{"id":5,"date":"2022-12-15T19:07:51","date_gmt":"2022-12-15T19:07:51","guid":{"rendered":"https:\/\/micaias.org\/?p=5"},"modified":"2022-12-26T23:47:24","modified_gmt":"2022-12-26T23:47:24","slug":"policarpo-martir-de-cristo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/micaias.org\/?p=5","title":{"rendered":"Policarpo: M\u00e1rtir de Cristo."},"content":{"rendered":"\n<p><strong>Introducci\u00f3n<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>La iglesia de Jesucristo, mientras est\u00e1 en el mundo, siempre est\u00e1 en persecuci\u00f3n. Es su suerte en esta vida el sufrir por causa de la justicia. No debemos sorprendernos por esto, porque las Escrituras hablan de ello en innumerables lugares; y lo que Pablo dijo a las iglesias que organiz\u00f3 en su primer viaje misionero es cierto para todos los tiempos: &#8220;<em>Es necesario que a trav\u00e9s de muchas tribulaciones entremos en el reino de Dios<\/em>&#8221; (Hechos 14:22).<\/p>\n\n\n\n<p>Esta persecuci\u00f3n incesante ha producido una lista de h\u00e9roes de la fe, santos, hombres, mujeres y, a veces, ni\u00f1os, que no amaron sus vidas hasta la muerte y que sellaron su fe con su sangre.<br>Entre todos ellos se encuentra el antiguo Policarpo, anciano y ministro en la iglesia de Esmirna. No es el primero de los m\u00e1rtires. No sufri\u00f3 m\u00e1s que muchos otros. Su muerte no fue necesariamente m\u00e1s ilustre que la muerte de otros santos. Pero nos proporciona un ejemplo de fidelidad en el martirio, un testimonio del poder de la gracia de Cristo en medio de un gran sufrimiento y un est\u00edmulo duradero para los santos de Dios hoy que sufren por el bien del evangelio de Jesucristo.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Su vida temprana<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Mientras que la fecha de su nacimiento es alrededor del a\u00f1o 69 D.C., cerca de la fecha del martirio de Pablo en Roma, Policarpo no naci\u00f3 en un hogar cristiano. De hecho, su lugar de nacimiento es desconocido, ya que apareci\u00f3 en la escena de la historia de la iglesia de una manera extra\u00f1a y desconcertante, una manera que es una evidencia de los misteriosos caminos de la providencia de Dios.<\/p>\n\n\n\n<p>Todo empez\u00f3 en Esmirna. Si usted mira su mapa, usted encontrar\u00e1 Esmirna a menos de cincuenta millas al norte, al noroeste de \u00c9feso, en la costa occidental de la provincia de Asia en Asia Menor. Era una ciudad en la que una iglesia hab\u00eda sido establecida de manera temprana, tal vez por el ap\u00f3stol Pablo durante esos a\u00f1os de trabajo en \u00c9feso cuando &#8220;todos los que habitaban en Asia, jud\u00edos y griegos, oyeron la palabra del Se\u00f1or Jes\u00fas&#8221; (Hechos 19:10). El Se\u00f1or mismo escribi\u00f3 una carta desde el cielo a la iglesia de Esmirna. No ten\u00eda nada sobre el que reprender a la iglesia; S\u00f3lo ten\u00eda palabras de aliento y consuelo en sus sufrimientos a manos de sus perseguidores (Ap. 2:8-11). Es posible que Policarpo fuera ministro en la iglesia en el momento en que esta carta lleg\u00f3 a Esmirna y que la ley\u00f3 a su congregaci\u00f3n, sin saber que hablaba de su propio martirio a manos de los inicuos.<\/p>\n\n\n\n<p>En cualquier caso, algunos a\u00f1os antes un hombre llamado Strateas, hermano de Timoteo, era anciano o ministro en la iglesia de Esmirna. Una mujer rica llamada Calisto, miembro de la iglesia y una que sobresal\u00eda por sus obras de caridad, so\u00f1\u00f3 que iba a la puerta de la ciudad llamada Puerta efesiana y redimir all\u00ed a un joven que era esclavo de dos hombres. Esto lo hizo y llev\u00f3 a Policarpo a su propia casa donde le dio un hogar cristiano, le ense\u00f1\u00f3 los caminos del Se\u00f1or, provey\u00f3 para su educaci\u00f3n y lo adopt\u00f3 como su hijo.<\/p>\n\n\n\n<p>Poco despu\u00e9s de que el ni\u00f1o entr\u00f3 en el hogar de Calisto dio evidencia de la obra del Esp\u00edritu de Cristo en su coraz\u00f3n. Era serio y reservado, bondadoso con aquellos con quienes se asoci\u00f3, muy dado al estudio de la Escritura, y diligente en dar testimonio a los dem\u00e1s de su fe. Una caracter\u00edstica sobresaliente de su conducta fue su abnegaci\u00f3n, algo que sin duda fue utilizado por el Se\u00f1or para prepararlo para el futuro martirio. Es dif\u00edcil ver c\u00f3mo las personas autoindulgentes, excesivamente mimadas, que tienen demasiados bienes de este mundo y que siempre anhelan m\u00e1s puedan, enfrentarse al martirio si se les exige.