{"id":209,"date":"2023-11-09T21:39:53","date_gmt":"2023-11-09T21:39:53","guid":{"rendered":"https:\/\/micaias.org\/?p=209"},"modified":"2023-11-09T21:39:53","modified_gmt":"2023-11-09T21:39:53","slug":"zacharias-ursino-caspar-olevianus-autores-del-catecismo-de-heidelberg","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/micaias.org\/?p=209","title":{"rendered":"Zacharias Ursino &amp; Caspar Olevianus: Autores del Catecismo de Heidelberg"},"content":{"rendered":"\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Introducci\u00f3n<\/h2>\n\n\n\n<p>Sin duda, el Catecismo de Heidelberg es una de las confesiones m\u00e1s queridas de todos los tiempos, si no es que la m\u00e1s querida de todos los tiempos. Aquellos que atesoran la herencia de la verdad y recurren a las Confesiones de la iglesia para aprenderla se regocijar\u00e1n en la de Heidelberg como un precioso don de Dios por medio del Esp\u00edritu de verdad que Cristo prometi\u00f3 a la iglesia. No s\u00f3lo aquellos que pertenecen a iglesias que han hecho del Catecismo su base teol\u00f3gica, sino tambi\u00e9n el pueblo de Dios de cualquier tradici\u00f3n y de todos los or\u00edgenes eclesi\u00e1sticos, aman y aprecian este glorioso credo. Su atractivo radica en dos caracter\u00edsticas. El primero es su estilo c\u00e1lido y personal. Habla de la experiencia del hijo de Dios. Le dice lo que la verdad significa para \u00e9l personalmente en su propia vida y llamado en el mundo. El segundo es su tema dominante de consuelo. El aspecto personal y experiencial del Catecismo mira la verdad en toda nuestra vida como una verdad que trae consuelo. Hace eco de las palabras de Dios en Isa\u00edas 40:1: \u201cConsolaos, consolaos, pueblo m\u00edo, dice vuestro Dios\u201d. En el cap\u00edtulo anterior describimos el papel que Federico el Piadoso desempe\u00f1\u00f3 en la escritura del Catecismo de Heidelberg. En este cap\u00edtulo dejaremos que los propios autores salgan del oscuro pasado y tomen su lugar moment\u00e1neamente en el escenario de la historia para contarnos lo que Dios trabaj\u00f3 en ellos.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Zacharias Ursino<\/h2>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">La vida temprana de Ursino<\/h3>\n\n\n\n<p>Zacarias Ursino naci\u00f3 el 18 de julio de 1534 en la ciudad de Breslau de Silesia, una provincia de Austria. Naci\u00f3 de una familia llamado Baer, u Oso. Aquellos que conocen la Osa Mayor como Ursa Mayor tambi\u00e9n sabr\u00e1n que Ursino es s\u00f3lo la palabra latina para oso.<\/p>\n\n\n\n<p>Sus padres eran pobres, porque el salario de un tutor era escaso y su padre era tutor. Dos ventajas, sin embargo, fueron suyas, siendo educado en la casa de un tutor. La primera fue que \u00e9l estaba rodeado desde su infancia con el aprendizaje, y la segunda fue que tuvo la oportunidad de conocer a muchos de los ricos y famosos en el transcurso de sus primeros a\u00f1os.<\/p>\n\n\n\n<p>Ursino estudi\u00f3 en Breslau hasta sus 15 a\u00f1os, cuando fue a Wittenberg. Cuatro a\u00f1os despu\u00e9s de que el cuerpo de Lutero hubiera sido enterrado en la catedral de Wittenberg, y mientras Philip Melanchthon, colega de Lutero y amigo cercano, todav\u00eda ense\u00f1aba, Ursino lleg\u00f3 a esta notable y famosa escuela. Debido a que sus padres no pod\u00edan apoyarlo, sus gastos fueron pagados por el Senado de Breslau, con el entendimiento de que el regresar\u00eda a su ciudad natal para ense\u00f1ar despu\u00e9s de haber completado su educaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>A pesar de que era un estudiante muy capaz y talentoso, Ursino era t\u00edmido y retra\u00eddo, tendiendo un poco a estar malhumorado, y no en absoluto inclinado a participar en el ajetreo intelectual de la vida en el aula acad\u00e9mica en una universidad. Tampoco busc\u00f3 ansiosamente la compa\u00f1\u00eda de sus compa\u00f1eros que, a menudo con excesiva alegr\u00eda, celebraban la libertad de una vida acad\u00e9mica. Prefiri\u00f3 componer versos griegos y latinos en la soledad de su estudio.