{"id":320,"date":"2025-10-08T16:00:05","date_gmt":"2025-10-08T16:00:05","guid":{"rendered":"https:\/\/micaias.org\/?p=320"},"modified":"2025-10-08T16:00:05","modified_gmt":"2025-10-08T16:00:05","slug":"feminismo-y-las-mujeres-en-la-iglesia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/micaias.org\/?p=320","title":{"rendered":"Feminismo y las Mujeres en la Iglesia"},"content":{"rendered":"\n<p>Por Francesco De Lucia<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Introducci\u00f3n<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Desde la era apost\u00f3lica hasta finales del siglo diecinueve, casi ninguna voz de disidencia se escuch\u00f3 en la Cristiandad de lo que la iglesia hab\u00eda considerado generalmente como una ense\u00f1anza b\u00edblica perspicua: las mujeres est\u00e1n excluidas, seg\u00fan el claro testimonio de la Escritura infalible, de los oficios especiales de ministro, anciano y di\u00e1cono en la iglesia.<\/p>\n\n\n\n<p>Lo que explica tal desviaci\u00f3n en las principales iglesias evang\u00e9licas, presbiterianas y reformadas hoy en d\u00eda son los vientos de cambio cultural que han estado soplando m\u00e1s fuerte y desde todas direcciones sobre las iglesias en las \u00faltimas d\u00e9cadas. Los vientos de autonom\u00eda racionalista de la Palabra de Dios, de antropolog\u00eda funcionalista (el hombre es descrito no en t\u00e9rminos de lo que es, sino de lo que hace), de derechos civiles, de igualdad de oportunidades, y de los cambios sociales que han tenido lugar con respecto a las posiciones de hombres y mujeres en las \u00e1reas de trabajo, pol\u00edtica, etc., a gran escala en las sociedades occidentales en las \u00faltimas d\u00e9cadas del siglo veinte, han barrido gran parte de las denominaciones evang\u00e9licas, reformadas y presbiterianas, llev\u00e1ndolas a una negaci\u00f3n de la autoridad de la Escritura en estos, as\u00ed como en otros, asuntos importantes.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero estos vientos tambi\u00e9n han golpeado a otro grupo de iglesias, las cuales, si bien a\u00fan afirman defender la autoridad de la Escritura y resisten algunos de los vientos que han devastado por completo a las principales denominaciones, est\u00e1n presentando &#8220;nuevas perspectivas&#8221; sobre el tema de los roles de las mujeres en la iglesia. Lo hacen al afirmar que la iglesia de los \u00faltimos 1900 a\u00f1os ha malinterpretado en su mayor\u00eda los pasajes b\u00edblicos que se refieren al asunto, habiendo sido condicionada por presuposiciones culturales equivocadas en su acercamiento a los textos.<\/p>\n\n\n\n<p>A\u00fan existe un tercer grupo de iglesias m\u00e1s conservadoras que, si bien rechazan las posiciones de los dos grupos mencionados anteriormente y a\u00fan excluyen a las mujeres de los oficios de ministro y anciano en la iglesia por motivos escriturales, o est\u00e1n concediendo demasiado a las feministas exeg\u00e9ticamente o incluso est\u00e1n aceptando las afirmaciones feministas para la ordenaci\u00f3n de mujeres como di\u00e1conos.<\/p>\n\n\n\n<p>En este art\u00edculo, no intentaremos argumentar en contra del grupo dentro del movimiento feminista que niega la inspiraci\u00f3n e infalibilidad de los 66 libros del Antiguo y Nuevo Testamento en nombre de la filosof\u00eda racionalista del hombre y de las tendencias culturales. Simplemente asumiremos la plena inspiraci\u00f3n e infalibilidad de las Escrituras tal como lo establece la Palabra de Dios misma en pasajes como II Timoteo 3:15-16 y II Pedro 1:19-21, y no permitiremos que las especulaciones racionalistas de los hombres ca\u00eddos nos dicten qu\u00e9 creer o c\u00f3mo interpretar la Escritura.<\/p>\n\n\n\n<p>M\u00e1s bien, este art\u00edculo est\u00e1 dirigido a aquellos dentro del movimiento feminista que a\u00fan admitir\u00edan la inspiraci\u00f3n de toda la Escritura, pero que piensan que los pasajes b\u00edblicos relevantes no niegan a las mujeres oficios especiales en la iglesia y que, por lo tanto, la iglesia durante sus \u00faltimos 1900 a\u00f1os aproximadamente los ha malinterpretado. Adem\u00e1s, tambi\u00e9n escribimos al tercer grupo, aquellos que afirman ser conservadores, mientras que a\u00fan yerran en la ex\u00e9gesis de algunos pasajes importantes, entre los cuales dos son cruciales para determinar la posici\u00f3n escritural correcta (I Corintios 11:5 y 14:34-35), y que a\u00fan conceden a las feministas que a las mujeres se les debe permitir acceder al oficio de di\u00e1cono. Despu\u00e9s de considerar los textos escriturales clave y ver que, en efecto, niegan a las mujeres todos los oficios especiales sin reservas, presentaremos una breve exposici\u00f3n b\u00edblica del papel positivo de las mujeres en la iglesia.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">La Ense\u00f1anza Correcta y Escritural Contra Ministras y Ancianas<\/h2>\n\n\n\n<p>Comenzaremos nuestro examen considerando lo que las Escrituras establecen positivamente con respecto a los oficios de ministro (o anciano docente) y anciano (gobernante). Aqu\u00ed no consideraremos estos oficios como absolutamente distintos en cuanto a su esencia, sino que examinaremos las funciones peculiares de ambos, queriendo implicar con ello que, aunque tienen una funci\u00f3n diferente en la iglesia, en distintos grados, sus respectivos rangos de actividades tambi\u00e9n son compartidos por el otro oficio. Definiremos lo que estos oficios implican y luego procederemos a un examen de I Corintios 14:34-35 e I Corintios 11:5, dos de los pasajes m\u00e1s importantes y fundamentales, a menudo malinterpretados incluso por los conservadores modernos.<\/p>\n\n\n\n<p>Comencemos con el oficio de ministro (o anciano docente). Con desacuerdos menores y \u00e9nfasis ligeramente diferentes, todas las Iglesias Evang\u00e9licas, Presbiterianas y Reformadas est\u00e1n de acuerdo en que las funciones especialmente peculiares de este oficio son: predicar la Palabra de Dios, administrar los sacramentos, orar en nombre y por la congregaci\u00f3n.<a href=\"#_ftn1\" id=\"_ftnref1\">[1]<\/a> Por otro lado, las funciones peculiares del oficio de anciano (gobernante) son: gobernar y supervisar el reba\u00f1o ense\u00f1ando y amonestando a los miembros, y ejercer la disciplina eclesi\u00e1stica.<a href=\"#_ftn2\" id=\"_ftnref2\">[2]<\/a><\/p>\n\n\n\n<p>Todas estas actividades, por parte de ambos oficios, implican el ejercicio de autoridad sobre aquellos a quienes ministran, y se realizan necesariamente hablando en el nombre y en representaci\u00f3n de Dios en Cristo (en el caso de la predicaci\u00f3n, la ense\u00f1anza, la amonestaci\u00f3n y la disciplina), y en el nombre y en representaci\u00f3n de la iglesia a Dios (en el caso de la oraci\u00f3n). Todas ellas implican ejercer una autoridad considerable en la iglesia. Por lo tanto, la pregunta de si las mujeres pueden ser ancianas docentes y gobernantes en la iglesia puede resolverse respondiendo a estas dos preguntas m\u00e1s fundamentales:<\/p>\n\n\n\n<p>(1) \u00bfSe les permiti\u00f3 a las mujeres en el culto p\u00fablico de la iglesia apost\u00f3lica hablar en absoluto? (2) \u00bfSe les permiti\u00f3 a las mujeres en la iglesia apost\u00f3lica ejercer autoridad eclesi\u00e1stica sobre los dem\u00e1s miembros de la congregaci\u00f3n?<\/p>\n\n\n\n<p>Si encontramos que a las mujeres, seg\u00fan la Escritura apost\u00f3lica e inspirada, no se les permiti\u00f3 entonces y, por lo tanto, no se les permite ahora ejercer autoridad eclesi\u00e1stica sobre la iglesia en general, ni hablar en absoluto en la iglesia reunida para el culto, no puede quedar ninguna duda de que no se les permite tampoco predicar, ense\u00f1ar, amonestar, disciplinar y orar en la iglesia (las funciones principales de los ancianos en la iglesia), porque todas ellas implican necesariamente autoridad y hablar.<\/p>\n\n\n\n<p>Llegados a este punto, recordamos al lector que incluso dentro del campo de aquellos que responder\u00edan &#8220;no&#8221; a las preguntas que hemos formulado anteriormente, hay algunos que lo har\u00edan con matices. Algunos dir\u00edan que a las mujeres no se les permite ejercer autoridad sobre la iglesia, que no se les permite predicar en la iglesia, pero que s\u00ed se les permite orar y exhortar. Algunos dir\u00edan que se les prohibi\u00f3 y se les proh\u00edbe predicar y que se les prohibi\u00f3 y se les proh\u00edbe orar en la iglesia, pero que en el pasado se les permiti\u00f3 orar e incluso pronunciar profec\u00edas, aunque solo en ocasiones raras y especiales. Creemos que estas visiones, en todas sus variaciones, son incorrectas y contrarias a la Escritura, y son el resultado de una interpretaci\u00f3n err\u00f3nea de I Corintios 14:34-35 e I Corintios 11:5. Aqu\u00ed argumentaremos que la \u00fanica respuesta coherente y b\u00edblica a las afirmaciones feministas &#8220;evang\u00e9licas&#8221; modernas es que a las mujeres en las reuniones de la iglesia no se les permiti\u00f3 (en tiempos apost\u00f3licos), y no se les permite (hoy) ejercer ninguna autoridad ni hablar en absoluto, y esto por mandato apost\u00f3lico inspirado. Esta es la ense\u00f1anza de I Corintios 14:34-35 e I Corintios 11:5. A estos pasajes nos dirigiremos ahora.