<\/p>\n\n\n\n<p>Tal vez uno de los aspectos m\u00e1s intrigantes de la adultez temprana de Policarpo fue que conoci\u00f3 al ap\u00f3stol Juan. Veinte a\u00f1os se conocieron, y Policarpo tuvo el privilegio de estudiar a los pies de John. Es f\u00e1cil envidiar a Policarpo. Uno puede imaginar escuchar al disc\u00edpulo amado de Jes\u00fas hablar de sus a\u00f1os con el Se\u00f1or y ense\u00f1ar lo que Cristo le hab\u00eda ense\u00f1ado. Toda esta cuidadosa formaci\u00f3n lo prepar\u00f3 para trabajar en la iglesia.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Su obra en Esmirna<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>La obra que el Se\u00f1or llam\u00f3 para que Policarpa realizara en Esmirna fue extensa e importante. Primero fue un di\u00e1cono en la iglesia y trabaj\u00f3 para el cuidado de los pobres. Esta fue una obra especialmente importante en la iglesia primitiva, ya que la persecuci\u00f3n fue la suerte de los santos y la persecuci\u00f3n trajo mucho trabajo a los di\u00e1conos. Ten\u00edan que cuidar de mujeres e hijos cuyos maridos y padres estaban en prisi\u00f3n o hab\u00edan sido asesinados. Tuvieron que visitar a los santos en prisi\u00f3n para consolarlos y alentarlos en fidelidad, al mismo tiempo tan bien como pod\u00edan, aliviar sus sufrimientos tray\u00e9ndoles comida, ropa y ung\u00fcentos para sus laceradas espaldas. Y ten\u00edan que recoger dinero de una congregaci\u00f3n de personas que en s\u00ed mismos ten\u00edan muy poco de los bienes de esta tierra.<\/p>\n\n\n\n<p>Sin embargo, debido a su aprendizaje, Policarpo pronto fue llamado a ser un anciano en la iglesia, un presbiterio, como la Escritura llama a aquellos que ocupaban este cargo. Y, a la muerte del ministro (entonces ya llamado obispo), se convirti\u00f3 en pastor y ministro en la congregaci\u00f3n. Una vieja tradici\u00f3n dice que Juan el ap\u00f3stol lo orden\u00f3 al ministerio, lo que, si no es cierto, al menos podr\u00eda significar que Juan estaba presente para ver el acontecimiento. Su fama e influencia se extendi\u00f3 por toda Asia Menor. No s\u00f3lo fue respetado por su estrecha asociaci\u00f3n con el ap\u00f3stol Juan, sino por su propia piedad gan\u00f3 un nombre entre los santos de esa parte del mundo.<\/p>\n\n\n\n<p>Hubo varios acontecimientos interesantes en estos a\u00f1os de trabajo en la iglesia. <\/p>\n\n\n\n<p>Ignacio, obispo de Antioqu\u00eda, una ciudad muy distante al este donde Pablo hab\u00eda comenzado sus labores en Asia Menor en su primer viaje misionero, vino a trav\u00e9s de Esmirna en su camino a Roma y al martirio all\u00ed. Pasaron unos d\u00edas agradables juntos en Esmirna, recordando su amistad pasada cuando Ignacio tambi\u00e9n vivi\u00f3 en Esmirna y los tiempos en que ambos hab\u00edan estudiado bajo el ap\u00f3stol Juan.<\/p>\n\n\n\n<p>Un poco m\u00e1s tarde, Policarpo tambi\u00e9n viaj\u00f3 a Roma. Una disputa sobre la fecha de la conmemoraci\u00f3n de la muerte y resurrecci\u00f3n de nuestro Se\u00f1or hab\u00eda amenazado con destrozar la iglesia. Las iglesias de Asia Menor conmemoraron estos acontecimientos en la misma \u00e9poca del a\u00f1o que hab\u00edan tenido lugar; es decir, la conmemoraci\u00f3n empezaba el d\u00eda 14 de Nisan, el d\u00eda de la Pascua en que el Se\u00f1or comi\u00f3 la \u00faltima cena con Sus disc\u00edpulos. Esto significaba, por supuesto, que estos acontecimientos en la vida del Se\u00f1or se observaban cada a\u00f1o en un d\u00eda diferente de la semana, y la resurrecci\u00f3n no se celebraba el primer d\u00eda de la semana cada a\u00f1o. Esta tradici\u00f3n, seg\u00fan Policarpo, era apost\u00f3lica, ya que tanto Pablo como Juan hab\u00edan ense\u00f1ado a estas iglesias esta pr\u00e1ctica. Pero las otras iglesias, dirigidas por Roma, quer\u00edan que la resurrecci\u00f3n del Se\u00f1or celebrara el primer d\u00eda de la semana; Y as\u00ed que hab\u00edan instituido la pr\u00e1ctica de celebrarla el primer d\u00eda del Se\u00f1or despu\u00e9s del primer d\u00eda de primavera. El asunto era peque\u00f1o, por supuesto, pero amenazaba con dividir la iglesia primitiva en dos facciones.