<\/p>\n\n\n\n<p>Probablemente el habr\u00eda pasado por los pasillos de la universidad casi sin ser notado si no fuera por el hecho de que Melanchthon observ\u00f3 su habilidad, llev\u00f3 a Ursino a su propia casa, y se convirti\u00f3 en un amigo y compa\u00f1ero, as\u00ed como maestro para el t\u00edmido estudiante. Era una amistad extra\u00f1a pero rica, un dotado te\u00f3logo de 53 a\u00f1os con un pobre estudiante de 16.<\/p>\n\n\n\n<p>La Reforma Luterana hab\u00eda penetrado Breslau antes del nacimiento de Ursino y hab\u00eda influido en sus padres. Wittenberg fue el centro de los estudios luteranos. No es de extra\u00f1ar que Ursino se convirtiera en un ardiente luterano. Pero ya Melanchthon estaba pensando en la visi\u00f3n de Lutero de la Cena del Se\u00f1or y estaba m\u00e1s inclinado a estar de acuerdo con los te\u00f3logos suizos sobre la presencia de Cristo en el pan y el vino. Ursino fue influenciado por Melanchthon y desarroll\u00f3 sus propios puntos de vista, que eran m\u00e1s parecidos a los de su mentor.<\/p>\n\n\n\n<p>Ursino pas\u00f3 siete a\u00f1os con Melanchthon e incluso lo acompa\u00f1\u00f3 a Worms y Heidelberg en 1557. Heidelberg era la ciudad en la que Ursino har\u00eda su trabajo m\u00e1s importante. Lo vio por primera vez en el oto\u00f1o dorado de octubre. En la ladera cubierta de \u00e1rboles se encontraba el imponente castillo en el que viv\u00eda el Elector. La ciudad estaba en el estrecho valle del r\u00edo Neckar que flu\u00eda a trav\u00e9s de la Selva Negra hasta el Rin a pocos kil\u00f3metros de distancia. La Iglesia del Esp\u00edritu Santo domin\u00f3 la ciudad con las puntas de los campanarios levant\u00e1ndose sobre los techos de las casas. Casi a los pies de las puntas estaba la universidad m\u00e1s famosa y antigua de Alemania, la Universidad de Heidelberg. Esta hab\u00eda sido cat\u00f3lico romano; ahora era protestante. A\u00fan no se habia decidido si ser\u00eda luterano o reformado. Esta era la casa de Melanchthon, la tierra por la que anhelaba. Pero Melanchthon no hab\u00eda venido para quedarse; El trabajo de su vida estaba en el suelo arenoso y polvoriento de Wittenberg.<\/p>\n\n\n\n<p>Despu\u00e9s de viajar juntos a Heidelberg, Ursino y Melanchthon se separaron, Ursino para viajar durante un a\u00f1o por toda Europa visitando los centros protestantes de aprendizaje en Alemania, Francia y Suiza. \u00c9l pod\u00eda leer las conferencias hebreas de Jean Mercier en Par\u00eds, sentarse a los pies de Bullinger en Z\u00farich y hablar con Calvino en Ginebra. De hecho, Calvino le obsequi\u00f3 un conjunto completo de las obras de Calvino, firmadas por su ilustre autor.<\/p>\n\n\n\n<p>Durante unos pocos a\u00f1os cumpli\u00f3 con sus obligaciones con Breslau ense\u00f1ando all\u00ed. Pero los luteranos sospechaban que \u00e9l era m\u00e1s reformado que luterano en sus puntos de vista sobre la Cena del Se\u00f1or. Ten\u00edan raz\u00f3n; pero fue una campa\u00f1a susurrante en su contra, que finalmente explot\u00f3 en el debate p\u00fablico, lo que persuadi\u00f3 a Ursino a renunciar a su cargo y abandonar la ciudad. Nunca disfrut\u00f3 de la controversia, y la amargura del odio en Breslau era m\u00e1s de lo que pod\u00eda soportar.