<\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-alpha-channel-opacity\"\/>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">I Corintios 14 y el Hablar en la Iglesia<\/h2>\n\n\n\n<p>Consideraremos, en primer lugar, el asunto de hablar en la iglesia reunida para el culto, que es la principal cosa que un anciano docente (y gobernante) debe hacer para el desempe\u00f1o de su oficio. I Corintios 14 es el principal pasaje escritural que regula el asunto del hablar en la iglesia. Por lo tanto, esperamos obtener de \u00e9l direcciones apost\u00f3licas claras que regulen esta actividad en la iglesia.<\/p>\n\n\n\n<p>El verbo griego utilizado en I Corintios 14:34-35 que corresponde a &#8220;hablar&#8221; de la RVR es lalein. Este verbo se utiliza a lo largo del cap\u00edtulo 14 para designar en general todo lo que se pronunciaba con la boca durante el servicio de la iglesia:<\/p>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\">\n<li>En el v. 2, se usa para hablar en lenguas considerado funcionalmente equivalente a pronunciar &#8220;misterios&#8221; inspirados (es decir, nuevas revelaciones doctrinales del NT; cf. Ef. 2:10; 3:1, 5) en otra lengua;<\/li>\n\n\n\n<li>En el v. 3, se usa para las profec\u00edas, que son designadas como pronunciamientos inspirados edificantes, exhortativos y consoladores;<\/li>\n\n\n\n<li>En el v. 4, se usa para ambos;<\/li>\n\n\n\n<li>En el v. 5, se usa para ambos, y se nos dice que interpretar este hablar (<em>lalein<\/em>) era edificante para la iglesia;<\/li>\n\n\n\n<li>En el v. 6, se dice expl\u00edcitamente que la palabra griega <em>lalein<\/em>, utilizada con referencia a hablar en lenguas y profetizar, es un discurso que transmite revelaci\u00f3n, conocimiento, profec\u00edas, doctrina;<\/li>\n\n\n\n<li>En el v. 9, se usa para designar en general todo lo que era dicho &#8220;por la lengua&#8221;;<\/li>\n\n\n\n<li>En los vv. 18-19, el ap\u00f3stol dice que prefiere decir (<em>lalein<\/em>) cinco palabras inteligibles en la iglesia, antes que mil palabras ininteligibles, y esto para poder ense\u00f1ar (<em>katexeso<\/em>) tambi\u00e9n a otros.<\/li>\n<\/ul>\n\n\n\n<p>El verbo griego <em>lalein<\/em> tambi\u00e9n se usa en el cap\u00edtulo 14 en los vers\u00edculos siguientes a los que acabamos de considerar para referirse a los mismos tipos de pronunciamientos, y en general para indicar cualquier cosa que se pronunciara con la boca en forma audible.<\/p>\n\n\n\n<p>Ahora leamos I Corintios 14:34-35:<\/p>\n\n\n\n<p>Vuestras mujeres callen en las congregaciones; porque no les es permitido hablar [lalein], sino que est\u00e9n sujetas, como tambi\u00e9n la ley lo dice. Y si quieren aprender algo, pregunten en casa a sus maridos; porque es indecoroso para una mujer hablar [lalein] en la congregaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>La pregunta que enfrentamos en este punto es la siguiente: dado que el ap\u00f3stol en los vers\u00edculos 34-35 de este cap\u00edtulo proh\u00edbe positiva e incondicionalmente a las mujeres hablar (<em>lalein<\/em>), \u00bfest\u00e1 prohibiendo, por lo tanto, todo hablar por parte de las mujeres, incluyendo oraciones, profec\u00edas, etc.?<\/p>\n\n\n\n<p>A esta pregunta, como hemos mencionado antes, diferentes te\u00f3logos han dado diferentes respuestas, e incluso dentro del campo &#8220;no feminista&#8221;. En el pasado, el te\u00f3logo bautista John Gill (siglo XVIII) y el te\u00f3logo presbiteriano R. L. Dabney (siglo XIX) argumentaron que las mujeres en las reuniones de la iglesia podr\u00edan haber orado y profetizado, en el sentido de los vers\u00edculos 14-17, es decir, podr\u00edan haber pronunciado con la boca profec\u00edas inspiradas que podr\u00edan haber sido en forma de oraciones (vv. 14-15), c\u00e1nticos inspirados (v. 15) o doxolog\u00edas y acciones de gracias (vv. 16-17). Esto, a\u00f1adir\u00edan, solo se permit\u00eda en los tiempos apost\u00f3licos, cuando los dones de profec\u00eda a\u00fan continuaban. Esto es as\u00ed, dicen, porque I Corintios 11, particularmente el vers\u00edculo 5, permite a las mujeres orar y profetizar en las reuniones de la iglesia. Seg\u00fan esta visi\u00f3n, a las mujeres se les permit\u00eda pronunciar el tipo de profec\u00edas descritas anteriormente, junto con la oraci\u00f3n (v. 5), aunque no se les permit\u00eda (ni se les permite) hablar (<em>lalein<\/em>) en el sentido de que no se les permit\u00eda ense\u00f1ar o predicar en la asamblea, o hacer preguntas (14:34-35). As\u00ed, seg\u00fan la visi\u00f3n de Gill\/Dabney, a las mujeres durante el servicio de culto se les permit\u00eda y se les permite orar (entonces en una forma inspirada y hoy en una forma no inspirada) y profetizar (lo cual ha cesado hoy), pero no se les permit\u00eda ni se les permite ense\u00f1ar\/predicar y hacer preguntas.<a href=\"#_ftn3\" id=\"_ftnref3\">[3]<\/a> Algunas variantes de esta visi\u00f3n son compartidas por la mayor parte del mundo conservador, evang\u00e9lico, presbiteriano y reformado.<a href=\"#_ftn4\" id=\"_ftnref4\">[4]<\/a><\/p>\n\n\n\n<p>Un an\u00e1lisis cuidadoso de esta visi\u00f3n revelar\u00e1 que es defectuosa. Primero, implica que las profec\u00edas que supuestamente se les permit\u00eda pronunciar a estas mujeres, incluso si no eran en forma de ense\u00f1anza, sino de acci\u00f3n de gracias, doxolog\u00edas, oraciones, c\u00e1nticos, no eran ense\u00f1anza. Pero, en cambio, observe que el ap\u00f3stol Pablo dice en el vers\u00edculo 19 que incluso pronunciar cinco palabras (<em>lalein<\/em>), y eso sin hacer distinci\u00f3n en cuanto a la forma en que se pronuncian, se deb\u00eda hacer para ense\u00f1ar a otros. De esto inferimos que esas oraciones, doxolog\u00edas, etc., incluso si no eran expl\u00edcitamente en forma de ense\u00f1anza, eran de hecho ense\u00f1anza y doctrina, y eran dadas por el Esp\u00edritu Santo con el prop\u00f3sito de ense\u00f1ar y de transmitir contenido doctrinal. Este contenido consist\u00eda en pronunciamientos doctrinales nuevos e inspirados, que el pasaje llama &#8220;misterios&#8221; (v. 2) dados en forma de doxolog\u00edas, o profec\u00edas, o oraciones. \u00a1En cualquier forma que se transmitieran, eran pronunciamientos inspirados dados por el Esp\u00edritu Santo con el prop\u00f3sito expl\u00edcito de ense\u00f1ar y, por lo tanto, de edificar a la asamblea que los recib\u00eda (v. 5)! Una lectura contextual de I Corintios 11 y 14, adem\u00e1s, revela que por &#8220;orar&#8221; y &#8220;profetizar&#8221; se entienden aqu\u00ed oraciones y profec\u00edas inspiradas (14:14-17) que transmit\u00edan misterios doctrinales del NT, y que, por lo tanto, ense\u00f1aban, exhortaban y edificaban autoritativamente a quienes los escuchaban y entend\u00edan.<\/p>\n\n\n\n<p>Segundo, incluso si se argumentara que a pesar de que hoy han cesado todas las formas de pronunciamientos inspirados, a las mujeres todav\u00eda se les permite pronunciar oraciones o exhortaciones no inspiradas o, seg\u00fan la extra\u00f1a noci\u00f3n de algunos evang\u00e9licos conservadores carism\u00e1ticos modernos (p. ej., Wayne Grudem o C. J. Mahaney), &#8220;semi-inspiradas&#8221;, esto seguir\u00eda siendo insostenible a la luz del pasaje siguiente en el cap\u00edtulo 14 (vv. 34-35), \u00a1donde a las mujeres se les prohibi\u00f3 y se les proh\u00edbe hablar (<em>lalein<\/em>, el verbo usado a lo largo del cap. 14 para referirse a todo lo pronunciado por la lengua en general y en cualquier forma) cuando se reun\u00edan con toda la iglesia! Simplemente ten\u00edan que estar completamente en silencio, hasta el punto de que ni siquiera pod\u00edan haber hecho preguntas (v. 35).<\/p>\n\n\n\n<p>El mejor an\u00e1lisis del pasaje fue escrito hace casi 100 a\u00f1os por el incondicional presbiteriano, B.B. Warfield. Muchos hoy, incluidos evang\u00e9licos conservadores, presbiterianos y personas reformadas, tienen la oportunidad de aprender de \u00e9l la ex\u00e9gesis adecuada de este pasaje. Lo citaremos extensamente:<\/p>\n\n\n\n<p>La palabra [lalein] est\u00e1 en su lugar correcto en 1 Corintios 14:33ss&#8230; y necesariamente lleva all\u00ed su significado simple y natural. Sin embargo, si necesit\u00e1ramos algo para fijar su significado, ser\u00eda provisto por su uso frecuente en la parte precedente del cap\u00edtulo, donde se refiere no solo a hablar en lenguas&#8230; sino tambi\u00e9n al discurso prof\u00e9tico, que es directamente declarado ser para edificaci\u00f3n, exhortaci\u00f3n y consolaci\u00f3n (vers\u00edculos 3-6). Se proporcionar\u00eda de manera m\u00e1s contundente, sin embargo, por su t\u00e9rmino contrastante aqu\u00ed\u2014 &#8220;callen&#8221; (vers\u00edculo 34). Aqu\u00ed tenemos laleo directamente definido para nosotros: &#8220;Vuestras mujeres callen, porque no les es permitido hablar.&#8221; Callar\u2014hablar: estos son los dos opuestos; y uno define al otro&#8230; Luego a\u00f1ade de forma explicativa: &#8220;Porque no les es permitido hablar.