{"id":298,"date":"2025-06-16T23:00:13","date_gmt":"2025-06-16T23:00:13","guid":{"rendered":"https:\/\/micaias.org\/?p=298"},"modified":"2025-06-16T23:07:25","modified_gmt":"2025-06-16T23:07:25","slug":"la-oferta-libre-o-gratuita-del-evangelio-parte-1","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/micaias.org\/?p=298","title":{"rendered":"La oferta libre o gratuita del evangelio Parte 1"},"content":{"rendered":"\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Un examen de la obra del profesor John Murray &#8220;La oferta gratuita del evangelio&#8221;<a href=\"#_ftn1\" id=\"_ftnref1\"><sup>[1]<\/sup><\/a><\/h2>\n\n\n\n<p>Por Rev. Dr. Todd Ruddell, M.Div., Th.M., Th.D.<\/p>\n\n\n\n<p>Nota. Estas conferencias fueron publicadas en YouTube, click <a href=\"https:\/\/youtube.com\/playlist?list=PLeidO8O4ud8fWNDQRu3hSGxYQ8LsUTOQZ&amp;feature=shared\" data-type=\"link\" data-id=\"https:\/\/youtube.com\/playlist?list=PLeidO8O4ud8fWNDQRu3hSGxYQ8LsUTOQZ&amp;feature=shared\">aqu\u00ed <\/a>para ir a los videos.<\/p>\n\n\n\n<p>Entre los te\u00f3logos y pastores reformados y presbiterianos, existe una controversia con respecto a la predicaci\u00f3n del Evangelio y la intenci\u00f3n, o tal vez el deseo de Dios con respecto a los destinatarios de la predicaci\u00f3n del Evangelio y su respuesta.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Hay algunos que sostienen que Dios tiene un deseo que es algo m\u00e1s que simplemente el &#8220;deseo de mandato&#8221; para la salvaci\u00f3n incluso de los r\u00e9probos que vienen bajo la predicaci\u00f3n del Evangelio, a pesar de que en Su consejo eterno no ha decretado que ninguno de los r\u00e9probos debe ser regenerado, y responder con fe a esa predicaci\u00f3n. Toman esto de las declaraciones de las Escrituras donde el Se\u00f1or se representa a s\u00ed mismo en t\u00e9rminos de querer, o incluso desear, (para decirlo condescendientemente) que incluso los r\u00e9probos que vienen bajo la predicaci\u00f3n del Evangelio respondan positivamente a esa predicaci\u00f3n.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Hay otros que sostienen que Dios pretende, de acuerdo con su decreto eterno, en la predicaci\u00f3n evang\u00e9lica a los r\u00e9probos, que se endurezcan a\u00fan m\u00e1s en su pecado y rebeli\u00f3n, y que la predicaci\u00f3n del Evangelio recibida por ellos no es una misericordia en efecto, aunque puede ser una misericordia objetivamente, sino que solo sirve para acumular ira por los rebeldes que escuchan de la misericordia de Dios en Cristo. Escuchan esas propuestas de misericordia en las Escrituras como la condescendencia del Se\u00f1or a nuestras propias expresiones humanas, con el prop\u00f3sito de atraer a Su pueblo hacia \u00c9l, y de hacer inexcusables a aquellos que rechazan Su oferta de misericordia en Cristo.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Esta controversia se presenta en la explicaci\u00f3n de varios t\u00edtulos diferentes:\u00a0La oferta gratuita del Evangelio, La oferta bien intencionada del Evangelio, El ofrecimiento sincero y gratuito del Evangelio,<a href=\"#_ftn1\" id=\"_ftnref1\"><sup>[1]<\/sup><\/a> Las propuestas indiscriminadas de misericordia de Dios.<a href=\"#_ftn2\" id=\"_ftnref2\"><sup>[2]<\/sup><\/a><\/p>\n\n\n\n<ol class=\"wp-block-list\"><\/ol>\n\n\n\n<ol style=\"list-style-type:lower-roman\" class=\"wp-block-list\"><\/ol>\n\n\n\n<p>Las definiciones son importantes. Cada vez que discutimos teolog\u00eda entre cristianos profesantes, a menudo la claridad se ve obstaculizada por no definir los t\u00e9rminos correctamente al comienzo de la discusi\u00f3n. Antes de comenzar, expongamos el significado de ciertos t\u00e9rminos en aras de la claridad y la comprensi\u00f3n.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Persona Elegida, o &#8220;Los Elegidos&#8221;: Estos son aquellos a quienes Dios ha elegido desde la fundaci\u00f3n del mundo para ser Suyos. Con el tiempo, ordinariamente, escuchar\u00e1n el Evangelio, y el Se\u00f1or tambi\u00e9n vivificar\u00e1 o dar\u00e1 vida, y un coraz\u00f3n nuevo a los que antes estaban muertos en delitos y pecados, y esa nueva vida incluye el arrepentimiento hacia Dios y la fe hacia nuestro Se\u00f1or Jerus Cristo.<a href=\"#_ftn3\" id=\"_ftnref3\"><sup>[3]<\/sup><\/a> Ordinariamente, la persona elegida se unir\u00e1 a la Iglesia visible. Por el decreto eterno y el poder todopoderoso de Dios, todos los elegidos vendr\u00e1n a Cristo y ser\u00e1n salvos de la ira venidera.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<ol class=\"wp-block-list\">\n<li>Persona reprobada, o &#8220;El r\u00e9probo&#8221;: Estos son aquellos que no solo est\u00e1n muertos en delitos y pecados, sino que de acuerdo con el decreto de Dios son &#8220;pasados&#8221; con respecto a cualquier gracia salvadora, de cualquier recuperaci\u00f3n de la condici\u00f3n natural \/ carnal, y dejados en su propia incapacidad para volverse al Se\u00f1or, viniendo en cambio bajo Su juicio por su pecado. En algunos casos, se dice que el Se\u00f1or &#8220;endurece sus corazones&#8221;. Nunca vienen a Jesucristo, porque el hombre natural est\u00e1 en enemistad contra Dios.<a href=\"#_ftn4\" id=\"_ftnref4\"><sup>[4]<\/sup><\/a> Puede haber miembros r\u00e9probos de la Iglesia visible que nunca vienen verdaderamente a Jesucristo.<sup>6<\/sup><\/li>\n\n\n\n<li>Un creyente en Cristo: Este t\u00e9rmino describe a una persona que ha sido regenerada por la Palabra y el Esp\u00edritu de Dios. Solo los elegidos se convertir\u00e1n en creyentes en el buen tiempo de Dios, ya que la fe es uno de los dones que Dios da en la regeneraci\u00f3n.&nbsp;&nbsp;<\/li>\n\n\n\n<li>Un profesante de Cristo: Esto describe a un miembro de la Iglesia visible, uno identificado con el pueblo de Dios externamente, por la membres\u00eda de la Iglesia, profesando fe en Cristo. Esto puede referirse a alguien que es, o no es regenerado por el Se\u00f1or, porque s\u00f3lo Dios ve el coraz\u00f3n.&nbsp;<\/li>\n\n\n\n<li>Un incr\u00e9dulo: Esto se refiere a alguien que no cree en Cristo, no ha hecho una profesi\u00f3n de fe y no tiene conexi\u00f3n externa con la Iglesia. Esta persona puede ser elegida o reprobada. Si es elegido, este estado de incredulidad ser\u00e1 vencido por el poder de Dios, Quien en Su tiempo se\u00f1alado, dar\u00e1 vida de entre los muertos. Si es reprobado, el incr\u00e9dulo nunca vendr\u00e1 a Cristo. Tambi\u00e9n puede haber incr\u00e9dulos profesantes en la Iglesia. Dios conoce sus corazones, y sus compa\u00f1eros miembros de la Iglesia les ofrecen el juicio de la caridad hasta el momento en que revelen su estado por medio de un comportamiento pecaminoso, impenitente y escandaloso.