<\/p>\n\n\n\n<p>De Breslau Ursino fue a Z\u00farich por un corto tiempo de paz y tranquilidad en el que se convirti\u00f3 en un amigo cercano de Pedro M\u00e1rtir, el Reformador de Italia que hab\u00eda hecho una contribuci\u00f3n tan notable a la doctrina Reformada de la Cena del Se\u00f1or. Su decisi\u00f3n de ir a Z\u00farich fue dif\u00edcil. \u00c9l le dijo a su t\u00edo:<\/p>\n\n\n\n<p>No sin querer yo dejo mi patria, ya que no permite la confesi\u00f3n de la verdad, a la que no puedo renunciar en buena conciencia. Si mi maestro Melanchthon a\u00fan viviera, no ir\u00eda a ninguna otra parte que a \u00e9l. Pero como \u00e9l est\u00e1 muerto, ir\u00e9 a Z\u00farich, donde hay hombres piadosos, grandes y eruditos. En cuanto al resto, Dios proveer\u00e1.<\/p>\n\n\n\n<p>Ursino encontr\u00f3 compa\u00f1\u00eda y compa\u00f1erismo aqu\u00ed con hombres con los que estaba de acuerdo. Federico el Piadoso quer\u00eda un profesor reformado en Heidelberg y llamo a Pedro M\u00e1rtir. M\u00e1rtir declin\u00f3 el llamado por motivos de vejez, pero recomend\u00f3 Ursino. Cuando Ursino recibi\u00f3 el llamado de Frederico, el fue muy reacio a ir. \u00c9l y cualquier otro conoc\u00eda las tensiones y controversias que estaban destrozando esa ciudad. A un amigo le escribi\u00f3: \u201cOh, que podr\u00eda permanecer escondido en una esquina. Dar\u00eda cualquier cosa por refugio en un pueblo tranquilo\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero Dios tiene una manera de llamar a una persona a una obra de la que \u00e9l tiene miedo. As\u00ed fue con Mois\u00e9s. As\u00ed fue cuando Calvino, ante las amenazas del ardiente Farel, fue persuadido para quedarse en Ginebra. As\u00ed que Dios llam\u00f3 a Ursino, t\u00edmido y retra\u00eddo, al remolino eclesi\u00e1stico y doctrinal de Heidelberg.<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">A\u00f1os en Heidelberg<\/h3>\n\n\n\n<p>Los tiempos en Heidelberg fueron dif\u00edciles. Aunque a trav\u00e9s del sabio y piadoso gobierno de Federico el piadoso, el catolicismo romano hab\u00eda sido pr\u00e1cticamente erradicado de la ciudad, el luteranismo y la fe reformada estaban compitiendo por el dominio. Las diferencias eran casi exclusivamente sobre la doctrina de la Cena del Se\u00f1or, pero los luteranos violentos y radicales estaban haciendo todo lo posible para librar a la ciudad de cualquier hombre que no estuviera de acuerdo con su posici\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Ursino fue nombrado director del Collegium Sapientiae, el Colegio de sabidur\u00eda, como se le llamaba. Pero no pas\u00f3 mucho tiempo despu\u00e9s, que fue nombrado para ocupar la silla de Dogm\u00e1tica [Teolog\u00eda Sistem\u00e1tica]. Y todas las tareas y obligaciones imaginables fueron aventadas sobre \u00e9l, mientras Federico y otros trataban de hacer uso de su enorme habilidad y su clara comprensi\u00f3n de la verdad.<\/p>\n\n\n\n<p>No fue como una broma que Ursino puso un letrero en la puerta de su oficina en la Universidad que conten\u00eda en ella un poco de rampl\u00f3n latino que traducido dec\u00eda: \u201cAmigo que entra aqu\u00ed: s\u00e9 r\u00e1pido, o vete; o ay\u00fadame con mi trabajo\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Sin embargo, su obra por la que es reconocido es su autor\u00eda del Catecismo de Heidelberg. Con Caspar Olevianus, se le instruy\u00f3 que elaborara una confesi\u00f3n que pudiera ser utilizada para la instrucci\u00f3n del pueblo del Palatinado y pudiera servir como base de unidad.