&#8221; &#8220;No les es permitido&#8221; es un llamado a una ley general, v\u00e1lida aparte del mandato personal de Pablo, y se remonta a la frase inicial\u2014 &#8220;como en todas las congregaciones de los santos&#8221;&#8230; Y ese es el significado de las&#8230; palabras que a\u00f1ade en el vers\u00edculo 36, en el que\u2014reproch\u00e1ndoles por la innovaci\u00f3n de permitir a las mujeres hablar en las iglesias\u2014les recuerda que no son los autores del Evangelio, ni son sus \u00fanicos poseedores: que se atengan a la ley que ata a todo el cuerpo de iglesias y que no est\u00e9n buscando alguna novedad suya. Su mandato de silencio lo lleva tan lejos que les proh\u00edbe incluso hacer preguntas; y a\u00f1ade con especial referencia a eso, pero a trav\u00e9s de eso al asunto general, la declaraci\u00f3n concisa de que &#8220;es indecoroso&#8221;\u2014porque ese es el significado de la palabra\u2014&#8221;para una mujer hablar en la iglesia&#8221;&#8230; nos dice repetidamente que esta es la ley universal de la iglesia. Hace m\u00e1s que eso. Nos dice que es el mandamiento del Se\u00f1or&#8230; (vers\u00edculo 37).<a href=\"#_ftn5\" id=\"_ftnref5\">[5]<\/a><\/p>\n\n\n\n<p>Concluimos esta secci\u00f3n nuevamente con las palabras de Warfield: &#8220;Ser\u00eda imposible para el ap\u00f3stol hablar de manera m\u00e1s directa o m\u00e1s enf\u00e1tica de lo que lo ha hecho aqu\u00ed.&#8221; Instamos a todos aquellos que est\u00e1n jugando con las palabras claras de I Corintios 14:34-35 a que abandonen sus ex\u00e9gesis comprometidas y se sometan a su ense\u00f1anza completa, perspicua, aunque impopular.<\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-alpha-channel-opacity\"\/>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">I Corintios 11:5<\/h2>\n\n\n\n<p>En este punto, sin embargo, las feministas y los conservadores modernos dir\u00edan que en el an\u00e1lisis anterior estamos ignorando deliberadamente, en mayor o menor grado, la ense\u00f1anza de I Corintios 11:5, que en su opini\u00f3n permite claramente a las mujeres profetizar y orar (ya sea que se considere en forma inspirada o no inspirada) en la iglesia. Los conservadores modernos argumentar\u00edan que permitir que este pasaje diga que las mujeres pueden hoy orar o profetizar no constituye una gran concesi\u00f3n a las feministas. Las feministas, por otro lado, dicen (correctamente) que si las mujeres pudieron y pueden profetizar y orar en la iglesia reunida para el culto, esto deber\u00eda llevarnos a concluir que no hay una buena raz\u00f3n para impedirles predicar, ya que la predicaci\u00f3n se considera correctamente una forma de profec\u00eda: ambas implican transmitir la Palabra de Dios autoritativamente en la iglesia.<a href=\"#_ftn6\" id=\"_ftnref6\">[6]<\/a> Y si adoptamos la postura de que I Corintios 11:5 permite a las mujeres orar y profetizar en la iglesia, hemos abierto la puerta a una reconsideraci\u00f3n (es decir, a una tergiversaci\u00f3n) de las palabras claras de I Corintios 14:34-35.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Pero echemos un vistazo m\u00e1s de cerca al pasaje mismo.<\/h2>\n\n\n\n<p>En I Corintios 11:5 se manda a las mujeres que se cubran la cabeza cuando oren y profeticen. Las feministas y los conservadores modernos dicen que este vers\u00edculo prueba claramente que a las mujeres se les permite orar y profetizar en la iglesia, y que, por lo tanto, I Corintios 14:34-35 debe ser reinterpretado (es decir, tergiversado) de tal manera que permita a las mujeres hablar, aunque los dos grupos puedan diferir en cuanto al grado en que se les debe permitir hacerlo. Pero, como hemos visto, si dejamos que I Corintios 14:34-35, tomado en su contexto y de acuerdo con su sentido natural, hable con toda su fuerza, a las mujeres se les ordena silencio absoluto durante el culto de la iglesia.<\/p>\n\n\n\n<p>Entonces, \u00bfqu\u00e9 debemos decir acerca de I Corintios 11:5? Es importante se\u00f1alar, en este momento, que, contrariamente al m\u00e9todo hermen\u00e9utico defectuoso de las feministas (y los conservadores modernos), que proceden de un pasaje que es menos claro a uno que es m\u00e1s claro al compararlos y determinar sus respectivos significados,<a href=\"#_ftn7\" id=\"_ftnref7\">[7]<\/a> nosotros, en cambio, debemos movernos de las declaraciones claras de I Corintios 14:34-35 a los pasajes menos claros, como I Corintios 11:5. Teniendo en cuenta, entonces, el mandato inequ\u00edvoco de silencio incondicional dado en 14:34-35, pasamos as\u00ed a una consideraci\u00f3n detenida de I Corintios 11:5, y buscamos establecer su significado a la luz del pasaje anterior, m\u00e1s claro. Hace mucho tiempo, John Calvin y Charles Hodge en sus comentarios sobre I Corintios 11:5 nos ofrecieron una ex\u00e9gesis l\u00f3gica y clara del pasaje, precisamente siguiendo el principio hermen\u00e9utico antes esbozado. Una vez m\u00e1s, suplicamos tanto a las feministas como a los conservadores modernos que escuchen las excelentes ex\u00e9gesis de dos de los te\u00f3logos m\u00e1s importantes de la iglesia cristiana de todos los tiempos. Comenzaremos con Calvino:<\/p>\n\n\n\n<p>Puede parecer, sin embargo, que es superfluo que Pablo proh\u00edba a la mujer profetizar con la cabeza descubierta, mientras que en otros lugares proh\u00edbe totalmente a las mujeres hablar en la Iglesia (I Tim. 2:12). Por lo tanto, no les ser\u00eda permitido profetizar ni siquiera con la cabeza cubierta, y de ah\u00ed se deduce que es in\u00fatil que \u00e9l argumente aqu\u00ed sobre la cubierta. Se puede responder que el Ap\u00f3stol, al condenar aqu\u00ed una cosa, no aprueba la otra. Porque cuando \u00e9l las reprende por profetizar con la cabeza descubierta, al mismo tiempo no les da permiso para profetizar de alguna otra manera, sino que m\u00e1s bien retrasa su condena de ese vicio hasta otro pasaje, a saber, en el cap\u00edtulo 14.<a href=\"#_ftn8\" id=\"_ftnref8\">[8]<\/a><\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Charles Hodge estuvo de acuerdo:<\/h2>\n\n\n\n<p>Era la manera de Pablo atender una cosa a la vez. \u00c9l est\u00e1 hablando aqu\u00ed [11:5] de la idoneidad de que las mujeres hablen en p\u00fablico sin velo, y por lo tanto no dice nada acerca de la idoneidad de que hablen en p\u00fablico en s\u00ed. Cuando ese tema surge, \u00e9l expresa su juicio en los t\u00e9rminos m\u00e1s claros, 14:34. Al desaprobar aqu\u00ed una cosa, dice Calvino, \u00e9l no aprueba la otra.<a href=\"#_ftn9\" id=\"_ftnref9\">[9]<\/a><\/p>\n\n\n\n<p>John W. Robbins, quien, en l\u00ednea con estos grandes te\u00f3logos reformados del pasado y en contra de las opiniones tanto de las feministas como de los conservadores modernos, ha escrito uno de los mejores y m\u00e1s consistentes libros en las \u00faltimas d\u00e9cadas sobre el tema, comenta y ampl\u00eda a Calvino:<\/p>\n\n\n\n<p>La lecci\u00f3n de l\u00f3gica que da Calvino es extremadamente importante: &#8216;Al condenar aqu\u00ed una cosa [hablar con la cabeza descubierta] no aprueba la otra [hablar].&#8217; Si uno dijera que est\u00e1 mal pasar un sem\u00e1foro en rojo mientras se conduce a exceso de velocidad, no se puede entender que est\u00e1 diciendo que est\u00e1 bien conducir a exceso de velocidad. Est\u00e1 mal tanto conducir a exceso de velocidad como ignorar los sem\u00e1foros en rojo. As\u00ed es con las mujeres que hablan en la iglesia sin cubrirse. Las mujeres que hablan sin cubrirse en la iglesia est\u00e1 mal, y tambi\u00e9n lo est\u00e1 que las mujeres hablen en la iglesia&#8230; I Corintios 11, en el que muchos imaginan que Pablo da permiso a las mujeres para orar y profetizar en las reuniones de la iglesia, no contiene ning\u00fan permiso. Dejen que aquellos que dicen que Pablo da permiso all\u00ed citen sus palabras. Tampoco proh\u00edbe 1 Corintios a las mujeres orar y profetizar en las reuniones de la iglesia. Guarda silencio sobre el tema. El tema que Pablo discute en ese cap\u00edtulo no son los roles de hombres y mujeres en la iglesia, sino la autoridad relativa de hombres y mujeres. Despu\u00e9s&#8230; \u00e9l manda a las mujeres, en el cap\u00edtulo 14[:34-35], a guardar silencio en las reuniones de la iglesia.<a href=\"#_ftn10\" id=\"_ftnref10\"><strong>[10]<\/strong><\/a><\/p>\n\n\n\n<p>Despu\u00e9s de haber examinado las ex\u00e9gesis adecuadas de dos pasajes clave frecuentemente malinterpretados o completamente tergiversados por la erudici\u00f3n moderna de todo tipo, podemos decir con confianza que la respuesta a nuestra primera pregunta es clara: la Escritura inspirada ordena clara y absolutamente a las mujeres no hablar en absoluto en la iglesia reunida para el culto. Se les proh\u00edbe absolutamente pronunciar nada y se les ordena positivamente guardar silencio absoluto. Pero hemos visto que hablar es esencial para el desempe\u00f1o de las funciones del anciano docente, que hemos dicho que son especialmente predicar y orar en la iglesia. Por lo tanto, incluso aparte de cualquier otra consideraci\u00f3n que podr\u00edamos a\u00f1adir a este respecto, la conclusi\u00f3n es ineludible: seg\u00fan el mandato apost\u00f3lico inspirado, a las mujeres se les proh\u00edbe clara y absolutamente el oficio de anciano docente en la iglesia del NT.