&nbsp;<\/li>\n\n\n\n<li>La voluntad revelada de Dios, la voluntad de mandar de Dios, la voluntad preceptiva de Dios. Todos estos t\u00e9rminos describen lo que Dios ordena a los hombres en Su Palabra, junto con todos los deberes que est\u00e1n impl\u00edcitos en esos mandamientos, y todos los medios de obediencia.<a href=\"#_ftn5\" id=\"_ftnref5\"><sup>[5]<\/sup><\/a> Hay una expresi\u00f3n apropiada de la voluntad de Dios hacia todos los hombres en que \u00c9l ordena a todos los hombres que hagan lo que Su Ley revela como bueno. Seg\u00fan Hechos 17:30, es la voluntad de mandato de Dios, Su voluntad revelada, Su voluntad preceptiva, que todos los hombres en todas partes se arrepientan.&nbsp;<\/li>\n\n\n\n<li>La Voluntad Secreta de Dios, la Voluntad de Decreto de Dios, la Voluntad Decretiva de Dios: Esto es lo que el Se\u00f1or tiene, desde toda la eternidad preordenada para suceder, lo que infaliblemente suceder\u00e1 en el tiempo. Esto se llama Su &#8220;Voluntad Secreta&#8221; porque no la ha revelado a los hombres, para mantenernos alejados de la presunci\u00f3n y la pereza. Mois\u00e9s escribe en Deuteronomio 29:29 que, &#8220;Las cosas secretas pertenecen al Se\u00f1or nuestro Dios; pero las cosas que son reveladas nos pertenecen a nosotros y a nuestros hijos para siempre, para que podamos hacer todas las palabras de esta ley&#8221;. Aqu\u00ed, el Se\u00f1or distingue claramente lo que \u00c9l ordena de lo que \u00c9l mantiene en secreto: \u00c9l puede ordenar algo que \u00c9l nunca tiene la intenci\u00f3n de que el destinatario del mandato realice, como fue el caso de Abraham, quien recibi\u00f3 un mandato de matar a Isaac como una ofrenda quemada en el Monte Moriah. Conocemos la voluntad secreta de Dios, o Su voluntad de decreto, o a veces llamada Su voluntad providencial, s\u00f3lo cuando algo sucede, porque Dios obra &#8220;todas las cosas seg\u00fan el consejo de Su propia voluntad, y \u00c9l har\u00e1 todo Su placer.<a href=\"#_ftn6\" id=\"_ftnref6\"><sup>[6]<\/sup><\/a><\/li>\n<\/ol>\n\n\n\n<p>Cada vez que entramos en discusiones pol\u00e9micas con aquellos con quienes no estamos de acuerdo, la tentaci\u00f3n es escucharlos en nuestro propio contexto e inmediatamente formular nuestra r\u00e9plica, aparte del esfuerzo por comprender a nuestros hermanos. Gran parte de la divisi\u00f3n en la Iglesia se perpet\u00faa por este tipo de partidismo. Recordemos la promesa del Se\u00f1or a su iglesia en los d\u00edas posteriores, en los d\u00edas de la predicaci\u00f3n del Evangelio a toda criatura. Isa\u00edas 52.8 declara: &#8220;\u00a1Voz de tus atalayas! Alzar\u00e1n la voz, juntamente dar\u00e1n voces de j\u00fabilo; porque ojo a ojo ver\u00e1n que Jehov\u00e1 vuelve a traer a Sion&#8221;. Debemos recibir esta promesa, y usar medios piadosos para su realizaci\u00f3n, cada vez m\u00e1s, en nuestros d\u00edas, especialmente como centinelas de Israel. Lo que sigue es un examen del ensayo del profesor John Murray, &#8220;La oferta gratuita del evangelio&#8221;. En este ensayo, el profesor Murray postula la idea de que hay en Dios un deseo de lo que no se ha complacido en decretar, espec\u00edficamente, que cuando se predica el Evangelio, esta obertura del Se\u00f1or es una obertura sincera para la salvaci\u00f3n incluso de los r\u00e9probos. Afirma:&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p>Hemos encontrado que Dios mismo expresa un ardiente deseo de que se cumplan ciertas cosas que no ha decretado en su inescrutable consejo. Esto significa que hay una voluntad para la realizaci\u00f3n de lo que no ha querido decretivamente, un placer hacia lo que no se ha complacido en decretar. Esto es realmente misterioso, y por qu\u00e9 no ha llevado a cabo, en el ejercicio de su poder y gracia omnipotentes, cu\u00e1l es su ardiente placer se esconde en el consejo soberano de su voluntad. Sin embargo, no debemos tener ning\u00fan prejuicio contra la noci\u00f3n de que Dios desea o se complace en el logro de lo que no quiere decretivamente.<a href=\"#_ftn7\" id=\"_ftnref7\"><sup>[7]<\/sup><\/a><\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<p>El &#8220;deseo ardiente&#8221; al que se refiere el profesor Murray es el deseo de Dios con respecto a la salvaci\u00f3n de la ira venidera para todos los que escuchan la oferta del Evangelio, elegidos y r\u00e9probos por igual. Como veremos en el examen de los trabajos del Prof. Murray en este ensayo, \u00e9l tiene lo que \u00e9l cree que es una ex\u00e9gesis competente y b\u00edblica para su afirmaci\u00f3n. El prop\u00f3sito de retomar el ejercicio pol\u00e9mico de este ensayo suyo es precisamente porque el Prof. Murray es un h\u00e1bil ex\u00e9geta y te\u00f3logo, que trabaj\u00f3 en el Seminario de Westminster durante casi cuatro d\u00e9cadas. El autor de esta conferencia se ha beneficiado del trabajo teol\u00f3gico del Prof. Murray, y planea continuar haci\u00e9ndolo. Nuestro objetivo en esta conferencia es dejar que nuestro pol\u00e9mico oponente hable por s\u00ed mismo, en una audiencia justa, y dar una respuesta de la Palabra del Se\u00f1or, nuestra \u00fanica norma, en su propio significado gramatical, hist\u00f3rico y teol\u00f3gico, de acuerdo con lo que llamamos la analog\u00eda de la fe, o la analog\u00eda de la Escritura, es decir, que lo que tenemos en la Biblia es competente,&nbsp; Palabra suficiente, consistente y no contradictoria del Se\u00f1or mismo, para que los pasajes m\u00e1s oscuros de la Escritura sean aclarados por los pasajes m\u00e1s perspicaces.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfQu\u00e9 es la Oferta Gratuita del Evangelio? Como presbiterianos confesantes de Westminster, reconocemos que el lenguaje de una &#8220;Oferta Gratuita&#8221; est\u00e1 instalado en nuestros est\u00e1ndares secundarios:<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p>Catecismo Menor de Westminster: \u00bfQu\u00e9 es un llamamiento eficaz? &nbsp;El llamado eficaz es la obra del Esp\u00edritu de Dios, (2 Timoteo 1:9, 2 Tesalonicenses 2:13-14) por el cual, convenci\u00e9ndonos de nuestro pecado y miseria, (Hechos 2:37) iluminando nuestras mentes en el conocimiento de Cristo, (Hechos 26:18) y renovando nuestra voluntad, (Ezequiel 36:26-27) nos persuade y nos capacita para abrazar a Jes\u00fas. Cristo, <em>ofrecido gratuitamente<\/em> a nosotros en el evangelio. (Juan 6:44\u201345, Filipenses 2:13)<a href=\"#_ftn8\" id=\"_ftnref8\"><sup>[8]<\/sup><\/a><\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p>Catecismo Mayor de Westminster:&nbsp; \u00bfQu\u00e9 es un llamamiento eficaz? El llamamiento eficaz es la obra del poder y la gracia todopoderosos de Dios (Juan 5:25, Efesios 1:18-20, 2 Timoteo 1:8-9) por