<\/p>\n\n\n\n<p>Ursino hab\u00eda escrito anteriormente un peque\u00f1o catecismo en lat\u00edn, que tambi\u00e9n hab\u00eda procedido de la idea del consuelo. Esto le hab\u00eda sugerido a Ursino el tema de su catecismo, y gran parte de este trabajo anterior fue absorbido por el de Heidelberg. Es dif\u00edcil para nosotros creer que Ursino ten\u00eda s\u00f3lo 28 a\u00f1os en ese momento, pero \u00e9l hab\u00eda estado sumergido desde la infancia en teolog\u00eda reformada y era un hombre de brillantes dones con los que Dios lo hab\u00eda dotado. El trabajo comenz\u00f3 en 1562 y tom\u00f3 casi un a\u00f1o. Este era un gran momento para confesiones: los treinta y nueve art\u00edculos hab\u00edan sido adoptados por la Iglesia de Inglaterra; Bullinger hab\u00eda escrito su hermosa Segunda Confesi\u00f3n Helv\u00e9tica; y los perseguidores espa\u00f1oles en las Tierras Bajas estaban cazando al autor de la Confesi\u00f3n de Belgica, Guido de Br\u00e8s.<\/p>\n\n\n\n<p>Federico presion\u00f3 el trabajo hacia adelante al ritmo m\u00e1s r\u00e1pido posible. Cuando el Catecismo estuvo a punto de estar listo a principios de 1563, convoc\u00f3 a una gran compa\u00f1\u00eda de ministros y maestros de todo el Palatinado a reunirse en asamblea solemne para discutir y, si es posible, aprobar la obra. Despu\u00e9s de los servicios solemnes de adoraci\u00f3n y la larga discusi\u00f3n, el grupo reunido se conmovi\u00f3 tanto por el genio de la obra que recomendaron un\u00e1nimemente a Federico que fuera adoptada sin cambios. Y as\u00ed fue.<\/p>\n\n\n\n<p>En la segunda edici\u00f3n, Frederick orden\u00f3 a\u00f1adir Q. &amp; A. 80, aunque sin el lenguaje agudo sobre la misa; pero cuando los ataques de los cat\u00f3licos romanos aumentaron en amargura e intensidad, Federico hizo otro cambio en esta misma pregunta y respuesta que incluy\u00f3 las palabras que desde entonces han irritado a las almas de los cat\u00f3licos romanos, palabras que tacharon a la misa como &#8220;una idolatr\u00eda maldita&#8221;. Federico tambi\u00e9n orden\u00f3 que se dividiera en 52 secciones, o D\u00edas del Se\u00f1or, para que pudiera predicarse de principio a fin en un a\u00f1o.<\/p>\n\n\n\n<p>R\u00e1pidamente pas\u00f3 por muchas ediciones y pronto fue traducido a diferentes idiomas, incluyendo el holand\u00e9s, donde se convirti\u00f3 en una preciada confesi\u00f3n de las Iglesias Reformadas Holandesas.<strong><\/strong><\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">Los a\u00f1os post-Heidelberg de Ursino<\/h3>\n\n\n\n<p>El resto de los a\u00f1os de Ursino en Heidelberg fueron ocupados y relativamente infelices. No s\u00f3lo continuaron sus deberes en la Universidad, sino que ahora tambi\u00e9n se le pidi\u00f3 que predicara cada d\u00eda del Se\u00f1or sobre el Catecismo de Heidelberg. Adem\u00e1s, se convirti\u00f3 en el principal defensor del catecismo contra los numerosos y viciosos ataques que los cat\u00f3licos y luteranos por igual hicieron en su contra. Tanto cansaron a aquel que amaba la paz, tan agotado f\u00edsicamente, y tan deteriorado su salud, que en 1566 dej\u00f3 de escribir y dos a\u00f1os m\u00e1s tarde renunci\u00f3 a al puesto de Dogm\u00e1tica. El puesto fue para el estimado reformador italiano, Hieronymous Zanchius [Jer\u00f3nimo Sancho], cuyo trabajo sobre la <em>\u201cpredestinaci\u00f3n\u201d <\/em>todav\u00eda es ampliamente le\u00eddo.<\/p>\n\n\n\n<p>Las disputas en Heidelberg continuaron, ahora sobre el gobierno de la iglesia. \u00bfLa disciplina del impenitente recae sobre el Estado o la iglesia? La controversia fue aguda y amarga. El principal defensor del presbiterianismo fue un ingl\u00e9s llamado George Withers. Bullinger y Beza fueron llamados como consejeros. Finalmente, molesto por el silencio de Ursino, Federico le orden\u00f3 expresar sus puntos de vista. Lo hizo en una asamblea p\u00fablica y de una manera tan franca y amable que sus puntos de vista ganaron el d\u00eda, y los presbiterios fueron establecidos con la disciplina a salvo en manos de la iglesia.