia-comun","tag-arminianismo","tag-calvinismo","tag-dios-ama-al-pecador","tag-eleccion","tag-gracia-comun-2","tag-oferta-bien-intencionada","tag-predestinacion","tag-reprobacion"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/micaias.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/152","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/micaias.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/micaias.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/micaias.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/micaias.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=152"}],"version-history":[{"count":5,"href":"https:\/\/micaias.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/152\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":157,"href":"https:\/\/micaias.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/152\/revisions\/157"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/micaias.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=152"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/micaias.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=152"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/micaias.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=152"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}