el cual (por su amor libre y especial a sus elegidos, y de nada en ellos lo mueven a ello) (Tito 3:4\u20135, Efesios 2:4\u20135,7\u20139, Romanos 9:11) los invita y atrae a Jesucristo, en su tiempo aceptado,&nbsp; por su palabra y Esp\u00edritu; (2 Corintios 5:20, 2 Corintios 6:1\u20132, Juan 6:44, 2 Tesalonicenses 2:13\u201314) iluminando salvadoramente sus mentes, (Hechos 26:18, 1 Corintios 2:10,12) renovando y determinando poderosamente sus voluntades, (Ezequiel 11:19, Ezequiel 36:26-27, Juan 6:45) para que ellos (aunque en s\u00ed mismos muertos en pecado) est\u00e9n dispuestos y sean capaces de responder libremente a su llamado, y de aceptar y abrazar la <em>gracia ofrecida<\/em> y transmitida en ella. (Efesios 2:5, Filipenses 2:13, Deuteronomio 30:6)<sup>11<\/sup><\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p>Confesi\u00f3n de fe de Westminster, cap\u00edtulo 10, de llamamiento eficaz. (1) A todos aquellos a quienes Dios ha predestinado para la vida, y s\u00f3lo a aquellos a quienes \u00c9l se complace, en Su tiempo se\u00f1alado y aceptado, llamar eficazmente, (Romanos 8:30, Romanos 11:7, Efesios 1:10-11) por Su palabra y Esp\u00edritu, (2 Tesalonicenses 2:13\u201314, 2 Corintios 3:3,6) de ese estado de pecado y muerte, en el cual est\u00e1n por naturaleza para gracia y salvaci\u00f3n,&nbsp; por Jesucristo; (Romanos 8:2, Efesios 2:1\u20135, 2 Timoteo 1:9\u201310) iluminando sus mentes espiritual y salvadoramente para entender las cosas de Dios, (Hechos 26:18, 1 Corintios 2:10,12, Efesios 1:17\u201318) quit\u00e1ndoles el coraz\u00f3n de piedra, y d\u00e1ndoles un coraz\u00f3n de carne; (Ezequiel 36:26) renovando sus voluntades, y, por Su poder todopoderoso, determin\u00e1ndolos a lo que es bueno, (Ezequiel 11:19, Filipenses 2:13, Deuteronomio 30:6, Ezequiel 36:27) y atray\u00e9ndolos eficazmente a Jesucristo: (Efesios 1:19, Juan 6:44-45), sin embargo, como vienen m\u00e1s libremente, siendo hechos dispuestos por Su gracia. (Canto 1:4, Sal. 110:3, Juan 6:37, Romanos 6:16\u201318) ii. (2) Este llamado eficaz es s\u00f3lo de la gracia gratuita y especial de Dios, no de ninguna cosa prevista en absoluto en el hombre, (2 Timoteo 1:9, Tito 3:4-5, Efesios 2:4-5, 8-9) que es totalmente pasivo en \u00e9l, hasta que, siendo vivificado y renovado por el Esp\u00edritu Santo, (1 Corintios 2:14, Romanos 8:7, Efesios 2:5) es as\u00ed capacitado para responder a este llamado, y abrazar la <em>gracia ofrecida<\/em> y transmitida en \u00e9l. (Juan 6:37, Juan 5:25)<a href=\"#_ftn9\" id=\"_ftnref9\"><sup>[9]<\/sup><\/a><\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<p>Observamos que en estas normas se utiliza el lenguaje de una &#8220;oferta gratuita&#8221;. Cuando el profesor Murray usa el t\u00e9rmino &#8220;Oferta gratuita&#8221;, es su costumbre incluir otras palabras junto con \u00e9l. Por ejemplo, en su secci\u00f3n introductoria escribe:&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>La palabra &#8220;deseo&#8221; ha llegado a ser utilizada en el debate, no porque sea necesariamente la palabra m\u00e1s precisa o feliz, sino porque sirve para exponer con bastante claridad una cierta implicaci\u00f3n de la oferta plena y gratuita del evangelio a todos. Esta implicaci\u00f3n es que en la oferta gratuita se expresa no simplemente la voluntad preceptiva pura de Dios, sino la disposici\u00f3n de bondad amorosa por parte de Dios que apunta a la salvaci\u00f3n que se obtendr\u00e1 mediante el cumplimiento de las propuestas de la gracia del evangelio. En otras palabras, el evangelio no es simplemente una oferta o invitaci\u00f3n, sino que tambi\u00e9n implica que Dios se deleita en que aquellos a quienes viene la oferta disfruten de lo que se ofrece en toda su plenitud.<a href=\"#_ftn10\" id=\"_ftnref10\"><sup>[10]<\/sup><\/a><\/p>\n\n\n\n<p>Entonces, para el Prof. Murray, el t\u00e9rmino &#8220;oferta gratuita&#8221; debe ir acompa\u00f1ado de las palabras &#8220;plena&#8221;, &#8220;disposici\u00f3n de misericordia&#8221; y el &#8220;deleite&#8221; de Dios que todos los que escuchan, elegidos y reprobados por igual, en la fiel recepci\u00f3n de esta oferta. Pero hay otro punto que aqu\u00ed debe hacerse. El lenguaje de la &#8220;oferta gratuita&#8221;, &#8220;que viene m\u00e1s libremente&#8221; y &#8220;responder libremente a este llamado&#8221; (visto arriba en nuestros est\u00e1ndares) se incluye en la discusi\u00f3n del llamado eficaz, no en el general. En el Catecismo Menor, afirmamos que Cristo es ofrecido gratuitamente en el Evangelio. Podr\u00edamos preguntar, \u00bfa qui\u00e9n se le ofrece Cristo? \u00c9l es ofrecido a todos los que escuchan el Evangelio predicado. Pero tenga en cuenta que en la Confesi\u00f3n y el Catecismo Mayor, el t\u00e9rmino &#8220;libre&#8221; o &#8220;libremente&#8221; no est\u00e1 relacionado con la oferta del Evangelio, sino con la respuesta del oyente. O\u00edmos hablar de una libertad reci\u00e9n descubierta: abrazar la gracia ofrecida en la predicaci\u00f3n del Evangelio. Esta libertad o libertad es parte del llamado efectivo, es decir, el resultado de la gracia regeneradora de Dios, que opera en el llamado eficaz, en oposici\u00f3n al llamado general. La oferta gratuita, en esas secciones confesionales sobre el llamado efectivo, habla de la respuesta libre del alma reci\u00e9n regenerada a la oferta evang\u00e9lica de Cristo y su justicia. Es importante recordar esto: el lenguaje de la oferta gratuita se incluye para los presbiterianos, confesionalmente hablando, en el llamado eficaz, no en el general. El hombre natural, a diferencia del hombre regenerado, no tiene libertad natural para responder al llamado del Evangelio: est\u00e1 muerto en delitos y pecados, y en esclavitud al pecado, bajo la ilusi\u00f3n del enga\u00f1o de la injusticia.<a href=\"#_ftn11\" id=\"_ftnref11\"><sup>[11]<\/sup><\/a>&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Entonces, \u00bfqu\u00e9 queremos decir, hablando desde nuestros est\u00e1ndares, con la &#8220;oferta gratuita&#8221; del Evangelio? Primero, queremos decir que no se requieren obras para ser salvos de la ira que vendr\u00e1 para todos los que son pecadores y escuchan el Evangelio de Cristo. La salvaci\u00f3n no est\u00e1 a la venta, no puede ser comprada por los pecadores, no hay negociaciones, no hay tratos, no hay negociaci\u00f3n con Dios por nuestras almas, no hay &#8220;lo bueno que supera a lo malo&#8221;. Ser salvo de la ira venidera es, en la verdadera predicaci\u00f3n del Evangelio, ofrecer esta salvaci\u00f3n gratuitamente, sin dinero, sin precio<a href=\"#_ftn12\" id=\"_ftnref12\"><sup>[12]<\/sup><\/a>,&nbsp; informando al pecador que su mejor y m\u00e1s valiosa justicia para ofrecer al Se\u00f1or es como trapos de inmundicia, telas menstruales, que resultar\u00e1n en su juicio eterno, si se presenta ante Cristo el Juez vestido con esos harapos.