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero \u00bfqu\u00e9 pasa con el ejercicio de la autoridad en la iglesia? Si no se les permite hablar en la iglesia y, por lo tanto, ejercer el oficio de anciano docente, \u00bfpodr\u00edan las mujeres tal vez ejercer autoridad en la iglesia por encima de todos los dem\u00e1s miembros y, por lo tanto, funcionar en el oficio de anciano gobernante? Hemos dicho que las funciones peculiares de este oficio son gobernar y supervisar el reba\u00f1o ense\u00f1ando y amonestando a los miembros, y ejercer la disciplina eclesi\u00e1stica. Todas estas requieren el ejercicio de la autoridad de Jesucristo en la iglesia, y m\u00e1s particularmente la autoridad que \u00c9l mismo ejerce al gobernar, supervisar y disciplinar a los miembros de la iglesia a trav\u00e9s de ellos. \u00bfSe les permite a las mujeres tener y ejercer esta autoridad? \u00bfQu\u00e9 dice la Escritura?<\/p>\n\n\n\n<p>Para responder a esta pregunta, debemos notar que la forma en que el anciano gobernante desempe\u00f1a su oficio es tambi\u00e9n mediante el hablar. Por lo tanto, ya solo a partir de este argumento deber\u00edamos poder concluir sin ninguna duda que este oficio tambi\u00e9n est\u00e1 cerrado a las mujeres en la iglesia. No obstante, mostraremos m\u00e1s pruebas de la Escritura. Primero, consideremos lo que la Biblia establece con respecto a los roles del hombre y la mujer en la familia, de la cual la iglesia es una extensi\u00f3n. Si encontramos que se supone que el hombre y solo el hombre debe gobernar en la familia, no podemos esperar entonces ver a la mujer gobernar sobre el hombre en la iglesia, ya que las Escrituras no se contradicen a s\u00ed mismas. Segundo, veremos que en un punto la Escritura dice clara e inconfundiblemente que las mujeres no deben usurpar autoridad sobre el hombre, ense\u00f1ando en la iglesia, sino que, por el contrario, deben estar en una posici\u00f3n de sumisi\u00f3n y deben aprender en silencio. Consideremos, entonces, primero lo que las Escrituras tienen que decir con respecto a los roles generales de hombres y mujeres en la familia cristiana. Los principales pasajes que establecen la relaci\u00f3n adecuada entre hombre y mujer en el NT son: (1) I Corintios 11:2-16; (2) Efesios 5:22-33 con Colosenses 3:18-19; y (3) I Pedro 3:1-7. Echemos un breve vistazo a ellos en orden.<\/p>\n\n\n\n<p>(1) En I Corintios 11:2-16, se trata lo siguiente: las actitudes apropiadas respectivas de la mujer y el hombre al orar y profetizar; la sumisi\u00f3n de la mujer a la &#8220;autoridad&#8221; del hombre; el hombre como la cabeza de la mujer como Cristo es la cabeza del hombre, y Dios como la cabeza de Cristo. Contrariamente a los sofismas de las feministas, si la palabra &#8220;cabeza&#8221; (<em>kephal\u0113<\/em>) cuando se atribuye a Cristo significa que \u00c9l es la &#8220;cabeza&#8221; del hombre, no podemos esperar ver esta misma palabra teniendo un significado diferente en la siguiente cl\u00e1usula cuando se atribuye al hombre para describir su posici\u00f3n con respecto a la mujer. El hombre como hombre es la cabeza de la mujer. Adem\u00e1s, se dice que la mujer es la gloria del hombre (11:7), que se origin\u00f3 del hombre (11:8), y que fue creada por causa del hombre y no al contrario (11:9). El hombre viene primero, la mujer viene despu\u00e9s de \u00e9l, de \u00e9l, para \u00e9l, y para ser su gloria y ayuda. El Esp\u00edritu Santo rastrea aqu\u00ed la sumisi\u00f3n de la mujer al hombre hasta el dise\u00f1o creado por Dios para la raza humana desde el principio de la creaci\u00f3n y antes de que ocurriera la ca\u00edda y el pecado distorsionara su relaci\u00f3n.<a href=\"#_ftn11\" id=\"_ftnref11\">[11]<\/a><\/p>\n\n\n\n<p>(2) Efesios 5:22-33 y el pasaje paralelo Colosenses 3:18-19 mandan la sumisi\u00f3n de las esposas cristianas a sus maridos en todo, como al Se\u00f1or, y afirman claramente que el hombre es la cabeza de su esposa como Cristo es la cabeza de la iglesia, delineando as\u00ed sus respectivas vocaciones en estas posiciones de sumisi\u00f3n\/autoridad. El principio importante se establece aqu\u00ed: que el hombre y la mujer en sus relaciones familiares deben reflejar la verdadera relaci\u00f3n matrimonial entre Cristo (el esposo y cabeza amoroso) y Su iglesia (Su esposa amorosa y obediente). Aprendemos que el matrimonio entre humanos fue instituido por Dios para ser un reflejo de Su matrimonio con Su pueblo a trav\u00e9s de Cristo, y que as\u00ed como se le ordena a la iglesia estar en sumisi\u00f3n, ser obediente y aprender de su cabeza y esposo, Jesucristo, as\u00ed la esposa debe someterse, reverenciar y aprender de su marido. Tambi\u00e9n de este pasaje, aprendemos que, contrariamente a las protestas de las feministas, la autoridad del hombre sobre la mujer y su jefatura se establecen al compararla con la autoridad y jefatura de Cristo sobre la iglesia en la dispensaci\u00f3n del Nuevo Testamento. Nadie que afirme defender la inerrancia de la Escritura deber\u00eda tener argumentos a\u00fan en contra de la jefatura y autoridad del hombre sobre la mujer despu\u00e9s de leer Efesios 5:22-23 y Colosenses 3:18-19. El que se entienda una genuina relaci\u00f3n de sumisi\u00f3n\/autoridad entre esposa\/marido en estos pasajes se confirma a\u00fan m\u00e1s por las instrucciones estrechamente relacionadas dadas a hijos y padres (Ef. 6:1-4 con Col. 3:20-21) y siervos y amos (Ef. 6:5-9; Col. 3:22-4:1), ambas relaciones descritas en t\u00e9rminos de sumisi\u00f3n\/autoridad (hijos a padres y amos a siervos), y eso con las mismas palabras usadas en los contextos de esposa\/marido e iglesia\/Cristo.<\/p>\n\n\n\n<p>(3) I Pedro 3:1-7 tambi\u00e9n exhorta a las esposas cristianas a someterse a sus maridos, sean creyentes o no, a ser modestas y a reverenciarlos. De manera similar, ordena a los maridos ser comprensivos y pacientes con sus esposas, al no abusar de la autoridad dada por Dios que tienen sobre ellas, para que sus oraciones no sean estorbadas.<\/p>\n\n\n\n<p>De estos pasajes vemos que las relaciones y los roles de marido y mujer en el contexto del hogar y el matrimonio, claramente establecidos en t\u00e9rminos de genuina sumisi\u00f3n\/autoridad, y arraigados en principios espirituales generales con respecto a la autoridad de Cristo sobre la iglesia, y las ordenanzas de la creaci\u00f3n pre-lapsarias establecidas por Dios, seguramente no deben ser derrocados en las relaciones y roles de la iglesia como el argumento feminista querr\u00eda, ya que la iglesia est\u00e1 compuesta por familias (G\u00e9n. 12:3; Hechos 2:39; 16:14-15, 31-33; I Cor. 1:16; etc.). Por lo tanto, estas relaciones de sumisi\u00f3n\/autoridad entre hombre y mujer deben mantenerse consistentemente, y esto de acuerdo con las regulaciones peculiares del contexto de la iglesia. Si, por ejemplo, se nos dice que la esposa debe someterse a su marido en todo en el Se\u00f1or (Ef. 5:24), no podemos esperar verla, en el contexto de la iglesia, ejerciendo autoridad al gobernar en la iglesia no solo por encima de su marido (a quien se le ordena someterse en todo en otro lugar), sino tambi\u00e9n por encima de todos los dem\u00e1s maridos, e incluso disciplin\u00e1ndolos, si esto es requerido de acuerdo con la autoridad que un anciano gobernante tiene en la iglesia. Ya y solo a partir de este argumento, sin necesidad de indagar m\u00e1s, deber\u00edamos poder reconocer sin dudar que el argumento feminista a favor de las mujeres en lugares de autoridad, como el anciano gobernante en la iglesia, es absurdo y contrario a la Escritura.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero si estos pasajes y argumentos claros no fueran suficientes, la Escritura habla muy claramente exactamente sobre este punto en I Timoteo 2:11-15. Siendo parte de una ep\u00edstola escrita espec\u00edficamente para tratar asuntos relacionados con el orden en la iglesia (3:15), estos vers\u00edculos declaran:<\/p>\n\n\n\n<p>La mujer aprenda en silencio, con toda sujeci\u00f3n. Porque no permito a la mujer ense\u00f1ar, ni usurpar autoridad sobre el hombre, sino estar en silencio. Porque Ad\u00e1n fue formado primero, luego Eva; y Ad\u00e1n no fue enga\u00f1ado, sino que la mujer, siendo enga\u00f1ada, incurri\u00f3 en la transgresi\u00f3n. No obstante, se salvar\u00e1 engendrando hijos, si permaneciere en fe, amor y santificaci\u00f3n, con modestia.<\/p>\n\n\n\n<p>En su comentario, el puritano Matthew Henry explica el pasaje (I Tim. 2:11-15) muy claramente:<\/p>\n\n\n\n<p><em>&#8230; Las mujeres deben aprender los principios de su religi\u00f3n, aprender a Cristo, aprender las Escrituras; no deben pensar que su sexo las excusa de ese aprendizaje que es necesario para la salvaci\u00f3n&#8230; Deben ser silenciosas, sumisas y sujetas, y no usurpar autoridad. La raz\u00f3n dada es porque Ad\u00e1n fue formado primero, luego Eva de \u00e9l, para denotar su subordinaci\u00f3n a \u00e9l y su dependencia de \u00e9l; y que ella fue hecha para \u00e9l, para ser una ayuda id\u00f3nea para \u00e9l. Y como ella fue la \u00faltima en la creaci\u00f3n, que es una raz\u00f3n para su sujeci\u00f3n, tambi\u00e9n fue la primera en la transgresi\u00f3n, y esa es otra raz\u00f3n. Ad\u00e1n no fue enga\u00f1ado, es decir, no el primero; la serpiente no se lanz\u00f3 inmediatamente sobre \u00e9l, sino que la mujer fue la primera en la transgresi\u00f3n (II Cor. 11:3), y fue parte de la sentencia: Tu deseo ser\u00e1 para tu marido, y \u00e9l se ense\u00f1orear\u00e1 de ti, G\u00e9n. 3:16. Pero es una palabra de consuelo (v. 15) que aquellas que permanezcan en modestia ser\u00e1n salvas al engendrar hijos, o con el engendrar hijos\u2014el Mes\u00edas, que naci\u00f3 de una mujer, quebrantar\u00eda la cabeza de la serpiente (G\u00e9n. 3:15); o la sentencia bajo la cual est\u00e1n por el pecado no ser\u00e1 un obst\u00e1culo para su aceptaci\u00f3n con Cristo, si permanecieren en fe y caridad y santidad, con modestia.