<\/p>\n\n\n\n<p>Policarpo, con el fin de resolver el asunto, viaj\u00f3 a Roma para hablar con Aniceto, el ministro de la congregaci\u00f3n all\u00ed. Discutieron el asunto a profundidad, pero ninguno de los dos pudo persuadir al otro. El resultado fue que decidieron permitir a las iglesias la libertad de celebrar estos acontecimientos de la vida del Se\u00f1or en la fecha que eligieron sin rencor, amargura ni lucha. Como gesto de su amistosa despedida, Aniceto le pidi\u00f3 a Policarpo que presidiera la administraci\u00f3n de la Cena del Se\u00f1or en la iglesia de Roma, lo que tambi\u00e9n hizo Policarpo.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>El martirio de Policarpo<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Pero la amenaza de persecuci\u00f3n siempre colgaba sobre la cabeza de la iglesia en aquellos d\u00edas. Hubo momentos de relativa paz y cese de la persecuci\u00f3n en sus formas m\u00e1s brutales, pero tambi\u00e9n hubo momentos en que la persecuci\u00f3n estall\u00f3 en furia. La iglesia fue odiada en el Imperio Romano, especialmente por los jud\u00edos y los romanos paganos. Toda calamidad natural, ya fuera inundaci\u00f3n o terremoto o sequ\u00eda, fue achacado a los cristianos y a su negativa a adorar a C\u00e9sar como Dios.<\/p>\n\n\n\n<p>Cuando Policarpo era un anciano, de al menos 85 a\u00f1os de edad, una oleada de persecuci\u00f3n estall\u00f3 en Esmirna, provocada por las turbas que estaban sedientas de la sangre de los cristianos. Catorce cristianos fueron capturados y arrastrados a la arena p\u00fablica donde fueron alimento para las bestias salvajes. Todos, a excepci\u00f3n de uno, murieron gloriosamente, incluso uno abofeteando a un animal salvaje que parec\u00eda ser demasiado perezoso para atacar al cristiano que estaba destinado a ser su cena.<\/p>\n\n\n\n<p>La multitud no estaba aplacada y comenz\u00f3 a gritar por m\u00e1s. En particular, comenzaron a gritar por Policarpo que sab\u00edan que era ministro en la iglesia y que estaba, a insistencia de su reba\u00f1o, escondido. La polic\u00eda fue enviada a encontrarlo, y finalmente lo encontr\u00f3, despu\u00e9s de exigir informaci\u00f3n de su escondite a un sirviente, que fue sometido a horribles torturas.<\/p>\n\n\n\n<p>La multitud y el magistrado local estaban presentes en la arena cuando Policarpo fue aprehendido. Fue llevado ante el magistrado en las gradas de la arena e inmediatamente juzgado y condenado mientras la multitud fren\u00e9tica gritaba por su sangre. fue un juicio muy inusual e ilegal que se desarroll\u00f3 m\u00e1s o menos de la siguiente manera, el magistrado hablando primero.<br><\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p><\/p>\n<cite>&#8220;\u00a1Jura por la fortuna de C\u00e9sar! \u00a1Arrepi\u00e9ntete! Declara: \u00a1Muerte a los ateos!&#8221;<br>Volvi\u00e9ndose a la multitud, con un levantamiento de la cabeza y un movimiento de su mano, Policarpo grit\u00f3: &#8220;\u00a1Muerte a los ateos!&#8221;<br>Pero el magistrado sab\u00eda lo que Policarpo quer\u00eda decir. &#8220;Apostata! \u00a1Jura, y te liberar\u00e9 de inmediato! No tienes m\u00e1s que insultar a Cristo.&#8221;<br>&#8220;Le he servido durante ochenta y seis a\u00f1os y \u00c9l nunca me ha hecho nada malo. \u00bfPor qu\u00e9 entonces deber\u00eda blasfemar contra mi Rey y mi Salvador?&#8221;<br>&#8220;Jura por la fortuna de C\u00e9sar!&#8221;<br>&#8220;Te halagas a ti mismo si esperas persuadirme. En toda verdad te declaro solemnemente: soy cristiano.&#8221;<br>&#8220;Tengo los leones aqu\u00ed, para usar como crea necesario.&#8221;<br>&#8220;Da tus \u00f3rdenes. En cuanto a nosotros los cristianos, cuando cambiamos no es de bueno a malo: es espl\u00e9ndido pasar a trav\u00e9s del mal hacia la justicia de Dios.&#8221;<br>&#8220;Si no te arrepientes, te quemar\u00e9 en la hoguera, ya que no tienes temor de los leones.&#8221;<br>&#8220;Me amenazas con un incendio que arde durante una hora y luego muere. \u00bfPero conoces el fuego eterno de la justicia que est\u00e1 por venir? \u00bfConoces el castigo que esta por devorar a los imp\u00edos? \u00a1Ven, no te demores! Haz lo que quieras conmigo.