<a href=\"#_ftn13\" id=\"_ftnref13\"><sup>[13]<\/sup><\/a> La salvaci\u00f3n del pueblo de Dios se compra con la preciosa sangre de Cristo, no viene &#8220;barata&#8221;. Pero para el pecador, es gratis. Pedro nos dice que no fuimos redimidos con cosas corruptibles, como oro o plata,&nbsp;sino con la sangre preciosa de Cristo.<a href=\"#_ftn14\" id=\"_ftnref14\"><sup>[14]<\/sup><\/a>&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>En segundo lugar, el t\u00e9rmino &#8220;oferta gratuita&#8221; significa que no tiene restricciones en su distribuci\u00f3n. No hay vallas, geogr\u00e1ficamente, que presenten una barrera para el llamado del Evangelio. En estos d\u00edas despu\u00e9s de la obra de la cruz de Cristo, la promesa a Abraham se realiza m\u00e1s plenamente, en que el Evangelio debe ser predicado a todas las naciones, y un d\u00eda contemplaremos esa &#8220;gran multitud, que ning\u00fan hombre puede contar, de todas las naciones, tribus, pueblos y lenguas&#8221;, que estar\u00e1 delante del trono y delante del Cordero, alabando al que vive por los siglos de los siglos.<a href=\"#_ftn15\" id=\"_ftnref15\"><sup>[15]<\/sup><\/a>&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Tercero, usamos el t\u00e9rmino &#8220;oferta gratuita&#8221; para distinguir entre el Creador y nosotros, Sus siervos creados. El Se\u00f1or conoce a los que son suyos.<a href=\"#_ftn16\" id=\"_ftnref16\"><sup>[16]<\/sup><\/a> \u00c9l ha determinado, por Su gracia electiva, qui\u00e9n y cu\u00e1ndo vendr\u00e1 a Cristo por fe, que (la fe) es Su don. Pero los predicadores, otros oficiales y miembros de la Iglesia no tienen ese conocimiento. Este Evangelio debe ser ofrecido &#8220;gratuitamente&#8221; a toda clase de hombres, sin distinci\u00f3n de personas. A reyes y mendigos, a hombres y mujeres, a esclavos y amos, a ni\u00f1os y ancianos, a jud\u00edos y griegos, b\u00e1rbaros, escitas, esclavos y libres, etc.<a href=\"#_ftn17\" id=\"_ftnref17\"><sup>[17]<\/sup><\/a> En la oferta gratuita del Evangelio, los pecadores de todo tipo est\u00e1n llamados a creer en Cristo, independientemente de su nacimiento, estatus o historia. Los asesinos, ladrones, ad\u00falteros, id\u00f3latras y todos los dem\u00e1s pecadores, sin restricci\u00f3n, son llamados a creer en Cristo, arrepentirse de sus pecados e invocar el nombre del Se\u00f1or.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Cuarto, cuando hablamos de la oferta gratuita, hablamos del pecador, ahora convertido por la obra misericordiosa de regeneraci\u00f3n por la Palabra y el Esp\u00edritu<a href=\"#_ftn18\" id=\"_ftnref18\">[18]<\/a> viniendo libremente a Jesucristo, y abraz\u00e1ndolo por fe. No hay coerci\u00f3n, no hay un forzar al pecador a venir a Cristo para ser liberado de la ira venidera; su coraz\u00f3n es cambiado por la gracia, \u00e9l viene de buena gana. El Evangelio no avanza a punta de espada, y los adherentes no pueden ser comprados o sobornados con promesas de salud o riqueza. No, la verdadera fe en Cristo es libre; es algo que el nuevo coraz\u00f3n elige con gusto y voluntad, habiendo sido cambiado de un coraz\u00f3n de piedra a un coraz\u00f3n de carne.<a href=\"#_ftn19\" id=\"_ftnref19\">[19]<\/a><\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;Para concluir esta introducci\u00f3n, debemos hablar caritativamente de nuestros hermanos que se preguntan acerca de la predicaci\u00f3n completa y promiscua del Evangelio, obviamente ordenada en las Escrituras, y se esfuerzan por comprender sus diferencias con las nuestras. A menudo o\u00edmos decir que si Dios no desea, al menos en cierto sentido, que el r\u00e9probo responda favorablemente al llamado del Evangelio, que Dios, que es la verdad misma, se tergiversa a s\u00ed mismo en el llamado del Evangelio a venir a Cristo, porque estos llamados en las Escrituras y emitidos por ministros fieles bajo el mando de las Escrituras no hablan de ninguna restricci\u00f3n. Nuestros hermanos luchan con la sinceridad de la oferta dada a aquellos que no pueden responder, aparte de una obra previa del Se\u00f1or. Postulan que aparte de una &#8220;sinceridad&#8221; por parte de Dios, en la oferta misma, hay una falsedad que no es digna de \u00c9l, que es la verdad misma. Ellos dir\u00edan que simplemente han tomado a Dios en serio, cuando \u00e9l declara: &#8221; Mirad a m\u00ed, y sed salvos, todos los t\u00e9rminos de la tierra&#8221;.<a href=\"#_ftn20\" id=\"_ftnref20\">[20]<\/a>Que los mandamientos de Dios son encomiendas de Dios. En respuesta, permita lo siguiente:&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<ol class=\"wp-block-list\">\n<li>El Se\u00f1or manda cosas que nunca tiene la intenci\u00f3n de ver cumplidas. Hay varios ejemplos de esto en las Escrituras.&nbsp;<ol><li>Dios le orden\u00f3 a Abraham que matara a Isaac como una ofrenda quemada. (G\u00e9nesis 22.1-2)&nbsp;<\/li><\/ol><ol><li>El Se\u00f1or mand\u00f3 al profeta Jon\u00e1s que profetizar\u00e1 a N\u00ednive: &#8221; De aqu\u00ed a cuarenta d\u00edas N\u00ednive ser\u00e1 destruida&#8221;. (Jon\u00e1s 3.4) Sin embargo, por medio de esa predicaci\u00f3n, el Se\u00f1or ten\u00eda la intenci\u00f3n de arrepentimiento y liberaci\u00f3n.&nbsp;<\/li><\/ol>\n<ol class=\"wp-block-list\">\n<li>El Se\u00f1or usa la amenaza para salvar, y usa promesas para endurecer: (Jerem\u00edas 18.6-10) El Se\u00f1or es libre de usar la amenaza para traer arrepentimiento y dejar a otros a su lectura presuntuosa de Sus promesas y providencia.&nbsp;<\/li>\n<\/ol>\n<\/li>\n\n\n\n<li>Podemos hablar correctamente de la voluntad de Dios y decir que en el sentido de que \u00c9l manda, y en el sentido de que reconoce la obediencia a esos mandamientos, hay un &#8220;deseo de aprobaci\u00f3n&#8221; en Dios, que Dios aprueba que los hombres presten atenci\u00f3n a Sus mandamientos.