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>&#8230; Aqu\u00ed se observa,&#8230; su porte y comportamiento exterior&#8230; debe ser en silencio, con toda sujeci\u00f3n&#8230; Las mujeres deben profesar la piedad al igual que los hombres; porque son bautizadas y, por lo tanto, est\u00e1n comprometidas a ejercitarse en la piedad; y, para su honor, muchas de ellas fueron profesoras eminentes de Cristianismo en los d\u00edas de los ap\u00f3stoles, como nos informar\u00e1 el libro de Hechos&#8230; Seg\u00fan Pablo, las mujeres deben ser aprendices, y no se les permite ser maestras p\u00fablicas en la iglesia; porque la ense\u00f1anza es un oficio de autoridad, y la mujer no debe usurpar autoridad sobre el hombre, sino estar en silencio&#8230; Aqu\u00ed se dan dos muy buenas razones para la autoridad del hombre sobre la mujer y su sujeci\u00f3n al hombre, v. 13-14. Ad\u00e1n fue formado primero, luego Eva; ella fue creada para el hombre, y no el hombre para la mujer (I Cor. 11:9); luego ella fue enga\u00f1ada y llev\u00f3 al hombre a la transgresi\u00f3n&#8230;<a href=\"#_ftn12\" id=\"_ftnref12\"><strong>[12]<\/strong><\/a><\/em><\/p>\n\n\n\n<p>En este pasaje, tambi\u00e9n, entre otras cosas vemos que el mandato de silencio, y de sumisi\u00f3n, y la prohibici\u00f3n de ejercer autoridad sobre el hombre en la iglesia, as\u00ed como en la familia, se basa en las ordenanzas de la creaci\u00f3n pre-lapsarias establecidas por Dios. La mujer fue formada despu\u00e9s del hombre, y para el hombre. Esa es la raz\u00f3n por la que se nos dice que debe guardar silencio y estar en sujeci\u00f3n. La sumisi\u00f3n y el silencio no tienen nada que ver, como la feminista querr\u00eda, con la ca\u00edda y la distorsi\u00f3n de los roles del hombre y la mujer. Ni la dispensaci\u00f3n del NT ni la salvaci\u00f3n introducen en la iglesia ninguna relaci\u00f3n nueva entre el hombre y la mujer en sus posiciones y roles. Estas palabras fueron escritas en la dispensaci\u00f3n del NT, al igual que Efesios 5:24-25, y I Corintios 11:2-16. Todo lo que las feministas argumentan en contra de estos pasajes demuestra ser nada m\u00e1s que una pura rebeli\u00f3n mundana contra la autoridad y el dise\u00f1o de la Palabra de su Creador con respecto a las posiciones y roles del hombre y la mujer en el hogar y en la iglesia. Han sido completamente influenciadas y enga\u00f1adas por la cultura de esta era malvada y est\u00e1n tergiversando y contradiciendo la Palabra de Dios miserablemente con muchos argumentos astutos que traen de los cuarteles del mundo a la iglesia. Pero no hay t\u00e9rmino medio y no puede haber compromiso entre la posici\u00f3n del mundo y la de la verdadera iglesia. Estas personas, tanto las feministas como en cierto grado los conservadores modernos, deben arrepentirse de sus sofismas malvados y recibir humildemente la Palabra de Dios con fe infantil.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Algunas Objeciones Contestadas<\/h2>\n\n\n\n<p>En este punto, despu\u00e9s de haber obtenido una respuesta clara e inconfundible de la Biblia sobre el asunto de las mujeres que hablan y ejercen autoridad en la iglesia, las feministas, no contentas con las palabras claras de la Escritura, vienen con muchas objeciones. Presentaremos sus principales objeciones y luego las responderemos.<\/p>\n\n\n\n<p>(1) La objeci\u00f3n de Hechos 2 <em>Objeci\u00f3n:<\/em> En Pentecost\u00e9s incluso las &#8220;hijas&#8221; profetizaron, y eso en una asamblea p\u00fablica compuesta tanto por hombres como por mujeres. \u00bfCu\u00e1l es su respuesta a esto? <em>Respuesta:<\/em> La instancia de Hechos 2, como tambi\u00e9n es cierto para otras instancias en la Escritura, no puede considerarse como normativa para establecer el derecho general de las mujeres a hablar en la iglesia. No podemos tomar el hecho de que las mujeres tambi\u00e9n profetizaron p\u00fablicamente con hombres como un patr\u00f3n para todo el per\u00edodo del Nuevo Testamento (ya que tampoco podemos encontrar una instancia similar en todo el libro de Hechos), porque si se supone que todo lo que sucedi\u00f3 en esa ocasi\u00f3n establece un patr\u00f3n para todo el per\u00edodo del NT, entonces no deber\u00edamos dejar fuera el fuego y el sonido de un viento recio como normativos para cada reuni\u00f3n de la iglesia de todo el per\u00edodo del NT, \u00a1y nadie quiere ir por este camino! Por lo tanto, es cristalino que Hechos 2 fue y es considerado en muchos sentidos como un evento especial y \u00fanico en toda la historia de la iglesia del NT que tiene caracter\u00edsticas \u00fanicas e irrepetibles. La profec\u00eda de Joel 2 se cumpli\u00f3 en ese preciso momento de una manera especial y v\u00edvida, y el punto de que las mujeres profetizaran junto con los hombres al mismo tiempo en la misma asamblea fue un evento extraordinario, especial, \u00fanico e irrepetible que se\u00f1al\u00f3 clara y extraordinariamente el cumplimiento de la promesa de redenci\u00f3n y la inauguraci\u00f3n de los &#8220;\u00faltimos d\u00edas.&#8221; Esta promesa fue hecha a los hijos de Israel, pero tambi\u00e9n a sus hijas, ya que la salvaci\u00f3n Mesi\u00e1nica hab\u00eda sido prometida no solo a los varones, sino tambi\u00e9n a las mujeres. Profetizar, entonces, fue una se\u00f1al clara del punto de partida, el punto de partida irrepetible de la nueva dispensaci\u00f3n del Esp\u00edritu cat\u00f3lico de Cristo que es dado a hombres y mujeres de toda lengua en la iglesia del NT.<\/p>\n\n\n\n<p>(2) La objeci\u00f3n de los pasajes de profetisas del Antiguo Testamento <em>Objeci\u00f3n:<\/em> Las profetisas del Antiguo Testamento Miriam, D\u00e9bora, Ana y Hulda son evidencia de que ya desde la antig\u00fcedad Dios pretend\u00eda que las mujeres fueran profetas entre Su pueblo. De esto inferimos que se les permiti\u00f3 y se les permite hablar en la iglesia. <em>Respuesta:<\/em> Miriam, D\u00e9bora, Hulda y Ana son claramente excepciones en el registro inspirado de la historia del pueblo de Dios, y no la regla. Se mencionan en relaci\u00f3n con sus maridos o alg\u00fan pariente masculino. Esto significa que est\u00e1n identificadas con su autoridad, bajo la cual funcionaron. Echemos un breve vistazo a cada una de ellas.<\/p>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\">\n<li>Miriam (\u00c9x. 15:20-21) aparece con su hermano Aar\u00f3n, y se dice que canta un c\u00e1ntico en un contexto compuesto solo por mujeres. Ella no estaba profetizando entre hombres.<\/li>\n\n\n\n<li>D\u00e9bora se menciona en relaci\u00f3n con su marido Lapidoth, lo que indica que su identidad est\u00e1 ligada a la de su marido (Jue. 4:4). A diferencia de los profetas varones ordinarios en el Israel del AT, que eran enviados a ministrar al pueblo (p. ej., Jue. 6:8; I Sam. 7:15-17), se dice que ella &#8220;moraba bajo la palmera de D\u00e9bora&#8221;, y la gente sub\u00eda a ella para juicio. Adem\u00e1s, cuando sali\u00f3 con Barac, fue a petici\u00f3n suya, y no enviada por el Se\u00f1or (Jue. 4:8-9), dijo que esta era una situaci\u00f3n anormal que le habr\u00eda tra\u00eddo deshonra, porque el Se\u00f1or habr\u00eda entregado a S\u00edsara en manos de una mujer, que no se supon\u00eda que apareciera como teniendo autoridad u honor sobre los hombres. En las propias palabras de D\u00e9bora vemos que su funcionamiento como profetisa era anormal y, por lo tanto, una excepci\u00f3n.<\/li>\n\n\n\n<li>Hulda (II Rey. 22:14) tambi\u00e9n se identifica con su marido, y desempe\u00f1\u00f3 su servicio &#8220;en el colegio,&#8221; donde la gente iba a hablar con ella. No se dice que desempe\u00f1ara un oficio prof\u00e9tico p\u00fablicamente, como se nos dice ordinariamente de los profetas varones (p. ej., Jerem\u00edas, cf. Jer. 2:2; 7:2; 11:6; 17:19; 19:2, 14; 26:2; 36:6). Ella tambi\u00e9n, evidentemente, fue una excepci\u00f3n.<\/li>\n\n\n\n<li>Tambi\u00e9n se dice que la esposa de Isa\u00edas es una profetisa, pero aparentemente se la llama as\u00ed solo porque era la esposa de Isa\u00edas. De ella no tenemos registro de pronunciamiento prof\u00e9tico.<\/li>\n\n\n\n<li>Ana (Luc. 2:36-38) se identifica con su padre Fanuel, y aparentemente moraba en el templo (es decir, en el atrio de las mujeres del templo) como su casa despu\u00e9s de la muerte de su marido. Su hablar a los que ven\u00edan al templo puede tomarse como un hablar a individuos, muy parecido a lo que hizo Priscila con Apolos en Hechos 18, y no un servicio p\u00fablico, que estaba reservado solo a los varones. La redacci\u00f3n del texto est\u00e1 a favor de esta interpretaci\u00f3n (&#8220;y hablaba de \u00e9l [es decir, de Cristo] a todos los que esperaban la redenci\u00f3n en Jerusal\u00e9n,&#8221; es decir, a todos los que de vez en cuando ven\u00edan al templo buscando la redenci\u00f3n, y no en una reuni\u00f3n p\u00fablica).