<\/p>\n\n\n\n<p>Todos estos a\u00f1os el hab\u00eda permanecido soltero y hab\u00eda vivido con los estudiantes en los dormitorios de la Universidad. Pero en 1572, a la edad de 38 a\u00f1os, comenz\u00f3 a considerar la posibilidad de casarse. Hab\u00eda notado a una mujer tranquila y simp\u00e1tica a s\u00f3lo una cuadra de la Universidad, y un d\u00eda, arm\u00e1ndose de valor, se tom\u00f3 un tiempo fuera de sus estudios para proponerle matrimonio. Ella acept\u00f3; fueron casados, tal vez uno de los cortejos m\u00e1s cortos registrados. Vivieron juntos nueve a\u00f1os, y tuvieron un hijo.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero las cosas pronto cambiar\u00edan en Heidelberg. Frederick muri\u00f3, desgastado por los cuidados de su reino. El elector Louis lleg\u00f3 al electorado. Luis era un luterano ardiente y decidido a forzar el luteranismo en el Palatinado. En un a\u00f1o logr\u00f3 hacer esto, y la facultad reformada de la Universidad, incluyendo Ursino, fueron despedidos. M\u00e1s de 600 maestros y predicadores abandonaron el Palatinado durante este tiempo infeliz.<\/p>\n\n\n\n<p>Aunque Ursino fue invitado a ense\u00f1ar en Lausana en Suiza, eligi\u00f3 en su lugar ir a Neustadt, donde estableci\u00f3 una escuela en un convento con la ayuda de su buen amigo Casimiro, hijo de Federico el Piadoso. La escuela obtuvo una buena facultad y pronto atrajo a muchos estudiantes de toda Europa.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero Ursino ense\u00f1\u00f3 s\u00f3lo brevemente en ella. Se le pidi\u00f3 por una Convenci\u00f3n Reformada que se reuni\u00f3 en Fr\u00e1ncfort en 1577 que elaborar una confesi\u00f3n que pudiera servir de base para la unidad de todas las Iglesias reformadas en Europa, pero el declin\u00f3 por motivos de mala salud.<\/p>\n\n\n\n<p>La gran obra de estos a\u00f1os fue la escritura de su conocido comentario sobre el Catecismo de Heidelberg, un volumen que todos los que aman este credo deber\u00edan comprar. El volumen fue elaborado a partir de sus conferencias sobre el Catecismo en Neustadt, conferencias que edit\u00f3 y prepar\u00f3 para su publicaci\u00f3n, aunque esta \u00faltima obra nunca termin\u00f3. El libro fue publicado en 1584 despu\u00e9s de su muerte. Su salud continu\u00f3 disminuyendo y su ense\u00f1anza se volvi\u00f3 cada vez m\u00e1s espor\u00e1dica. Finalmente, el 6 de marzo de 1583, a la edad de 49 a\u00f1os, muri\u00f3 en Neustadt, dejando a su esposa viuda y a su hijo sin padre.<strong><\/strong><\/p>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\">Resumen<\/h4>\n\n\n\n<p>Ursino no era un muy buen predicador; sus dones yac\u00edan en el aula, donde sus conferencias fueron educadas, incisivas, instructivas y presentadas de una manera muy interesante. Siempre fue el hombre cauteloso, tanto que cuando se le hac\u00edan preguntas en clase, casi siempre pospuso las respuestas al d\u00eda siguiente para poder tener tiempo para formular una respuesta cuidadosa. Su fuerza estaba en su mente penetrante y su profundo compromiso con la verdad. Sin embargo, la verdad no era para \u00e9l un asunto intelectual; fue su &#8220;consuelo&#8221;, fue lo que solo pudo sostenerlo a trav\u00e9s de los agotadores a\u00f1os de su trabajo en Heidelberg. Dios empuj\u00f3 a este hombre retra\u00eddo al remolino de Heidelberg. Dios sabe qu\u00e9 hacer con Sus siervos designados, incluso cuando todo les parece mal a ellos y a los dem\u00e1s. Pero somos los beneficiarios, porque a nosotros se nos ha dado el tesoro del catecismo de Heidelberg.<\/p>\n\n\n\n<p>Continuara &#8230;.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Introducci\u00f3n Sin duda, el Catecismo de Heidelberg es una de las confesiones m\u00e1s queridas de todos los tiempos, si no es que la m\u00e1s querida de todos los tiempos. 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