&nbsp;<\/li>\n\n\n\n<li>Debemos resistir la tentaci\u00f3n de pensar que Dios es &#8220;totalmente semejante a nosotros mismos&#8221;. (Salmo 50.21) El Se\u00f1or correctamente para sus propios prop\u00f3sitos, env\u00eda la proclamaci\u00f3n del Evangelio mucho m\u00e1s all\u00e1 de su intenci\u00f3n, o incluso de su voluntad decretiva de salvar a los que escuchan. En que Dios ordena a todos los hombres en todas partes que se arrepientan, \u00c9l dirige nuestras propias voluntades. Es decir, nuestra predicaci\u00f3n es sincera para todos, sin distinci\u00f3n de elegidos o r\u00e9probos, podr\u00edamos con sincero deseo llamar a los hombres a abrazar las promesas del Evangelio. Sin embargo, Dios, que conoce el fin desde el principio, y se reserva la libertad que niega a sus criaturas<a href=\"#_ftn21\" id=\"_ftnref21\"><sup>[21]<\/sup><\/a> habiendo decretado pasar por alto a los r\u00e9probos, les env\u00eda el Evangelio para revelar su santa justicia, la dureza e impenitencia de los pecadores, que incluso frente a una misericordia objetiva (la predicaci\u00f3n del Evangelio) los r\u00e9probos a trav\u00e9s de su rebeli\u00f3n convierten esa misericordia en efecto en una maldici\u00f3n. As\u00ed como algunos convierten la gracia de Dios en libertinaje<a href=\"#_ftn22\" id=\"_ftnref22\"><sup>[22]<\/sup><\/a> revelando que estos hombres fueron ordenados a la destrucci\u00f3n, tambi\u00e9n niegan al \u00fanico Se\u00f1or Dios, y a Su Hijo Jesucristo, rechazando la misericordia de las promesas del Evangelio.&nbsp;<\/li>\n<\/ol>\n\n\n\n<p>Por lo tanto, aunque deseamos escuchar a nuestros hermanos caritativamente, nos oponemos a cualquier construcci\u00f3n de la oferta de misericordia en Cristo para los r\u00e9probos que represente un tipo de bondad amorosa en el deseo o la mente de Dios o que sea igual a Su amor e intenci\u00f3n de salvar a Sus elegidos de la ira venidera. La predicaci\u00f3n del Evangelio, competentemente, por un ministro de Dios es siempre un dulce aroma para el Se\u00f1or.<a href=\"#_ftn23\" id=\"_ftnref23\"><sup>[23]<\/sup><\/a> En cuanto a los receptores, sin embargo, en algunos es como un olor de &nbsp;vida para la vida, y en otros, un olor de muerte para la muerte.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Adem\u00e1s, nos oponemos a cualquier construcci\u00f3n que ponga en desacuerdo los deseos de Dios a Su decreto. Aquel que dijo: &#8221; que anuncio lo por venir desde el principio\u2026Mi consejo permanecer\u00e1, y har\u00e9 todo lo que quiero;&#8221;<a href=\"#_ftn24\" id=\"_ftnref24\"><sup>[24]<\/sup><\/a> no se siente frustrado en ninguno de sus deseos, sino que ha ordenado y preordenado todo su benepl\u00e1cito. Creemos que si Dios ha deseado algo y no lo ha decretado, que si &#8220;Dios mismo expresa un ardiente deseo de que se cumplan ciertas cosas que no ha decretado en su inescrutable consejo. Esto significa que hay una voluntad para la realizaci\u00f3n de lo que no ha querido decretivamente, un placer hacia lo que no se ha complacido en decretar &#8230;\u201d<a href=\"#_ftn25\" id=\"_ftnref25\"><sup>[25]<\/sup><\/a> que esto es mucho m\u00e1s que misterioso, porque golpea contra nuestra teolog\u00eda propiamente dicha, siendo destructivo de la unidad y simplicidad de Dios. Y aunque el profesor Murray busca mitigar esta dificultad, entendemos que su intento representa un triste fracaso. No debemos equivocarnos sobre la voluntad o el deseo de Dios. Escuche a Samuel Rutherford:&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Ahora, en las Escrituras se argumenta que tal cosa no debe hacerse, porque la Escritura debe cumplirse, y el decreto de Dios y su voluntad cumplidos; como los huesos de Cristo, sobre esta base, no pod\u00edan ser quebrantados; y tal cosa se hace, para que la Escritura, y as\u00ed la voluntad y el decreto de Dios, se cumplan; de modo que lo que nunca se hace, es simplemente la voluntad de Dios que nunca se har\u00e1; lo que se hace, es simplemente la voluntad de Dios; Me refiero a su voluntad permisiva o aprobatoria. Y la voluntad de Dios revelando cu\u00e1l es el deber de los r\u00e9probos, aunque nunca se haga, argumenta que no fue simplemente la voluntad de Dios; de ah\u00ed aquella voluntas signi, en el que Dios revela cu\u00e1l es nuestro deber, y lo que debemos hacer, no lo que es su decreto, o lo que \u00e9l quiere, o se debe hacer, no es la voluntad de Dios propiamente, sino s\u00f3lo por una figura; porque los mandamientos, las promesas y las amenazas reveladas, no discuten la voluntad y el prop\u00f3sito, el decreto o la intenci\u00f3n de Dios, que son propiamente su voluntad.<a href=\"#_ftn26\" id=\"_ftnref26\"><sup>[26]<\/sup><\/a><\/p>\n\n\n\n<p>Parte 2: La bondad general de Dios hacia su creaci\u00f3n: Mateo 5.44-48; Lucas 6.27-28, 35-36; Hechos 14.17<\/p>\n\n\n\n<p>En el resto de esta conferencia, veremos la primera l\u00ednea de argumentaci\u00f3n exeg\u00e9tica del Prof. Murray, de Mateo 5.4448; Lucas 6.27-28, 35-36; y Hechos 14:17, sobre la bondad general de Dios hacia todas Sus criaturas.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Al comienzo de su discusi\u00f3n, el profesor Murray declara que estos pasajes no hablan de las propuestas de gracia en el Evangelio. Esta es una admisi\u00f3n reveladora, en nuestra opini\u00f3n, que luego debe ser seguida por un razonamiento convincente para aplicar la bondad del Creador sobre todas Sus obras, sin discriminaci\u00f3n, a la gracia especial, el amor y el favor que se extiende solo a Sus elegidos. Lamentablemente, el Prof. Murray proporciona solo una l\u00ednea de razonamiento que pr\u00e1cticamente niega la distinci\u00f3n Creador-Criatura, incluso yendo tan lejos como para decir: &#8220;Esto es s\u00f3lo decir que la bondad otorgada en la luz del sol y la lluvia es la expresi\u00f3n del amor divino, que detr\u00e1s del otorgamiento hay una actitud de parte de Dios, llamada amor, que lo obliga a otorgar estas muestras de su bondad amorosa&#8221;.<a href=\"#_ftn27\" id=\"_ftnref27\"><sup>[27]<\/sup><\/a> Nos oponemos al error de razonar desde la bondad general de Dios hasta un deseo salv\u00edfico general &#8220;ardiente&#8221; en Dios para todos a quienes viene el Evangelio. En respuesta, varias cosas est\u00e1n en orden.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Primero. Si bien este pasaje ense\u00f1a la bondad general de Dios hacia toda Su creaci\u00f3n, debe colocarse en su contexto apropiado.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<ol class=\"wp-block-list\">\n<li>Es universal y general, aparte de cualquier cosa especial en ella. Es Dios, regocij\u00e1ndose en Sus obras<a href=\"#_ftn28\" id=\"_ftnref28\">[28]<\/a><\/li>\n\n\n\n<li>La corrupci\u00f3n de la humanidad en Ad\u00e1n, su castigo judicial por su pecado ante un Dios santo hace que cualquier retraso del justo juicio y la venganza de Dios sea una misericordia. Sin embargo, al considerar esto, tambi\u00e9n debemos recordar que las misericordias generales de Dios como Creador sobre todas Sus obras no son iguales, aunque son universales. La providencia de Dios hacia Sus criaturas ciertamente puede incluir bondad, pero tambi\u00e9n puede venganza. Abundancia, pobreza, larga vida, o corta, bienestar o enfermedad, bien temporal, o mal y desastre, estas acciones providenciales de Dios son universales, sobre elegidos y r\u00e9probos por igual, y son enviadas con variados prop\u00f3sitos en Dios.