<\/li>\n<\/ul>\n\n\n\n<p>(3) La objeci\u00f3n de Juan 4:28-30 y Hechos 18:24-26 <em>Objeci\u00f3n:<\/em> La mujer samaritana y Priscila son ejemplos claros del NT de mujeres predicadoras. Ninguna de ellas fue criticada o disciplinada por Cristo o los ap\u00f3stoles por desempe\u00f1ar este ministerio. <em>Respuesta:<\/em> Ambos pasajes muestran a mujeres testificando (que es el llamado de todo miembro de la iglesia en cualquier buena ocasi\u00f3n; I Ped. 3:15) y no predicando (lo cual es asignado y debe ser hecho solo por varones calificados y llamados). Ambos, adem\u00e1s, son ejemplos de mujeres testificando fuera de las reuniones p\u00fablicas de la iglesia para el culto. No nos dicen nada sobre mujeres predicando en la iglesia en absoluto. Aquellos que usan estos textos para apoyar sus puntos de vista feministas lo hacen de manera superficial e incorrecta.<\/p>\n\n\n\n<p>(4) La objeci\u00f3n de G\u00e1latas 3:28 y Hechos 10:34<\/p>\n\n\n\n<p><em>Objeci\u00f3n:<\/em> Estos pasajes borran cualquier discriminaci\u00f3n entre hombre y mujer en la iglesia del NT, contrario a lo que usted hace al prohibir a las mujeres los oficios especiales. <em>Respuesta:<\/em> Ambos pasajes hablan claramente de la inclusi\u00f3n en la iglesia de personas de toda clase, lengua, raza, g\u00e9nero, etc. Hablan de la salvaci\u00f3n, es decir, de qui\u00e9nes son admitidos por Dios en Su iglesia que participa del pacto y de la salvaci\u00f3n. Esta iglesia est\u00e1 compuesta tanto por mujeres como por hombres, libres y esclavos, y as\u00ed sucesivamente. Estos pasajes son una fuerte prueba de la catolicidad de la iglesia. No nos dicen nada sobre los roles de hombres y mujeres en la iglesia cat\u00f3lica que participa de la salvaci\u00f3n. Es realmente asombroso c\u00f3mo las feministas pueden tergiversar estos pasajes tan claros.<\/p>\n\n\n\n<p>(5) La objeci\u00f3n de Romanos 16:6-7, 12<\/p>\n\n\n\n<p><em>Objeci\u00f3n:<\/em> Aqu\u00ed tenemos a Junia, una mujer, de quien se dice que es de nota entre los ap\u00f3stoles, \u00a1y por lo tanto era una ap\u00f3stol! Se dice que otras mujeres &#8220;trabajaron,&#8221; y por lo tanto fueron ordenadas en alg\u00fan oficio especial. <em>Respuesta:<\/em> Junia es una abreviatura de un nombre romano masculino com\u00fan. Pero incluso si lo tomamos como un nombre femenino (lo cual tambi\u00e9n es posible, aunque no requerido), debemos notar que &#8220;de nota entre los ap\u00f3stoles&#8221; puede significar de hecho que Junia y Andr\u00f3nico se hab\u00edan distinguido entre algunos ap\u00f3stoles por sus servicios a ellos, pero no que ellos fueran ap\u00f3stoles distinguidos, porque no hay evidencia alguna en el NT de que Cristo haya llamado a una mujer para ser una.<a href=\"#_ftn13\" id=\"_ftnref13\">[13]<\/a> Las otras mujeres &#8220;trabajaron&#8221; en el sentido leg\u00edtimo en que lo hicieron las mujeres alrededor de Cristo, y en la forma en que Tito 2:3-5 e I Timoteo 5:4-16 nos dicen que leg\u00edtimamente pod\u00edan hacerlo. Nada de lo que se dice en estos vers\u00edculos contradice en lo m\u00e1s m\u00ednimo la verdad de que a las mujeres no se les permiti\u00f3, ni se les permite, ocupar oficios especiales en la iglesia.<\/p>\n\n\n\n<p>(6) La objeci\u00f3n de I Timoteo 3:1-15 (particularmente vers\u00edculo 11)<\/p>\n\n\n\n<p><em>Objeci\u00f3n:<\/em> I Timoteo 3:11 enumera los requisitos para las mujeres (<em>gunaikas<\/em>) ancianas. Por lo tanto, se les permiti\u00f3 y se les permite ocupar este oficio si califican para \u00e9l de acuerdo con estos requisitos. <em>Respuesta:<\/em> Las <em>gunaikas<\/em> de I Timoteo 3:11 no podr\u00edan estar refiri\u00e9ndose posiblemente a mujeres ancianas, especialmente porque a estos se les requiere que &#8220;gobiernen bien su casa y a sus hijos&#8221; en I Timoteo 3:4, 12, y esta posici\u00f3n de autoridad est\u00e1 asignada muy claramente solo a los hombres en la familia (Col. 3:18; Ef. 5:22-33; I Tim. 2:9-15; I Ped. 3:1-7).<a href=\"#_ftn14\" id=\"_ftnref14\">[14]<\/a> La palabra <em>gunaikas<\/em>, entonces, puede ser leg\u00edtimamente, y, en este caso, debe ser traducida como &#8220;esposas&#8221; por las consideraciones anteriores. Por lo tanto, se refiere a los requisitos que las esposas de los ancianos varones deben tener, y no a mujeres ancianas.<\/p>\n\n\n\n<p>(7) La objeci\u00f3n de la &#8220;experiencia real&#8221; y los &#8220;resultados&#8221; <em>Objeci\u00f3n:<\/em> Alrededor del mundo, muchas mujeres predicadoras ven grandes resultados de sus ministerios. Dios las bendice claramente con conversos y personas que florecen bajo sus ministerios, y esto es evidencia de que sus puntos de vista son incorrectos. \u00a1Usted no debe ir en contra de la obra del Esp\u00edritu Santo que \u00c9l mismo las califica, aprueba y obra a trav\u00e9s de ellas! <em>Respuesta:<\/em> Primero, ninguna experiencia puede tomarse jam\u00e1s como un elemento para decidir si a las mujeres se les permite o no ser ministras. La Escritura exeg\u00e9tica cuidadosa y correctamente es la \u00fanica autoridad para decidir si pueden o no ser predicadoras, y la Escritura dice claramente que no pueden. Debemos entonces juzgar cualquier experiencia y resultado a partir de la Palabra de Dios, y no al rev\u00e9s. Segundo, incluso los predicadores homosexuales afirman ver el mismo \u00e9xito que las mujeres predicadoras afirman tener en sus ministerios, si bien no puede haber duda de que su ministerio es contrario a la Escritura y no es aprobado por Dios. Estas consideraciones deber\u00edan ser suficientes para descalificar por completo el argumento de la &#8220;experiencia real&#8221; y de los &#8220;resultados.&#8221;<\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-alpha-channel-opacity\"\/>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">La Ense\u00f1anza Clara y Escritural Sobre las Mujeres en el Oficio de Di\u00e1cono<\/h2>\n\n\n\n<p>Habiendo tratado el asunto de las mujeres en los oficios de anciano docente y gobernante, pasemos ahora a considerar a las mujeres di\u00e1conos. Como hemos dicho, varias iglesias conservadoras, si bien est\u00e1n de acuerdo con la mayor parte de lo que hemos dicho sobre el asunto de las mujeres que hablan y gobiernan en la iglesia, aun as\u00ed, estar\u00edan de acuerdo con las feministas en que hay un lugar leg\u00edtimo para que las mujeres funcionen en el oficio de di\u00e1cono. \u00bfEst\u00e1n en lo correcto al conceder este punto? Estamos convencidos de que no. Aqu\u00ed est\u00e1n las razones:<\/p>\n\n\n\n<p>(1) El oficio de di\u00e1cono, en su instituci\u00f3n original en el NT, fue asignado por los ap\u00f3stoles infalibles solo a los varones y, por lo tanto, perteneci\u00f3 solo a los varones y fue ejercido solo por varones (Hechos 6). Entre los primeros siete di\u00e1conos que la iglesia fue guiada a elegir de acuerdo con las direcciones apost\u00f3licas, ninguno era mujer. (2) Uno es instalado en este oficio a trav\u00e9s de la ordenaci\u00f3n, que es un rito simb\u00f3lico de la concesi\u00f3n de autoridad, en nombre de Jesucristo a trav\u00e9s de otros hombres, a la persona ordenada para funcionar en ese oficio. En el caso del oficio de di\u00e1cono, la autoridad conferida es la de administrar las misericordias de Cristo en Su nombre a aquellos en necesidad material, tambi\u00e9n tray\u00e9ndoles de la Escritura palabras de consuelo como representante oficial de Cristo en esa capacidad.<a href=\"#_ftn15\" id=\"_ftnref15\">[15]<\/a> A las mujeres no se les permite ejercer ninguna autoridad sobre los hombres en la familia o en la iglesia. (3) Los requisitos apost\u00f3licos del NT para este oficio est\u00e1n dise\u00f1ados espec\u00edfica y exclusivamente para varones (I Tim. 3:1-15).<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Algunas Objeciones Contestadas<\/h2>\n\n\n\n<p>(1) La objeci\u00f3n de Romanos 16:1-4 <em>Objeci\u00f3n:<\/em> Se dice que Febe es una &#8220;diaconisa,&#8221; y por lo tanto es un ejemplo del NT de una mujer que sirve en el oficio de di\u00e1cono. <em>Respuesta:<\/em> La palabra griega <em>diakonon<\/em> puede y de hecho significa simple y gen\u00e9ricamente &#8220;sierva&#8221; muchas veces en el NT, donde de hecho se traduce as\u00ed (Mat. 8:9; 24:45; 26:51; Rom. 16:1; etc.), y no se refiere necesariamente a una di\u00e1cono ordenada. Esto es as\u00ed tambi\u00e9n porque el di\u00e1cono ordenado, entre las otras calificaciones, debe gobernar bien su casa y a sus hijos, y las Escrituras ense\u00f1an claramente que no las mujeres, sino solo los hombres deben gobernar la casa (Col. 3:18; Ef. 5:22-33; I Tim. 2:9-15; I Ped. 3:1-7). S\u00ed tenemos ejemplos de mujeres que ejercen una forma de <em>diakon\u00eda<\/em> (es decir, servicio) a los santos, pero esto no implica ni puede implicar que fueran realmente ordenadas en el oficio especial de di\u00e1cono por las consideraciones hechas anteriormente. Consideraremos en la \u00faltima parte de este estudio algunas de las formas en que se espera esta <em>diakon\u00eda<\/em> (es decir, servicio) de ellas.<\/p>\n\n\n\n<p>(2) La objeci\u00f3n de I Timoteo 3:1-15 (particularmente vers\u00edculo 11) <em>Objeci\u00f3n:<\/em> I Timoteo 3:11 enumera los requisitos para las mujeres (<em>gunaikas<\/em>) di\u00e1conos. Por lo tanto, se les permiti\u00f3 y se les permite ocupar este oficio si califican para \u00e9l de acuerdo con estos requisitos. <em>Respuesta:<\/em> Las <em>gunaikas<\/em> de I Timoteo 3:11 no podr\u00edan estar refiri\u00e9ndose posiblemente a mujeres diaconisas, especialmente porque a estos se les requiere que gobiernen bien la casa y a los hijos en I Timoteo 3:12, y esta posici\u00f3n de autoridad est\u00e1 asignada muy claramente solo a los hombres en la familia (Col. 3:18; Ef. 5:22-33; I Tim. 2:9-15; I Ped. 3:1-7). La palabra <em>gunaikas<\/em>, entonces, puede ser leg\u00edtimamente, y, en este caso, debe ser traducida como &#8220;esposas&#8221; por las consideraciones anteriores. Por lo tanto, se refiere a los requisitos que las esposas de los di\u00e1conos varones deben tener, y no a mujeres diaconisas.