&#8221;<\/cite><\/blockquote>\n\n\n\n<p>La condenaci\u00f3n fue proclamada; la turba se apresur\u00f3 desde los asientos para recoger palos y estillas, con los jud\u00edos alegremente ayudando. Policarpo les dijo a los soldados a cargo de la ejecuci\u00f3n que no necesitaban sujetarlo a la estaca, porque no ten\u00eda intenci\u00f3n de huir. Las llamas saltaron alto, mientras que desde las llamas se pod\u00eda escuchar esta oraci\u00f3n de los labios del fiel siervo de Cristo:<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p><em>Se\u00f1or Dios Todopoderoso, Padre de Tu amado y bendito Hijo, Jesucristo, por quien hemos recibido la gracia de conocerte, Dios de \u00e1ngeles y poderes, y de toda la creaci\u00f3n, y de toda la raza de los justos que viven en Tu presencia; Te bendigo por tenerme digno de este d\u00eda y esta hora para estar entre Tus m\u00e1rtires y beber de la copa de mi Se\u00f1or Jesucristo&#8230; Te alabo por todas tus misericordias; Te bendigo, te glorifico, por medio del Sumo Sacerdote eterno, Jesucristo, Tu Hijo amado, con quien a Ti mismo y al Esp\u00edritu Santo, s\u00e9 gloria tanto ahora como para siempre. Am\u00e9n.<\/em><\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<p>Es una lecci\u00f3n permanente para nosotros que aquellos que murieron por su fe con oraciones y cantos de alabanza en sus labios eran aquellos que sab\u00edan lo que cre\u00edan, amaban esa verdad y estaban dispuestos a morir por ella. Policarpo hab\u00eda dejado claro su amor por la verdad en una carta que escribi\u00f3 a la iglesia de Filipo, en la que les advirti\u00f3 contra las herej\u00edas que ya aparec\u00eda en la iglesia. El dijo:<\/p>\n\n\n\n<p>Quien no confiese que Jesucristo ha venido en la carne, es anticristo, y quien no confiese el misterio de la cruz, es del diablo; y aquel, que tuerce las palabras del Se\u00f1or de acuerdo con su propio placer, y dice, no hay resurrecci\u00f3n y juicio, es el primog\u00e9nito de Satan\u00e1s. Por lo tanto, abandonar\u00edamos el balbuceo vac\u00edo de esta multitud y sus ense\u00f1anzas falsas, y nos volver\u00edamos a la palabra que nos ha sido dada desde el principio\u2026<\/p>\n\n\n\n<p>Sabiendo que la persecuci\u00f3n pronto recaer\u00e1 sobre la iglesia tambi\u00e9n hoy, \u00bfno deber\u00edamos hacer caso a estas cosas?<\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Autor Original:<\/strong> Herman C. Hanco. Este art\u00edculo fue traducido de la p\u00e1gina web http:\/\/www.reformedspokane.org\/<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Introducci\u00f3n La iglesia de Jesucristo, mientras est\u00e1 en el mundo, siempre est\u00e1 en persecuci\u00f3n. Es su suerte en esta vida el sufrir por causa de la justicia. No debemos sorprendernos por esto, porque las Escrituras hablan de ello en innumerables lugares; y lo que Pablo dijo a las iglesias que organiz\u00f3 en su primer viaje &hellip; <\/p>\n<p class=\"link-more\"><a href=\"https:\/\/micaias.org\/?p=5\" class=\"more-link\">Leer m\u00e1s<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abPolicarpo: M\u00e1rtir de Cristo.\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[7],"tags":[17,21,19,20,22],"class_list":["post-5","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-iglesia-primitiva","tag-calvinismo","tag-historia-de-la-iglesia","tag-iglesia-primitiva","tag-policarpo","tag-reformado"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/micaias.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/5","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/micaias.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/micaias.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/micaias.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/micaias.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=5"}],"version-history":[{"count":9,"href":"https:\/\/micaias.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/5\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":142,"href":"https:\/\/micaias.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/5\/revisions\/142"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/micaias.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=5"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/micaias.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=5"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/micaias.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=5"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}