&nbsp; El razonamiento de la bondad de Dios para con sus criaturas parece asumir una idea id\u00edlica de la creaci\u00f3n y la providencia, en lugar de algunos, que m\u00e1s honestamente ven la creaci\u00f3n y la providencia como &#8220;la naturaleza escrita de rojo en colmillo y garra&#8221;. Cualquier beneficio universal que Dios otorgue a Su creaci\u00f3n va acompa\u00f1ado de universalidad, enfermedad, necesidad, sufrimiento, privaci\u00f3n, opresi\u00f3n y, finalmente, muerte universal, todos testigos de Su juicio e ira, as\u00ed como Su bondad.<sup>32<\/sup> La id\u00edlica escena monta\u00f1osa o el paisaje de playa oculta la muerte que constantemente tiene lugar bajo sus \u00e1rboles u olas.&nbsp;<\/li>\n\n\n\n<li>Si bien reconocemos la bondad general de Dios hacia todos los hombres exhibida m\u00e1s o menos en la creaci\u00f3n y la providencia, tambi\u00e9n debemos ver el prop\u00f3sito especial de Dios, incluso en Su bondad general. Esto se ve en el pacto de No\u00e9, cuando, despu\u00e9s de que Dios huele el dulce olor de los pactos de ofrenda de No\u00e9, de que nunca m\u00e1s destruir\u00e1 la tierra. Este olor de la ofrenda es el olor de Cristo, que se caracteriza en la ofrenda misma, y es al recibir ese sacrificio y saborear que Dios hace su declaraci\u00f3n general y providencial de que nunca m\u00e1s destruir\u00e1 la tierra como lo hab\u00eda hecho recientemente en el diluvio. Las estaciones perpetuas (G\u00e9nesis 8:22) anuncian los prop\u00f3sitos salv\u00edficos de Dios, preservando la tierra no en alg\u00fan tipo de gracia com\u00fan o amor com\u00fan, sino de acuerdo con Sus prop\u00f3sitos especiales y salv\u00edficos en Cristo.&nbsp;<\/li>\n\n\n\n<li>Si bien la bondad de Dios, como hemos visto, es m\u00e1s o menos universal, y esto es reconocido por todos, la predicaci\u00f3n del Evangelio ciertamente no es universal. Es il\u00edcito razonar desde la bondad general de Dios hacia todos, hasta un ardiente deseo de que algunos sean salvos, es decir, aquellos que escuchan el Evangelio. Una porci\u00f3n sustancial de la humanidad, considerada desde la creaci\u00f3n hasta ahora, nunca ha escuchado el Evangelio, ni ha conocido el nombre y el t\u00edtulo, &#8220;El Se\u00f1or Cristo Jes\u00fas&#8221;. Claramente, la suposici\u00f3n de la &#8220;misericordia&#8221; de Dios para todos est\u00e1 sustancialmente en desacuerdo con los hechos de la historia, que incluyen que muchos han muerto en sus pecados aparte de escuchar el Evangelio. La comparaci\u00f3n es il\u00edcita.&nbsp;<\/li>\n<\/ol>\n\n\n\n<p>En segundo lugar, cuando el Se\u00f1or Jes\u00fas declara este mandato a Sus disc\u00edpulos en el Serm\u00f3n del Monte, les est\u00e1 ense\u00f1ando su deber, para que puedan, por sus acciones, testificar de seguir a su Creador y Redentor, que es bondadoso con todos. Y, aunque los te\u00f3logos en el pasado y en el presente han distinguido entre varios tipos de &#8220;amor&#8221; en Dios por su creaci\u00f3n, y distinguido eso de su amor por sus elegidos en Cristo, por nuestra parte, pensamos que equivocarse en la palabra &#8220;amor&#8221; es in\u00fatil y confuso. La distinci\u00f3n Creador-Criatura est\u00e1 muy presente en este pasaje. Tenga en cuenta los siguientes paralelos y no paralelos.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<ol class=\"wp-block-list\">\n<li>Se admite por todo el paralelo que Cristo traza aqu\u00ed: que debido a que nuestro Padre celestial es bondadoso con toda Su creaci\u00f3n, incluyendo &#8220;el mundo y los que moran en \u00e9l&#8221;,<a href=\"#_ftn29\" id=\"_ftnref29\"><sup>[29]<\/sup><\/a> debemos ser bondadosos con todos los hombres tambi\u00e9n, especialmente con nuestros enemigos, que se mencionan especialmente aqu\u00ed, debido a la tentaci\u00f3n de pensar o comportarse mal con ellos.<\/li>\n\n\n\n<li>Sin embargo, debemos hacer las preguntas: &#8220;\u00bfBendice el Se\u00f1or a los que lo maldicen?&#8221; y &#8220;\u00bfOra el Se\u00f1or por aquellos que lo usan despreciativamente?&#8221;&nbsp; La respuesta a estas preguntas es no, \u00c9l no lo hace. En cambio, el Se\u00f1or env\u00eda &#8220;indignaci\u00f3n e ira, tribulaci\u00f3n y angustia&#8221; (Romanos 2:8-9) sobre el contencioso y malhechor. Pero el Se\u00f1or reservar\u00eda esta libertad para S\u00ed mismo como Creador, y pide que Sus hijos sean amables, amando a sus enemigos en su lugar.&nbsp; La bondad general de Dios es s\u00f3lo por un corto tiempo, y los malvados abusan de Su paciencia, confundi\u00e9ndola con indiferencia, o incluso con el favor de Dios. N\u00fameros 23.19; Salmo 50.16-23; Mateo 24.48; Luke 12.45; 2 Pedro 3.3-7 iii. As\u00ed vemos que el pasaje en Mateo 5:44-48 no ense\u00f1a un paralelo absoluto entre Dios y el hombre.&nbsp; Adem\u00e1s, debemos recordar que todo pecado e injusticia es contra el Se\u00f1or como la parte verdaderamente ofendida, aunque el Se\u00f1or muestra gran paciencia por el bien de Sus elegidos, (1 Pedro 3.9). \u00c9l reserva la venganza para S\u00ed mismo, y nos la proh\u00edbe a nosotros. Romanos 12:17-21 nos ense\u00f1a que debemos contener nuestra propia venganza, amando a nuestros enemigos y haci\u00e9ndoles bien, y descansando en la venganza del Se\u00f1or. Este es otro elemento en la comprensi\u00f3n de la bondad general de Dios que no se menciona en Mateo 544-48, pero es muy claro en Romanos 12.&nbsp;<\/li>\n\n\n\n<li>En tercer lugar, en respuesta a la bondad de Dios para con todos, debemos recordar que las cosas buenas recibidas por los r\u00e9probos son s\u00f3lo misericordias objetivamente, y no misericordias en efecto. Es decir, el mal uso de la bondad de Dios hacia los hombres aumenta la culpa y el juicio, acumulando ira hacia ellos en esta vida y en la pr\u00f3xima. La bondad general de Dios es una verdadera doctrina de las Escrituras, pero ser\u00eda un razonamiento il\u00edcito interpretar esta bondad como alg\u00fan tipo de amor.&nbsp;<\/li>\n<\/ol>\n\n\n\n<p>El Se\u00f1or se complace en enviar predicadores, con su Palabra, a muchos r\u00e9probos que se negar\u00e1n a escucharlo. En lugar de una se\u00f1al del amor o deseo de Dios de salvar, las Escrituras hablan de esta negativa a escuchar como lo que atrae Su desfavor. Vea los siguientes pasajes:&nbsp; Jerem\u00edas 7.12-15; 26.2-6; (y otros lugares en ese profeta) Estos pasajes hablan de la diligencia del Se\u00f1or al enviar profetas, sabiendo que no escuchar\u00edan, para que \u00c9l pudiera juzgar incluso a Su Iglesia del Antiguo Testamento.