<\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-alpha-channel-opacity\"\/>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">La Vocaci\u00f3n Positiva de la Mujer en la Iglesia<\/h2>\n\n\n\n<p>Pero \u00bfcu\u00e1l es el papel de las mujeres en la instituci\u00f3n de la iglesia y dentro de la vida org\u00e1nica del cuerpo de los santos? \u00bfQu\u00e9 dice la Escritura con respecto a su vocaci\u00f3n positiva como parte de la iglesia de Jesucristo?<\/p>\n\n\n\n<p>Responderemos afirmando, en primer lugar, que las mujeres cristianas, junto con los hombres, han sido llamadas por la gracia soberana y electora de Dios a compartir un lugar en la \u00fanica iglesia de Jesucristo en todas las \u00e9pocas, de modo que siempre han sido y son una parte necesaria del pueblo de Dios, y la Biblia testifica de esto de principio a fin. Las mujeres, adem\u00e1s, junto con los hombres, han recibido el Esp\u00edritu Santo para ser injertadas en el cuerpo de Cristo, teniendo sus pecados perdonados y siendo equipadas para vivir una vida santa de agradecimiento de acuerdo con la regla del dec\u00e1logo en cada esfera de la vida. Por lo tanto, son part\u00edcipes de la santidad de la iglesia. En tercer lugar, las mujeres han sido injertadas en la iglesia de Cristo de toda naci\u00f3n del mundo, sin ninguna discriminaci\u00f3n de raza o naci\u00f3n, y por lo tanto est\u00e1n en la iglesia cat\u00f3lica. Y por \u00faltimo, a las mujeres se les ha concedido el alto privilegio de conocer los misterios del reino de los cielos con los hombres, siendo de esta manera de entre aquellos que, fundados en la doctrina de los ap\u00f3stoles y profetas, son parte de la iglesia apost\u00f3lica.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero m\u00e1s all\u00e1 del estado privilegiado y el llamado general que las mujeres comparten plena e indiscriminadamente con los hombres dentro de la \u00fanica, santa, cat\u00f3lica y apost\u00f3lica iglesia de Cristo, la Escritura les asigna varios papeles importantes en la iglesia y la familia cristianas que les son peculiares como mujeres. Los pasajes m\u00e1s relevantes en la Sagrada Escritura que se refieren al llamado espec\u00edfico de las mujeres cristianas son los enumerados en Proverbios 31:10-31; Isa\u00edas 43:10 con I Pedro 2:9, 3:15, Juan 4:28-29 y Hechos 18:26; Efesios 5:22-24 y I Pedro 3:1-7; I Timoteo 2:9-15; 5:3-16 (particularmente vv. 10 y 14); II Timoteo 1:5; Romanos 16:1-2; Tito 2:3-5. A partir de una lectura cuidadosa de estos pasajes podemos proporcionar el siguiente resumen:<\/p>\n\n\n\n<p>(1) Las mujeres cristianas son espec\u00edficamente llamadas por Dios a amar y complacer a sus maridos (sean creyentes o no creyentes) y a someterse a ellos, obedeci\u00e9ndoles en todo lo que no sea contrario a la Escritura como al Se\u00f1or, no ejerciendo autoridad sobre ellos ni ense\u00f1\u00e1ndoles, sino siendo discretas, tranquilas, mansas de esp\u00edritu, habl\u00e1ndoles con amabilidad y sabidur\u00eda. Tienen que ser castas y vestirse de manera modesta, reconociendo que su mejor adorno son las buenas obras y no la ropa lujosa; la dulzura y la gracia y no las joyas preciosas (I Cor. 7:34b; Ef. 5:22-24; I Ped. 3:1-7; Tit. 2:4b, 5b; Prov. 31:26).<\/p>\n\n\n\n<p>(2) Las mujeres cristianas son espec\u00edficamente llamadas por Dios a ser cuidadoras del hogar, siendo laboriosas y diligentes en el trabajo necesario y m\u00faltiple que se debe hacer en casa, ayudando y brindando el apoyo necesario a sus maridos e hijos en sus respectivas vocaciones. Deben criar a los hijos en el temor del Se\u00f1or cumpliendo la tarea enormemente importante de ense\u00f1arles la Palabra de Dios en el hogar (y en la escuela cristiana, una extensi\u00f3n del hogar) y siendo para ellos un ejemplo de piedad (Prov. 31:12-19, 21-24, 27; Tit. 2:5; I Tim. 2:15; 5:10a, 14).<\/p>\n\n\n\n<p>(3) Las mujeres cristianas son espec\u00edficamente llamadas por Dios a amar y cultivar la hospitalidad cristiana, hacia los extra\u00f1os y especialmente hacia los de la familia de la fe; a hacer buenas obras como asistir a los afligidos (los enfermos, los pobres) y a los ministros del Evangelio en sus necesidades (Prov. 31:20; I Tim. 5:10; Rom. 16:1-2).<\/p>\n\n\n\n<p>(4) Las mujeres cristianas son llamadas por Dios a ser testigos del evangelio siempre que tengan la oportunidad (fuera del contexto del culto p\u00fablico), principalmente mediante buenas obras, y tambi\u00e9n de palabra. Tambi\u00e9n deben ense\u00f1ar a las mujeres m\u00e1s j\u00f3venes y a los ni\u00f1os la sana doctrina cristiana y el camino de la piedad (Prov. 31:26; Is. 43:10 cf. I Ped. 2:9; 3:15; Juan 4:28-29 cf. Hechos 18:26; Tit. 2:3-5; II Tim. 1:5).<\/p>\n\n\n\n<p>Por supuesto, este es solo un breve resumen de los pasajes m\u00e1s relevantes de la Escritura que se refieren al tema de las vocaciones positivas de las mujeres cristianas en la familia y la iglesia, y no pretende ser un tratamiento exhaustivo. Para una visi\u00f3n m\u00e1s completa de la ense\u00f1anza de la Escritura sobre la vocaci\u00f3n positiva de las mujeres cristianas, recomendamos adquirir y estudiar <em>Far Above Rubies<\/em>, editado por Herman Hanko.<\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-alpha-channel-opacity\"\/>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Conclusi\u00f3n<\/h2>\n\n\n\n<p>En este art\u00edculo hemos visto que la Sagrada Escritura proh\u00edbe inconfundiblemente a las mujeres los oficios especiales de anciano docente y gobernante y de di\u00e1cono. Las funciones principales de estos oficios les est\u00e1n claramente prohibidas, y esto significa que los roles (pero no el estado) de hombres y mujeres se supone que son y son, de hecho, diferentes. La Escritura nos dice en lenguaje claro cu\u00e1l debe ser su vocaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Por lo tanto, que toda mujer cristiana preste atenci\u00f3n a la clara Palabra de Dios, evitando las nociones falsas y no b\u00edblicas del feminismo, neg\u00e1ndose a tomar una autoridad en la familia o la iglesia que Dios en Su sabidur\u00eda paternal ha asignado solo a los hombres, y en su lugar reflejando en sus m\u00faltiples y vitales vocaciones en la iglesia la hermosa sumisi\u00f3n y gracia de la esposa de Cristo, que a los ojos de Dios es de gran precio. \u00a1Son tales mujeres las que ser\u00e1n llamadas bienaventuradas y cuya alabanza es tanto de Dios como de los hombres (Rom. 2:29; Prov. 31:28, 30-31)!<\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-alpha-channel-opacity\"\/>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref1\" id=\"_ftn1\">[1]<\/a> V\u00e9ase la Forma Reformada para la Ordenaci\u00f3n de Ministros de la Palabra de Dios y la Forma para la Ordenaci\u00f3n de Misioneros.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref2\" id=\"_ftn2\">[2]<\/a> V\u00e9ase la Forma Reformada para la Ordenaci\u00f3n de Ancianos y Di\u00e1conos.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref3\" id=\"_ftn3\">[3]<\/a> V\u00e9ase el Comentario de John Gill (http:\/\/www.freegrace.net\/gill\/) sobre los pasajes relevantes, y La Predicaci\u00f3n P\u00fablica de las Mujeres de R.L. Dabney (http:\/\/www.piney.com\/WomenDabney.html).<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref4\" id=\"_ftn4\">[4]<\/a> Representante de las opiniones de la mayor\u00eda de las personas conservadoras, evang\u00e9licas, presbiterianas y reformadas es The Council for Biblical Manhood and Womanhood (http:\/\/www.cbmw.org\/).<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref5\" id=\"_ftn5\">[5]<\/a> B.B. Warfield, Pablo sobre las Mujeres que Hablan en la Iglesia (http:\/\/www.trinityfoundation.org\/PDF\/047a-PaulonWomenSpeakinginChurch.pdf), pp. 1-2.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref6\" id=\"_ftn6\">[6]<\/a> Siguiendo la Sagrada Escritura, que ense\u00f1a que en la predicaci\u00f3n de la Palabra Cristo mismo habla a Su iglesia (Rom. 10:15; Ef. 2:17; 4:20-21; Juan 10:27, etc.), las iglesias Reformadas y Presbiterianas siempre han considerado confesionalmente la predicaci\u00f3n fiel de la Palabra de Dios como la Palabra de Dios. Cfr. Segunda Confesi\u00f3n Helv\u00e9tica, Cap. 1: &#8220;La predicaci\u00f3n de la Palabra de Dios es la Palabra de Dios&#8221;, y Catecismo Mayor de Westminster, P. &amp; R. 160: &#8220;\u00bfQu\u00e9 se requiere de aquellos que oyen la Palabra predicada? R. Se requiere de aquellos que oyen la Palabra predicada, que ellos&#8230; reciban la verdad&#8230; como la Palabra de Dios.&#8221;<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref7\" id=\"_ftn7\">[7]<\/a> En el caso de las feministas, esta es una caracter\u00edstica hermen\u00e9utica muy com\u00fan. Juega un papel importante en todo su esquema defectuoso sobre el tema de los roles de las mujeres seg\u00fan la Escritura.