&nbsp; Mateo 23.34-36; Lucas 11:49-51; Estos pasajes hablan a la iglesia de los jud\u00edos en los d\u00edas de Cristo, que el Se\u00f1or les enviar\u00eda profetas para ense\u00f1arles, pero ellos no escuchar\u00edan, y en solo una generaci\u00f3n, perder\u00edan toda su ciudad e Iglesia ante \u00c9l, para que les fuera quitada y dada a una naci\u00f3n que diera sus frutos. (Mateo 21.42-43). Romanos 2.3-6 ense\u00f1a que si bien es una bondad, una bondad de Dios tener arrepentimiento predicado incluso a los malvados, tenga en cuenta que muchos de ellos toman esa bondad y &#8220;atesoran la ira&#8221; con ella, la propia ira de Dios.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Amados, incluso en las cosas buenas de este mundo, aunque podr\u00edamos ser tentados a pensar en hombres malvados &#8220;bendecidos por Dios&#8221; en sus riquezas y abundancia temporales, esto no ser\u00eda pensamiento b\u00edblico. La gracia no est\u00e1 verdaderamente en las cosas. La privaci\u00f3n de Dios hacia su pueblo, reteniendo los dones temporales del Se\u00f1or es una misericordia para ellos en efecto. Amontonar riquezas sobre un hombre malvado s\u00f3lo aumenta su culpa. Tenga en cuenta los siguientes pasajes:&nbsp; Santiago 5.1-3: Vea aqu\u00ed que las riquezas de los imp\u00edos s\u00f3lo sirven como testimonio contra ellos de su iniquidad. Si bien puede ser una misericordia objetiva, es decir, cosas buenas que el Se\u00f1or da, no es una misericordia en efecto, porque el efecto de ella los sella en un juicio mayor.&nbsp; El Salmo 37.16 dice que lo poco que tiene el justo es mejor que las riquezas de muchos impios. 1 Timoteo 4.4-5 nos ense\u00f1a que todo lo que recibimos debe ser santificado por la Palabra de Dios y la oraci\u00f3n. En otras palabras, hay una bendici\u00f3n que anhelamos al recibir las cosas buenas que Dios provee, las cosas en s\u00ed mismas no son las bendiciones, o se\u00f1ales del favor o amor de Dios.<\/p>\n\n\n\n<p>El cap\u00edtulo 28 de Deuteronomio nos ense\u00f1a que si nosotros, el pueblo del Se\u00f1or, caminamos por fe en Sus mandamientos, podemos esperar que las cosas de este mundo nos sean bendecidas en nuestro uso. Pero si<\/p>\n\n\n\n<p>desobedecemos, adoramos dioses falsos, deshonramos Sus mandamientos, para que todas estas cosas nos sean maldecidas. En otras palabras, las cosas temporales que el Se\u00f1or da no son en s\u00ed mismas bendiciones de Dios. Un hombre rico, que odia al Dios verdadero, no es bendecido por tener riquezas; las riquezas mismas no son bendiciones de Dios. El bien que el Se\u00f1or hace a los malvados se vuelve, por su dureza e impenitencia, el fracaso en dar gracias, el gastar en sus propios deseos, solo recoge la justa ira de Dios contra ellos.<a href=\"#_ftn30\" id=\"_ftnref30\"><sup>[30]<\/sup><\/a>La bendici\u00f3n de Dios no est\u00e1 en el bien temporal mismo, sino en Su favor y bendici\u00f3n sobre el uso de \u00e9l. Salmo 52.6-8<\/p>\n\n\n\n<p>Adem\u00e1s, este pasaje nos ense\u00f1a que Dios, al hacer el bien a todos, vindicar\u00eda Su propio nombre, ya sea enviando abundancia, o incluso deseando, que Su mandato de arrepentirse fuera claro, y que los hombres fueran inexcusables.&nbsp; Escuche Su Palabra a Su pueblo en los d\u00edas del Profeta Am\u00f3s: 4.6-5.1: Vea aqu\u00ed que el Se\u00f1or reprendi\u00f3 a Su pueblo, y envi\u00f3 al Profeta a ellos, pero ellos se negaron. \u00c9l es vindicado, y ellos son condenados. En el pasaje mencionado anteriormente, 2 Cr\u00f3nicas 18.18 en adelante, el Se\u00f1or env\u00eda un esp\u00edritu mentiroso en boca de los profetas de Acab, y tambi\u00e9n env\u00eda a un profeta verdadero, lleno del Esp\u00edritu de Dios, para mostrar lo que Dios ha hecho. El Se\u00f1or se vindica a s\u00ed mismo, y condena a Acab, al hacer esto. En la bondad de Dios para todos los hombres, y especialmente para su pueblo, \u00c9l revela Su propia constancia y bondad, sin embargo, el hombre natural recibe esta bondad del Se\u00f1or pecaminosamente, atesorando la ira: el Se\u00f1or es vindicado, y el pecador es condenado y juzgado.&nbsp; La auto-vindicaci\u00f3n del Se\u00f1or se ve en varios pasajes de las Escrituras. Con respecto a su pueblo: Miqueas 6.1-5, Con respecto a todos los hombres en general: Salmo 52.1-6; Hechos 17.29-31.<\/p>\n\n\n\n<p>En conclusi\u00f3n, creemos que es un mal uso de Mateo 5:44-48, y los otros pasajes mencionados, insistir en que debido a que el Se\u00f1or es bueno con todos, por lo tanto, tiene una intenci\u00f3n salv\u00edfica y un deseo ardiente hacia aquellos a quienes viene el Evangelio. La bondad de Dios hacia todos tiene varios usos de las Escrituras, como hemos demostrado. Para cerrar esta primera conferencia, escuchemos las palabras del Salmo 145.15-21:&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p>Los ojos de todos esperan en ti, Y t\u00fa les das su comida a su tiempo. Abres tu mano, Y colmas de bendici\u00f3n a todo ser viviente. Justo es Jehov\u00e1 en todos sus caminos, Y misericordioso en todas sus obras. Cercano est\u00e1 Jehov\u00e1 a todos los que le invocan, A todos los que le invocan de veras. Cumplir\u00e1 el deseo de los que le temen; Oir\u00e1 asimismo el clamor de ellos, y los salvar\u00e1. Jehov\u00e1 guarda a todos los que le aman, Mas destruir\u00e1 a todos los imp\u00edos. La alabanza de Jehov\u00e1 proclamar\u00e1 mi boca; Y todos bendigan su santo nombre eternamente y para siempre. <\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<p>Note aqu\u00ed que aunque el Se\u00f1or muestra bondad, sustento, provisi\u00f3n y una prolongaci\u00f3n de la vida para todos, verdaderamente \u00c9l est\u00e1 cerca de los que lo llaman, escucha sus clamores, \u00c9l satisface todos sus deseos y los preserva. Pero al mismo tiempo, y en ese mismo suministro, \u00c9l destruir\u00e1 a los impios. No es una buena raz\u00f3n de las Escrituras decir que debido a que Dios es bondadoso y provee para toda Su creaci\u00f3n, que \u00e9l tiene una especie de intenci\u00f3n salvadora, deseo ardiente o bondad amorosa para los malvados que escuchan el Evangelio.<\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-alpha-channel-opacity\"\/>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref1\" id=\"_ftn1\">[1]<\/a> Ver https:\/\/reformedbooksonline.com\/topics\/topics-by-subject\/the-sincere-free-offer-of-the-gospel\/quotes-on-the-sincere-free-offer-of-the-gospel\/ y tambi\u00e9n https:\/\/reformedbooksonline.com\/topics\/topics-by-subject\/the-sincere-free-offer-of-the-gospel\/ para una defensa de la&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref2\" id=\"_ftn2\">[2]<\/a>V\u00e9ase Robert L. Dabney, Discusiones de Robert Lewis Dabney: Teol\u00f3gico y Evang\u00e9lico, ed. C. R. Vaughan, vol. 1 (Richmond, VA: Comit\u00e9 Presbiteriano de Publicaci\u00f3n, 1890), 282\u2013313. &nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref3\" id=\"_ftn3\">[3]<\/a> V\u00e9anse Hechos 20.21; Efesios 2.1-10; 1 Juan 5.1-3<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref4\" id=\"_ftn4\">[4]<\/a> Ver Romanos 8.6-8; \u00c9xodo 4.21; 7.3,13,14,22; 8.15,19,32; 9.7,12,34,35; 10.1,20,27; 11.10; 14.4,8,17. <sup>6 <\/sup>Ver Catecismo Mayor de Westminster, Pregunta 45, 68<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref5\" id=\"_ftn5\">[5]<\/a> Ver Catecismo m\u00e1s grande de Westminster, Preguntas 91-98, y especialmente Pregunta 99, y su respuesta de 8 partes.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref6\" id=\"_ftn6\">[6]<\/a> V\u00e9ase Efesios 1.11; Isa\u00edas 46.10-11<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref7\" id=\"_ftn7\">[7]<\/a> John Murray, Ofrecimiento gratuito del Evangelio, 131-132<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref8\" id=\"_ftn8\">[8]<\/a> El Catecismo Menor de Westminster: Con Pruebas de las Escrituras, 3\u00aa edici\u00f3n. (Oak Harbor, WA: Logos Research Systems, Inc., 1996), Pregunta 31 11 <sup>&nbsp;<\/sup>El Catecismo Mayor de Westminster: Con Pruebas de las Escrituras. (Oak Harbor, WA: Logos Research Systems, Inc., 1996), Pregunta 67<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref9\" id=\"_ftn9\">[9]<\/a> La Confesi\u00f3n de Fe de Westminster (Oak Harbor, WA: Logos Research Systems, Inc., 1996), cap\u00edtulo 10, p\u00e1rrafo 1, 2<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref10\" id=\"_ftn10\">[10]<\/a> John Murray, Ofrecimiento gratuito del Evangelio, 114<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref11\" id=\"_ftn11\">[11]<\/a> 2 Tesalonicenses 2.7-12<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref12\" id=\"_ftn12\">[12]<\/a> Isa\u00edas 55.1-5<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref13\" id=\"_ftn13\">[13]<\/a> Isa\u00edas 64.6<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref14\" id=\"_ftn14\">[14]<\/a> 1 Pedro 1.18-19<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref15\" id=\"_ftn15\">[15]<\/a> Apocalipsis 7.9-12<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref16\" id=\"_ftn16\">[16]<\/a> 2 Timoteo 2.19<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref17\" id=\"_ftn17\">[17]<\/a> G\u00e1latas 3:28; Efesios 5.5-10; Colosenses 3.11<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref18\" id=\"_ftn18\">[18]<\/a> 1 Pedro 1:22-23<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref19\" id=\"_ftn19\">[19]<\/a> Ezequiel 36: 25-27<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref20\" id=\"_ftn20\">[20]<\/a> Isa\u00edas 45:22<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref21\" id=\"_ftn21\">[21]<\/a> Ver 2 Cr\u00f3nicas 18.18-22: el Se\u00f1or en este pasaje hace algo que proh\u00edbe a Sus criaturas, mand\u00f3 a un esp\u00edritu mentiroso que hablara en boca de los profetas de Acab, pero lo hace con perfecta rectitud.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref22\" id=\"_ftn22\">[22]<\/a> Judas 1.4<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref23\" id=\"_ftn23\">[23]<\/a> 2 Corintios 2.14-17<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref24\" id=\"_ftn24\">[24]<\/a> Isa\u00edas 46.10<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref25\" id=\"_ftn25\">[25]<\/a> Murray, La oferta gratuita del Evangelio, 131-132<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref26\" id=\"_ftn26\">[26]<\/a> Samuel Rutherford , Cristo muriendo y atrayendo pecadores hacia s\u00ed mismo (Glasgow: Samuel y Archibald Gardner; Niven, Napier y Khull, 1803), 480.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref27\" id=\"_ftn27\">[27]<\/a> John Murray, Ofrecimiento gratuito del Evangelio 115-116<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref28\" id=\"_ftn28\">[28]<\/a> Salmo 145.31 32 Salmo 90.1-11<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref29\" id=\"_ftn29\">[29]<\/a> Salmo 24.1-2<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref30\" id=\"_ftn30\">[30]<\/a> Salmo 52.6-8<\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-alpha-channel-opacity\"\/>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref1\" id=\"_ftn1\">[1]<\/a>John Murray,&nbsp; The Collected Writings of John Murray, Volume 4: Studies in Theology, Banner of Truth Trust, Edimburgo, 1982, pp. 113-132. Este informe tambi\u00e9n fue recibido como el &#8220;informe mayoritario&#8221; por la Decimoquinta Asamblea General de la Iglesia Presbiteriana Ortodoxa, 1948. (Ver https:\/\/opc.org\/GA\/free_offer.html\/)<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Un examen de la obra del profesor John Murray &#8220;La oferta gratuita del evangelio&#8221;[1] Por Rev. Dr. Todd Ruddell, M.Div., Th.M., Th.D. Nota. Estas conferencias fueron publicadas en YouTube, click aqu\u00ed para ir a los videos. Entre los te\u00f3logos y pastores reformados y presbiterianos, existe una controversia con respecto a la predicaci\u00f3n del Evangelio y &hellip; <\/p>\n<p class=\"link-more\"><a href=\"https:\/\/micaias.org\/?p=298\" class=\"more-link\">Leer m\u00e1s<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abLa oferta libre o gratuita del evangelio Parte 1\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[3],"tags":[14,17,31,29,21,48,13,25,26,32],"class_list":["post-298","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-gracia-comun","tag-arminianismo","tag-calvinismo","tag-eleccion","tag-gracia-comun-2","tag-historia-de-la-iglesia","tag-john-murray","tag-oferta-libre","tag-reforma","tag-reformada","tag-reprobacion"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/micaias.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/298","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/micaias.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/micaias.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/micaias.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/micaias.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=298"}],"version-history":[{"count":4,"href":"https:\/\/micaias.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/298\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":302,"href":"https:\/\/micaias.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/298\/revisions\/302"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/micaias.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=298"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/micaias.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=298"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/micaias.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=298"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}