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref8\" id=\"_ftn8\">[8]<\/a> Citado en John Robbins, Tergiversaci\u00f3n de la Escritura en los Seminarios: Parte I (EE. UU.: The Trinity Foundation, 1985), pp. 25-26; cursivas m\u00edas.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref9\" id=\"_ftn9\">[9]<\/a> Citado en John Robbins, Tergiversaci\u00f3n de la Escritura en los Seminarios: Parte I (EE. UU.: The Trinity Foundation, 1985), pp. 26; cursivas m\u00edas.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref10\" id=\"_ftn10\">[10]<\/a> John Robbins, Tergiversaci\u00f3n de la Escritura en los Seminarios: Parte I (EE. UU.: The Trinity Foundation, 1985), pp. 26-27; cursivas m\u00edas. Tambi\u00e9n hay otra interpretaci\u00f3n de I Corintios 11:5 que vale la pena considerar. Seg\u00fan este punto de vista, el pasaje (11:2-16) no aborda en absoluto el tema de las reuniones de la iglesia (que seg\u00fan este punto de vista no se tendr\u00eda en cuenta hasta 11:17), sino que est\u00e1 regulando, en general, la forma en que los hombres y las mujeres deben orar en cualquier momento y en cualquier situaci\u00f3n. Entre los que sostienen esta opini\u00f3n se encuentran el comentarista luterano ortodoxo, R. C. H. Lenski, y el renombrado comentarista y lexic\u00f3grafo W. E. Vine. Argumentar\u00edan que las palabras &#8220;en la iglesia&#8221; no est\u00e1n realmente en el pasaje, y que, por lo tanto, I Corintios 11:5 no dice d\u00f3nde se debe considerar a las mujeres aqu\u00ed como &#8220;orando o profetizando.&#8221; El punto del pasaje entonces no ser\u00eda establecer el comportamiento adecuado de las mujeres cuando est\u00e1n en la iglesia, sino su actitud adecuada en general, es decir, cuando y dondequiera que oren o profeticen, con respecto a la forma adecuada de mostrar sumisi\u00f3n a su autoridad cuando y dondequiera que lo hagan. Gordon H. Clark resume esta opini\u00f3n de la siguiente manera: &#8220;Dado que la referencia posterior de Corintios [14:34-35] manda silencio&#8230; el \u00fanico problema es el de la contradicci\u00f3n. Sobre este punto se pueden decir dos cosas. Primero&#8230; las oraciones de las mujeres que Pablo permite [en I Corintios 11:5] pueden haber tenido lugar en reuniones de oraci\u00f3n informales. O&#8230; las oraciones pueden haber sido hechas en los propios hogares de las mujeres. Por supuesto&#8230; estos textos presumen claramente que las mujeres s\u00ed oraban y profetizaban. Pero el punto en cuesti\u00f3n es \u00bfd\u00f3nde y cu\u00e1ndo? El texto no dice &#8216;en la iglesia&#8217;. Debe referirse a algunas reuniones informales, como una de nuestras sociedades misioneras de mujeres&#8230; Que hubo, real e hist\u00f3ricamente, ocasiones de oraci\u00f3n y profec\u00eda distintas del servicio regular de la iglesia, y que, por lo tanto, la presente interpretaci\u00f3n no depende de suposiciones sin apoyo, es claro, si no es de Hechos 11:28, al menos de Hechos 21:9-11. Lo que hizo Agabo dif\u00edcilmente encaja en un servicio de culto; y la ex\u00e9gesis no puede negar que las hijas de Felipe profetizaron, como Agabo, cuando no hab\u00eda un servicio de iglesia en progreso.&#8221; Incluso si se prefiere esta interpretaci\u00f3n, la conclusi\u00f3n es la misma: a las mujeres no se les permiti\u00f3 ni se les permite orar o profetizar en la iglesia, y por lo tanto I Corintios 14:34-35 todav\u00eda se aplica con toda su fuerza (es decir, manda a las mujeres silencio absoluto e incondicional en la iglesia reunida para el culto).<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref11\" id=\"_ftn11\">[11]<\/a> Al leer el relato de la creaci\u00f3n, notamos otros elementos que indican claramente la autoridad genuina del hombre sobre Eva antes de la ca\u00edda: (1) De la misma manera que Ad\u00e1n nombr\u00f3 a los animales en la capacidad de rey y profeta bajo Dios (G\u00e9n. 2:19-20), cuya actividad en la cultura antigua del AT era un acto de autoridad, tambi\u00e9n nombr\u00f3 a la mujer, y lo hizo dos veces, tanto antes como despu\u00e9s de la ca\u00edda (G\u00e9n. 2:21-23; 3:20), lo que indica que no se supon\u00eda que su posici\u00f3n y rol cambiaran despu\u00e9s del pecado, ni eran diferentes antes; (2) antes de la creaci\u00f3n de la mujer, Dios le hab\u00eda instruido a Ad\u00e1n que no comiera del fruto, lo que implica que a Ad\u00e1n se le hab\u00eda encomendado la tarea de instruir a su esposa para que hiciera lo mismo (G\u00e9n. 2:16-17), lo cual es un acto de liderazgo; (3) aunque la mujer transgredi\u00f3 primero, Dios busc\u00f3 a Ad\u00e1n y se dirigi\u00f3 a \u00e9l primero como responsable del pecado (G\u00e9n. 3:1-7), y en las ep\u00edstolas paulinas (Rom. 5; I Cor. 15) leemos que Ad\u00e1n es responsable de la ca\u00edda de la raza humana, no Eva, a pesar de que ella transgredi\u00f3 primero; (4) despu\u00e9s de la ca\u00edda, parte de las consecuencias del pecado para la mujer es su deseo pecaminoso de gobernar y dominar al hombre (G\u00e9n. 3:16 cf. 4:7), lo que por otro lado puede ser seguido por un ejercicio incorrecto, por parte del hombre, de la autoridad leg\u00edtima que tiene sobre ella. Todo esto, m\u00e1s los comentarios apost\u00f3licos en I Corintios 11 y Efesios 5, es evidencia de que Ad\u00e1n fue creado por Dios para ser la cabeza de la mujer, ya que hab\u00eda sido colocado en una posici\u00f3n de liderazgo y se le hab\u00eda confiado autoridad real sobre ella, y, por lo tanto, era responsable de instruirla y guiarla con amor en el gobierno de la creaci\u00f3n de Dios para la gloria de Dios.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref12\" id=\"_ftn12\">[12]<\/a> Matthew Henry, Comentario sobre la Biblia Completa e \u00cdntegra en un Volumen (EE. UU.: Hendrickson, 1991), p. 2353.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref13\" id=\"_ftn13\">[13]<\/a> No tomaremos tiempo para refutar la rid\u00edcula acusaci\u00f3n de las feministas de que los &#8220;pasajes de la resurrecci\u00f3n&#8221; en los relatos del evangelio son evidencia de una supuesta comisi\u00f3n apost\u00f3lica dada por Cristo a las mujeres que fueron testigos de la resurrecci\u00f3n. Estas mujeres fueron testigos, no predicadoras.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref14\" id=\"_ftn14\">[14]<\/a> Otra de las calificaciones requeridas de aquellos que desean el oficio es ser &#8220;marido [u hombre] de una sola mujer&#8221;. Aunque las feministas han argumentado que la palabra &#8220;marido [u hombre]&#8221; tambi\u00e9n puede significar generalmente &#8220;hombre&#8221; en el sentido m\u00e1s amplio de &#8220;ser humano&#8221; y, por lo tanto, no debe tomarse necesariamente como refiri\u00e9ndose a un var\u00f3n, esta afirmaci\u00f3n es f\u00e1cilmente refutada al observar el t\u00e9rmino griego utilizado (an\u0113r), que cuando se usa en un contexto donde se utiliza la otra palabra m\u00e1s general para &#8220;hombre&#8221; (anthr\u014dpos, v\u00e9ase I Tim. 2:1, 4-5; 4:10; 5:24) solo puede significar &#8220;var\u00f3n&#8221;. El requisito de que los ancianos gobiernen bien a sus familias (3:4), como se demostr\u00f3 en el art\u00edculo, refuerza a\u00fan m\u00e1s esta consideraci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref15\" id=\"_ftn15\">[15]<\/a> V\u00e9ase la Forma Reformada para la Ordenaci\u00f3n de Ancianos y Di\u00e1conos.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por Francesco De Lucia Introducci\u00f3n Desde la era apost\u00f3lica hasta finales del siglo diecinueve, casi ninguna voz de disidencia se escuch\u00f3 en la Cristiandad de lo que la iglesia hab\u00eda considerado generalmente como una ense\u00f1anza b\u00edblica perspicua: las mujeres est\u00e1n excluidas, seg\u00fan el claro testimonio de la Escritura infalible, de los oficios especiales de ministro, &hellip; <\/p>\n<p class=\"link-more\"><a href=\"https:\/\/micaias.org\/?p=320\" class=\"more-link\">Leer m\u00e1s<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abFeminismo y las Mujeres en la Iglesia\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-320","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-escatologia"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/micaias.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/320","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/micaias.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/micaias.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/micaias.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/micaias.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=320"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/micaias.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/320\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":321,"href":"https:\/\/micaias.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/320\/revisions\/321"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/micaias.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=320"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/micaias.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=320"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/micaias.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=320"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}